Editorial

El referéndum de autogobierno, última ocurrencia de Sánchez

EDITORIAL

Lunes 03 de septiembre de 2018

El presidente del Gobierno, empeñado en agotar la legislatura a costa de la dignidad de España si fuera necesario, se ha mostrado a favor de que se celebre un referéndum sobre el autogobierno en Cataluña, en declaraciones a la Cadena Ser. Pedro Sánchez insiste en “buscar una solución política al desafío independentista catalán”.

Pese a los desplantes de Puigdemont y Torra, a las amenazas de incendiar Cataluña con movilizaciones a partir del día 11, como anunció El Imparcial, a las continuas burlas de los dirigentes separatistas al Gobierno, a España y a la Constitución, el presidente del Gobierno sigue apostando por “dialogar para resolver una crisis política, puesto que el hecho final tiene que ser una votación", ha asegurado. Pedro Sánchez ha dejado claro que si se celebra un referéndum “debe ser sobre el autogobierno en Cataluña y no sobre la independencia o la autodeterminación”.

En su infinita ingenuidad, el presidente todavía confía en que el prófugo Puigdemont y su marioneta Torra van a renunciar a su República independiente a cambio de un referéndum de autogobierno. Por mucho que ceda con su última ocurrencia de celebrar esa consulta, los dirigentes de la Generalidad no van a dar un paso atrás en su feroz desafío independentista, salvo que el Gobierno aplique el artículo 155, como ha exigido este periódico en incontables ocasiones.

Tampoco puede el presidente del Gobierno discriminar al resto de las Comunidades Autónomas celebrando consultas y comisiones bilaterales solo con Cataluña, como si se tratara de un Estado. Quim Torra y los dirigentes de la Generalidad amenazan cada día a la Constitución, aunque de momento solo de palabra. El último ejemplo es inquietante: el presidente marioneta ha anunciado que al asumir las competencias de Prisiones, liberará a los políticos presos si el Tribunal Supremo los condena. Ese es el diálogo que ofrecen los separatistas. Siendo generosos, habría que concluir que Pedro Sánchez está en Babia. En otro caso, habría que acusarle de estar de rodillas ante los golpistas solo por amarrar la poltrona.