Opinión

¿Es de fiar Pedro Sánchez?

Y DIGO YO

Javier Cámara | Martes 09 de octubre de 2018

El presidente del Gobierno ha cambiado de opinión. Otra vez. Ya no quiere comparecer en el Senado para explicar todas las dudas que existen sobre la autoría de su tesis doctoral. Y no son poca cosa. Se ha publicado que ha plagiado gran parte del trabajo y que, incluso, se lo había hecho un “negro”. Pedro Sánchez, indignado, amenazó con denuncias y querellas a todos los que, según él, mentían. Dijo entonces que acudiría a donde se le llamara para dar las explicaciones necesarias porque no tiene nada que ocultar: “Si el PP quiere que comparezca, compareceré”.

Pero este martes no tenía ganas de demostrar que no ha engañado a nadie con su trabajo doctoral. Entiende que el presidente del Gobierno no tiene por qué rebajarse a explicar quién hizo su tesis, que eso es cosa suya. Se arguye desde el Ejecutivo que la tesis del presidente es “una cuestión de ámbito personal y académico” que no tiene nada que ver con su gestión política y, por lo tanto, no tiene por qué ser debatido en el Senado.

En una clara sobreactuación, el portavoz socialista en la Cámara Alta, Ander Gil, que ha sido al que le ha tocado dar la cara por Pedro Sánchez, ha anunciado que el presidente del Gobierno no comparecerá para hablar exclusivamente de su tesis doctoral porque no va a “contribuir al lodazal en el que el PP quiere convertir al Senado”. Y ha insistido: “No va a venir arrastrado, ni de la oreja, ni de la solapa. Este Gobierno no se arrastra”.

Sucede que el Reglamento del Senado no obliga al presidente del Gobierno a comparecer, por lo que se libra. De lo que no se salva es de que se piense que su palabra ya no vale nada para la opinión pública y de que no se fíen de él ni en su propio partido. El mejor ejemplo es que la presidenta de Andalucía no quiere que le salpiquen todos los escándalos del Ejecutivo de Pedro Sánchez y ha decidido adelantar las elecciones.

También es verdad que evita de esta forma afrontar una campaña electoral con el peso de la sentencia por el caso de los ERE que, obviamente, no va a ofrecer una buena imagen de un partido pegado al poder desde hace casi 40 años. Pero, para empezar, y hasta que eso llegue, no quiere que las dimisiones, tropiezos, mentiras, rectificaciones y, en definitiva, la pésima imagen que está ofreciendo el presidente del Gobierno le perjudique en su intento por alcanzar, de nuevo, el sillón en el Palacio de San Telmo.

Y digo yo: Resultando poco transparente esta actitud de Sánchez de no dar explicaciones sobre su tesis doctoral, ¿no cree el presidente que la mayoría pensará que tiene algo que ocultar? ¿Cuál es el problema para comparecer si todo es correcto? ¿Hace bueno el refrán de quién calla, otorga? ¿No es relevante, aunque sea de su ámbito privado y académico, que haya dudas sobre la credibilidad del presidente del Gobierno de España? ¿Es de fiar Pedro Sánchez?

El presidente debe tomar nota de lo que se le está pidiendo, que dé la cara. No explica en el Senado ni da ruedas de prensa a los medios de comunicación. No ha habido nunca un presidente del Gobierno que haya respondido menos a las preguntas de los periodistas y que, al tiempo, haya visitado tantos países en tan poco tiempo. No parece de fiar un presidente más atento a su satisfacción personal que a los problemas de España.

Que se lo está pasando fenomenal viajando y abusando del avión y el helicóptero, ya lo vemos todos. Que va a llevarse un reportaje fotográfico bien completo a costa del erario, es evidente. Que tampoco está dando explicaciones de lo que pasa con su Gobierno, con sus ministros y la falta de coordinación, le acabará pasando factura en las elecciones. Que se sienta un ser superior, por encima de los demás, y considere que no tiene por qué rendir cuentas al Senado, algo que le desacredita e inhabilita como político y como presidente del Gobierno.