Opinión

¿Quién manda en el Gobierno?

TRIBUNA

Agapito Maestre | Lunes 15 de octubre de 2018

¿Quién tiene más poder en el Gobierno el presidente Sánchez o su aliado Iglesias? La pregunta se presta a todo tipo de especulaciones. Pero, antes de contestarla, habrá que determinar dónde reside exactamente el poder del Gobierno. Estaba enfrascado en estas cuestiones, cuando puse la radio y me percate al instante de la respuesta. Sí, hoy lunes he escuchado en RNE una entrevista a Carolina Bescansa, diputada por Podemos en las Cortes de España. La cosa duró más de quince minutos y habló con criterio de lo divino y de lo humano. Todo era ideología y engaño, pero estaba magníficamente servido. El periodista le hizo preguntas muy cómodas y ella se abría de capa con soltura. Vamos una entrevista para hacer amigos y persuadir a futuros votantes.

Mientras la escuchaba, respondí a mi interrogante, pero antes pensé una obviedad: la aparición del micrófono transformó la política. ¿Quién maneja hoy en España mejor esa gran transformación de la vida pública política? Tengo la sensación de que nadie mejor que Podemos ha utilizado el uso asimétrico del micrófono; nadie mejor que los políticos de esa formación son capaces de dirigirse a una multitud que no puede responder; en fin, creo que son maestros en la utilización del micrófono. O sea, ellos tiene el micrófono y, por lo tanto, tienen el poder.

En ese contexto comparto, pues, la opinión de quienes consideran que Pablo Iglesias tiene más poder en el Gobierno que el propio Pedro Sánchez, entre otros motivos, porque el primero habla y habla sin soltar el micrófono y el segundo calla y delega en otros sus posibles parlamentos o discursos. Iglesias jamás suelta el micrófono. Ahí está el toque. Por este camino Podemos es el auténtico árbitro de todo lo que pasa en la España oficial. Están en las instituciones y en la calle, pero sobre todo son los auténticos poseedores del micrófono.

La cuestión ahora es: ¿conseguirá Podemos devorar al PSOE como lo hicieron con IU y la cosa del PCE? En ello están y nadie descarte que lo consigan. De entrada, tiene a su favor un líder que le gusta el mando, el poder, sin reparar en daños, mientras que el PSOE tiene a Sánchez que parece preferir la representación y el postureo. Pero, independientemente de los rasgos psicológicos de Pablo y Pedro, una cosa es clara Pedro Sánchez está escondido y, por lo tanto, habla muchos menos que Iglesias y, sobre todo, empieza a faltarle cuajo para sostener el micrófono.