El portavoz del grupo popular, Ignacio Cosidó, ha criticado al jefe del Ejecutivo por no "dar la cara" en el Senado cuando se le llama a comparecer por el supuesto plagio de su tesis doctoral, una actitud que ha dicho que demuestra su "escaso talante democrático". Además ha recordado que tiene varios ministros de su Gabinete cuestionados por la utilización de sociedades instrumentales, bienes inmuebles sin declarar o por relaciones con el excomisario José Luis Jménes Villarejo.
Ha sido en la sesión de control al Gobierno del pleno de la Cámara Alta donde, a raíz de una pregunta de Cosidó sobre la promesa de regeneración democrática de Sánchez, el debate ha derivado en un cruce de acusaciones en torno a sus tesis.
En el debate ante el pleno, Cosidó ha considerado que el Gobierno está "embarrado" en asuntos como la tesis de Sánchez, la dimisión de dos ministros o la situación de los titulares de Justicia, Ciencia, Educación y Asuntos Exteriores.
Pero el mejor ejemplo de "degeneración política" y "vergüenza democrática" cree que es que "su testaferro" Pablo Iglesias acuda a prisión para negociar los presupuestos con Oriol Junqueras y ahora quiera negociarlos con "un fugitivo", en referencia a Carles Puigdemont.
Cosidó cree que el Gobierno es "una marioneta de Podemos mendigando los votos del independentismo".
El rifi-rafe les ha llevado este martes a enzarzarse en el pleno del Senado sembrando dudas sobre sus respectivas tesis doctorales y se han reprochado que sus partidos sean los causantes de la "degeneración" de la vida democrática.
Sánchez ha contraatacado en su contestación sembrando a su vez dudas sobre la tesis doctoral de Cosidó, al que ha pedido explicaciones por el hecho de que en el tribunal que le examinó hubiera "significados miembros del PP" y cómo es que la defendió un 1 de enero.
Al término de este debate, en los pasillos del Senado Cosidó ha asegurado que su tesis ("La economía de la Defensa en España 1982-1992") está publicada, ha mostrado un ejemplar y ha informado de que se editaron mil del volumen dedicado al gasto militar. Además, ha acusado a Sánchez de "gran bajeza" por criticar a los catedráticos que evaluaron su tesis.
Por otra parte, la petición del PP para crear una comisión de investigación en el Senado sobre la tesis del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cuenta desde este martes con el visto bueno de la Mesa de la Cámara, que ha calificado la solicitud tras conocer un informe jurídico favorable. El grupo socialista había pedido hace una semana que los servicios jurídicos del Senado aportaran por escrito el informe que ya habían explicado verbalmente a la Mesa y en el cual no se ponía objeción alguna a la creación de esta comisión.
Según ha explicado en rueda de prensa el vicepresidente del Senado, Pedro Sanz, el dictamen es "contundente" al avalar la calificación de la solicitud del PP, e incluso apunta que de ser rechazada podría vulnerar los derechos de los senadores de este grupo que la han presentado. En concreto, el informe concluye que la petición se adecua a los "requisitos materiales fijados por la Constitución y el Reglamento del Senado", en este caso al pedir una comisión que ser refiere a un asunto "de interés público" y advierte: "Cabe indicar que su inadmisión podría incurrir en la vulneración de un derecho fundamental de los senadores autores de la misma".
Aún así, el requerimiento ha superado el filtro de la Mesa con cuatro votos a favor de los miembros que pertenecen al PP y tres en contra, del PSOE y PNV. Ahora queda en manos del grupo proponente decidir cuándo se llevará a pleno la creación de la comisión, muy posiblemente en la primera sesión plenaria de noviembre, que arranca el día 6.
El PP tiene garantizado que saldrá adelante gracias a su mayoría absoluta en el hemiciclo, lo que permitirá a partir de esa primera semana de noviembre activar los mecanismos para poner en marcha un órgano con el que el grupo popular quiere aclarar las "dudas" que le suscita la tesis doctoral de Pedro Sánchez.
No hay un plazo tasado para su constitución; tras su aprobación los grupos tienen que comunicar qué senadores formarán parte del nuevo órgano, que una vez constituido tendrá que aprobar un plan de trabajo y después comenzar a llamar a comparecientes, con una antelación mínima de tres semanas. Y si el grupo popular había dejado claro que Pedro Sánchez sería el primero en ser llamado a la comisión, donde todo compareciente está obligado a declarar, ahora baraja otra escenario y podría dejarlo para el final, porque lo habitual es que los trabajos de este tipo de comisiones culminen con el principal compareciente y no arranquen con él.
En cuanto a los plazos, Pedro Sanz ha explicado que no habría mayor problema para que en el mismo mes de noviembre pudiera estar constituida la comisión, pero todo el trámite posterior a la aprobación en pleno queda supeditado a la voluntad del grupo mayoritario.
Lo que sí ha quedado patente, a tenor del informe de los servicios jurídicos del Senado, es que la pretensión del PP cumple con los requisitos propios de una comisión de investigación que la Constitución y el Reglamento reservan a asuntos "de interés público".
En el caso de la tesis de Sánchez "lo es por el estatus de la persona concernida, que llevó a cabo manifestaciones públicas al respecto, y también por el conocimiento público de la controversia generada por el objeto de la misma", concluye el informe.