La iniciativa, que se difundirá en Florida, Nuevo México, Colorado y Nevada, promete intensificar la pelea por el electorado hispano entre Obama y el candidato presidencial republicano, John McCain, quien realiza desde tiempo atrás anuncios destinados a los latinos, aunque aparece rezagado con los hispanos en las encuestas de intención de voto.
Un sondeo divulgado a principios de este mes por la firma Gallup mostraba que el "presidenciable" demócrata cuenta con el respaldo del 59 por ciento de los potenciales votantes hispanos, frente al 29 por ciento de McCain.
McCain hará énfasis en la educación, la familia tradicional y la importancia de la reforma migratoria, por lo que en "Hijos de Dios", su último "spot", resalta la presencia de hispanos en las filas militares estadounidenses.
Los comerciales de Obama, quien también respalda una reforma que ofrezca una vía a la ciudadanía a los millones de indocumentados, buscarán dar a conocer mejor al senador entre los latinos.
"Lo que queremos es contarle a los hispanos quién es Obama, recordarles que no olvida sus orígenes y que cree en el trabajo duro y la educación", explicó a Efe James Aldrete, diseñador de los anuncios del senador afroamericano para los latinos.
"Soy Barack Obama y yo apruebo este mensaje", dice el aspirante demócrata en un español claro, aunque con un marcado acento extranjero al principio del comercial divulgado hoy.
"Algunos tienen poder y conexiones", continúa la voz de un locutor, quien añade que "la mayoría de nosotros construimos nuestro propio camino, igual que el hombre que puede ser el próximo presidente... Barack Obama".
El anuncio, en el que Obama es retratado como un hombre hecho a sí mismo, que logró graduarse de la universidad gracias "a préstamos estudiantiles y mucho esfuerzo", recuerda que creció "sin padre" y criado por su madre con el apoyo de sus abuelos.
"Es tiempo de tener un presidente que entiende que todos nos merecemos la oportunidad de crear nuestro futuro", concluye el locutor, que hace hincapié en los años de activismo de Obama y en su compromiso con la reforma migratoria.
La idea, explicó el legislador demócrata Xavier Becerra, es presentar a Obama como alguien con una trayectoria personal que podría ser la de muchos latinos, comunidad que representa alrededor del nueve por ciento del electorado de EE.UU., según la Oficina del Censo.
El 65 por ciento de esta población reside en California, Texas, Nueva York y Florida, estados claves en las presidenciales de noviembre, y su presencia es también notoria en Nuevo México, donde hay más de 500.000 hispanos registrados para votar, lo que equivale al 38 por ciento de electores.
Además, son también una fuerza política importante en Colorado, Nueva Jersey e Illinois.
De hecho, George W. Bush pudo derrotar a su rival demócrata, John Kerry, en el 2004, en estados como Nuevo México, gracias al respaldo latino.
El propio presidente del Partido Demócrata, Howard Dean, reconoció que los hispanos podrían elegir al próximo presidente, de ahí que tanto demócratas como republicanos hayan lanzado una guerra sin cuartel para ganar su voto.