Las infecciones nosocomiales, aquellas que se adquieren durante la estancia en un hospital y que no estaban presentes ni en el período de incubación, ni en el momento del ingreso del paciente, suponen un grave problema de salud mundial.
En las últimas décadas, las especies bacterianas resistentes al tratamiento, como el Staphylococcus aureus no vulnerable a la meticilina, se han convertido en una fuente creciente de preocupación para los trabajadores de los hospitales. Por ello, los centros han adoptado estrictos procedimientos de higiene para evitar que los microbios peligrosos infecten a los pacientes, que a menudo implican el lavado de manos con desinfectantes a base de isopropilo o alcohol etílico.
Un nuevo estudio, publicado en Science Traslational Medicine, revela que la bacteria Enterococcus faecium, resistente a múltiples fármacos, se está volviendo cada vez más tolerante a los alcoholes utilizados en los desinfectantes para lavarse las manos de los hospitales.
Las muestras recolectadas después de 2009 fueron en promedio más tolerantes al alcohol en comparación con las bacterias tomadas antes de 2004
El análisis, liderado por expertos de la Universidad de Melbourne (Australia), tomó muestras bacterianas de dos hospitales del país durante 19 años. Los resultados sugieren que Enterococcus faecium se está adaptando a esta forma de control de la infección, que se utiliza en las instalaciones sanitarias de todo el mundo.
Es más, las infecciones por E. faecium resistentes a los medicamentos han aumentado a pesar del uso de desinfectantes de alcohol, y actualmente representan una de las principales causas de contaminación adquirida en los hospitales.