La administradora única de RTVE, Rosa María Mateo, ha comparecido este martes en el Congreso, donde ha negado que exista una "purga", un término que remite a "gulag, nazismo o franquismo".
“Purga significa abuso de poder y en definitiva dictadura, sea del color que sea. En lugar de purga puedo hablarles de ceses y de cambios, unos cambios que he hecho siguiendo únicamente criterios profesionales, ha destacado. “No puedo tolerar ni tolero que alguien quiera imponer a los ciudadanos sus creencias por la fuerza o por la violencia”, ha añadido.
La máxima responsable de RTVE ha subrayado que “a la democracia, a los ciudadanos y a ustedes les daña una televisión manipulada que esté al servicio del poder o del gobierno de turno además de estar en contra de la Constitución y la ley. Ni esta administradora ni los trabajadores de la Corporación quieren ese modelo contra el que vienen luchando”.
Mateo se ha comprometidoa ejercer sus funciones “con la imparcialidad, la profesionalidad y el compromiso público que son necesarios para defender el interés general y los valores universales”.
Ha explicado que ha nombrado un equipo en el que prima “el interés general, el respeto a la verdad y la imparcialidad frente al interés del gobierno de turno, sea cual sea".
Sobre el criterio que ha seguido para sus nombramientos, Mateo ha dicho que no ha priorizado la ideología: "No me importa a quién votan los profesionales ni de quién son amigos".
En el caso de Informativos, el criterio seguido ha sido el de la profesionalidad: “Un criterio que en periodismo se resume en pluralidad, independencia, imparcialidad y compromiso público”.
En cuanto a los criterios informativos que se han establecido en la Corporación respecto a un supuesto trato especial o favorable a las noticias relacionadas con el Gobierno, ha sido afirmado que “esto no ha ocurrido ni va a ocurrir”.