Ha transcurrido casi una semana desde que el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, habilitará a las comunidades autónomas para tener capacidad regulatoria en materia de licencias de VTC (alquiler de vehículos con conductor, licencia que utilizan compañías como Uber y Cabify), reivindicación por la que protestaron durante días taxistas de toda España y por las que llegaron incluso a paralizar importantes arterias de Barcelona y Madrid hasta el punto de acampar toda la noche en medio de la vía.
La huelga de taxistas finalizó el pasado jueves 2 de agosto gracias al acuerdo alcanzado con el Ministerio de Fomento. Los taxistas quedaron conformes con la nueva medida que comenzará a aplicarse en septiembre, pero los conductores de VTC criticaron por el contrario que el Gobierno aceptase el "chantaje" ya que, además de las reivindicaciones, numerosos vehículos de esas dos empresas sufrieron destrozos y actos vandálicos durante esos días.
Desde entonces no se había producido incidente alguno hasta que esta mañana han aparecido dieciocho taxis con los cristales rotos en Barcelona y alrededores. Según ha informado el presidente del sindicato Élite Taxi, Tito Àlvarez, los taxis afectados tenían las ventanillas y los parabrisas delantero y posterior rotos, pero ninguno de ellos había sufrido robos en el interior.