Las redes sociales y algunos analistas de la NBA han lanzado en estos días una teoría que tira por tierra una de las imágenes más icónicas de la exitosa trayectoria deportiva de Kobe Bryant. Se trata de una grabación correspondiente a un duelo disputado entre los Lakers y los Magic. Unos segundos antes de que Matt Barnes pusiera en juego la pelota, con Kobe como marcador sobre la línea de fondo, el atacante del conjunto de Florida amagó con asestarle un pelotazo en la cara al jugador de la franquicia californiana, que no se inmutó ni un milímetro ante la amenaza imprevista.
Con la mirada fija en los ojos de Barnes, la 'Mamba Negra' no reaccionó ante la posibilidad de sufrir un balonazo, dejando al personal perplejo por la capacidad de concentración del jefe de la manada del gigante angelino durante casi dos décadas. Pues bien, el caso es que en Twitter se puso en cuestión la veracidaz de esa instantánea tomada hace 18 años. Y uno de sus protagonistas ha decidido salir al paso para cortar la inercia crítica y desvelar la realidad de lo acontecido.
Barnes tomó los micrófonos del medio de comunicación estadounidense TMZ Sports para aclarar el asunto. Expuso el ganador de un anillo con los Golden State Warriors (2017) que "como yo lo recuerdo es que esa mierda iba directa a su cara y ni siquiera se inmutó". "Pensé que era una historia muerta", confesó el exjugador antes de responder a la pregunta de si amagó con lanzarle el balón a la cara desde menos de un metros de distancia que "sí, y ni se inmutó".
Esta anécdota, corroborada por aquel que propició la sorprendente reacción desprovista de miedo de Bryant, viene a subrayar la característica por la que Michael Jordan admira al jugador nacido en Philadelphia: la competitividad que le recuerda a él. La mentalidad ganadora que sólo ha visto en el escolta de los Lakers desde que dejara las canchas y se dedicara a ejercer como presidente en Charlotte. Ese ganar o morir que no ha percibido ni en LeBron James.
"No creo que perdiese contra LeBron, otra cosa sería con Kobe... que me ha robado todos mis movimientos", respondió irónico Jordan en 2014 sobre quién le crearía más dificultades en un uno contra uno con los dos astros del siglo XXI. En esa misma charla, con motivo de la presentación de un famoso videojuego de la liga estadounidense, y en una entrevista con el canal de la NBA, 'Air' Jordan admitió que en una compareción entre James y Bryant se quedaba con este último.
Porque, según sus palabras, "hay algo sobre el hecho de que cinco (anillos) vencen a tres". La importancia de jugar para amontonar campeonatos y no títulos individuales, que llevan a un jugador a ser mentor y profesor de los recién llegados -y más en un esquema de juego como el triángulo ofensivo de Phil Jackson-, a cuidar cada detalle y a estudiar de manera obsesiva las flaquezas de los equipos con los que se jugaría los play-offs.
"¿Si creo que soy mejor que Kobe? Él es como un hermano pequeño para mí. ¿Tú tienes un hermano pequeño? Tienes uno mayor. ¿Crees que eres mejor que él? ¿Ves? Creo que soy mejor que él", le respondió a un niño durante un acto celebrado en Santa Bárbara (California) en agosto de 2017. Cuatro meses después Steve Kerr desplegó el nexo entre los dos escoltas. No en vano, jugó con Jordan y analizó a Bryant desde el banquillo, el palco televisivo y los despachos.
"Kobe es lo más parecido a Michael que ha habido. Muchos jugadores han sido comparados con Michael, como LeBron James, pero creo que LeBron no está tan cerca. Es un jugador muy diferente con una mentalidad muy diferente. Kobe está más cerca de la mentalidad que MJ tenía. Mentalidad asesina: el 'te voy a degollar con mi anotación, mi movimiento al poste bajo, mis fintas, mi tiro y mi juego de pies'. Siempre he pensado que el juego de pies de Kobe era una de las mejores partes de su juego. Por eso es tan parecido a Michael. Porque podía hacer cualquier tiro que quisiera y nunca temía a nada", arguyó.
El preparador que ganó anillos en Chicago, San Antonio y San Francisco remató su análisis poniendo sobre la mesa que "Kobe ha sido el reflejo de una versión moderna de Michael Jordan". Pero no ha sido el único ni el último en compararlos a los dos. Porque Bryant se desarrolló bajo la sombra de Jordan, bajo el parangón continuado, mientras todavía estaban los dos en la cancha. Consultándole en privado y en píublico. Recibiendo punzadas motivacionales en sus cara a cara -como en el All Star en el que el jugador de los Bulls presumió de tener seis anillos, por los tres de Kobe-. Sea como fuere, el hambre perpetua de gloria fue compartida por ambos. Y el éxito y reconocimiento, también.