El Parlamento catalán ha rechazado este martes varias propuestas al perderse la mayoría soberanista, ya que no se han contado los votos de los diputados encausados de JxCat. Así, no han salido adelante una propuesta de resolución de la CUP que proclamaba el derecho "inalienable" de Cataluña a la autodeterminación, otra para reprobar al Rey o también constatar la "persecución política y existencia de presos políticos y exiliados".
Tras la crisis entre JxCat y ERC, que finalmente ha provocado que no se cuenten los cuatro votos de los diputados Carles Puigdemont, Jordi Turull, Josep Rull y Jordi Sànchez, el Parlament ha votado las propuestas de resoluciones de los grupos en la parte final del Debate de Política General.
La Mesa del Parlament, con votos a favor de ERC y el PSC, ha acordado dejar "sin efectos jurídicos" los escritos presentados por Junts per Catalunya (JxCat) sobre la delegación de voto de sus cuatro diputados suspendidos por el Tribunal Supremo y se ha instado a ese grupo a reformular el escrito de petición de designación de votos. Pero los cuatro diputados suspendidos de Junts per Catalunya han emitido un escrito en el que mantienen que su delegación de voto es "perfectamente ajustada a derecho", por lo que "asumen" que sus votos "dejarán de ser contabilizados" en el pleno.
Eso ha llevado a que el independentismo pierda su mayoría, ya que las fuerzas independentistas tenían hasta hoy una mayoría de 70 escaños en el Parlament (34 escaños de JxCat, 32 de ERC y 4 de la CUP), pero al no contar ahora con cuatro votos de JxCat ni tampoco el del exconseller Antoni Comín (ERC), pendiente del recorrido judicial de su causa en Bélgica, los soberanistas solo suman ahora 65 diputados, a tres de la mayoría absoluta de 68 diputados.
Además, al sumar también 65 escaños el resto de partidos de la oposición -Cs, PSC, comunes y PPC-, el independentismo tampoco puede garantizar imponerse en votaciones por mayoría simple, ya que en caso de producirse un empate, una propuesta parlamentaria acaba decayendo si se mantiene ese empate tras dos votaciones más.
La CUP ha sometido a votación una propuesta que proclama "el derecho imprescriptible e inalienable de Cataluña a la autodeterminación, tal como se manifestó en las disposiciones aprobadas en esta cámara para poder ejercer este derecho", sin hacer mención explícita a "las leyes de desconexión". JXCat, ERC y CUP han votado a favor del texto y, en condiciones normales, se habría aprobado la resolución, ya que sumarían 70 diputados, por encima de la mayoría absoluta en el Parlament (68).
Pero sin los cuatro votos de los diputados encausados de JxCat ni tampoco el del exconseller Antoni Comín (ERC), pendiente del recorrido judicial de su causa en Bélgica, los soberanistas solo han sumado 65 diputados, los mismos que la oposición, que ha votado en contra. Tal y como establece el reglamento del Parlament en casos de empate, la votación se ha repetido hasta en tres ocasiones por si había cambios y, al no producirse, la resolución ha quedado rechazada.
La diputada de la CUP Maria Sirvent ha pedido la palabra para expresar que, para su partido, "esta propuesta está legítimamente aprobada por el pleno del Parlament" porque considera que los votos de todos los diputados suspendidos por el juez del Supremo Pablo Llarena deberían ser contados.
Igualmente, ha llevado a que la Cámara catalana haya rechazado una propuesta de JxCat y CUP para reprobar al Rey o constatar la "persecución política y existencia de presos políticos y exiliados". La propuesta ha sido rechazada al darse un empate en tres ocasiones, por los 65 votos a favor JxCat, ERC y CUP frente a los 65 en contra del resto de la oposición.
El texto rechazado proponía que el Parlament "reprobara" al Rey Felipe VI y, en particular, su posicionamiento "contra las instituciones catalanas y sus representantes legítimos" en su discurso del 3 de octubre de 2017; y recordaba la existencia de "una mayoría amplia de catalanes contrarios a la monarquía y exige su abolición".
También se pretendía que la cámara "constatara" que "los procesos judiciales contra el independentismo y las libertades civiles han provocado ya la persecución por motivos políticos de centenares de personas y la existencia de presos políticos y exiliados", como también "deploraba" que esos procesos "políticos" no respetan las "más elementales garantías judiciales y democráticas".
Otro punto de la propuesta de los grupos independentistas que no ha prosperado instaba al Govern a que llevara ante la justicia a aquellos individuos o grupos organizados que hagan apología del nazismo, el fascismo, el racismo o el sexismo o "alteren la normal convivencia en las calles de Cataluña o atenten contra la libertad de expresión y manifestación de sus conciudadanos".