En el mes de noviembre alrededor de 200 paises, convocados por Naciones Unidas, se encontraran en Katowice (Polonia) en la reunión anual denominada COP-24, con el propósito de avanzar en la aplicación del Acuerdo de Paris (COP- 21) celebrado en el año 2015. Esta reunión en Polonia es muy importante, ya que el futuro del planeta depende hoy de la capacidad de la humanidad para diseñar sin demoras nuevas instituciones y reglas de carácter mundial, que apunten a reducir drásticamente las emisiones contaminantes de CO2.
El cambio climático es la consecuencia directa del acelerado desarrollo economico a partir de la Revolucion Industrial, que dio lugar a un tipo de producción y consumo de energías contaminantes, ya que, por el desconocimiento del efecto negativo de la emisión de CO2 no se aplicaron los mecanismos adecuados para internalizar en el sistema de precios las grandes externalidades negativas de carácter global. Enfrentar ahora esta creciente amenaza climática exige una solución institucional de alcance global, también es evidente que el creciente riesgo causado por más emisiones plantea la necesidad de una autoridad global, ya que está comprometido un importante bien común global.
Las evidencias científicas son contundentes, ya no hay dudas que las emisiones contaminantes están contribuyendo al aumento de la temperatura en todo el planeta y al crecimiento de los daños ambientales. Estas emisiones son generadas por el consumo de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas), más algunas prácticas agropecuarias y la deforestación.
Esta amenaza ambiental de carácter global no se solucionara simplemente por el agotamiento de las reservas de recursos fósiles. Nunca hubo en el planeta tanto petróleo y gas como hoy. El consumo creciente de combustibles fósiles juega un papel preponderante en el incremento de este tipo de emisiones, que antes de la Revolución Industrial eran casi nulas. Hay que tener presente que los gases que hoy se emiten permanecerán en la atmosfera por un gran numero de años y no esta quedando mucho tiempo para enfrentar este problema ya que, al actual ritmo de acumulación de CO2 en la atmosfera, antes de mediados de este siglo habriamos cruzado la barrera critica de gases acumulados alrededor de nuestra Casa.
Reducir las emisiones contaminantes requiere una drástica modificación de la matriz de producción y consumo energetico, abatiendo la participación de los combustibles fosiles y expandiendo aceleradamente la participación de las nuevas energías limpias. Esto requiere la universalización de los tributos las energías contaminantes, utilizando este importante recurso financiero adicional a la promoción de las nuevas energías limpias, las inversiones en modernas infraestructuras no contaminantes y estimulos al desarrollo de procesos de captura y almacenaje del CO2, o simplemente a la eliminación de impuestos regresivos.
La NASA bien define a la Tierra como “nuestra nave espacial” y, como dijo Obama “somos la ultima generación que puede hacer algo por el cambio climático”. Es hora de cuidar a las próximas generaciones.