Opinión

Historia de un retrato

TRIBUNA

Jorge Casesmeiro Roger | Domingo 28 de octubre de 2018

El saco engorda de confusión, derrama con-
fusión / por los unánimes caminos del tiempo.

Juan Guerrero Zamora


Réplica al artículo de Manuel Román: “¿Quién tiene el famoso retrato de Miguel Hernández que Buero Vallejo le hizo en la cárcel?” (LD, 29-03-17). Dicho artículo plantea un misterio sobre el actual paradero del icónico retrato que Antonio Buero Vallejo le dibujó a Miguel Hernández (MH) en el penal de Conde de Toreno en 1940. Y señala al primer biógrafo de MH, Juan Guerrero Zamora, como el presunto ladrón que se lo hurtó a la viuda del poeta, Josefina Manresa. Esta réplica aclara dónde está el retrato. Y documenta la inocencia de Guerrero Zamora en la sustracción que, hipotética pero pertinazmente, le imputa Román. También desbroza los errores cometidos por dicho periodista a la hora citar las dos fuentes de autoridad bibliográfica en las que se (des)fundamenta su artículo.

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Circula por ahí un artículo de Manuel Román que acusa al primer biógrafo de Miguel Hernández, Juan Guerrero Zamora, de presunto ladrón: “¿Quién tiene el famoso retrato de Miguel Hernández que Buero Vallejo le hizo en la cárcel?”, pregunta Román en el titular. Señalando en el subtítulo: “El autor teatral se lo regaló al poeta, este a su mujer, Josefina Manresa, y ella se lo dejó a Juan Guerrero Zamora… que no lo devolvió” (LD, 29-03-17). Detectivesco artículo de un periodista que ya por el centenario de Buero Vallejo rondaba el asunto (LD, 29-09-16).

El original del retrato, para empezar, está desde 2014 en el Instituto de Estudios Giennenses, Archivo de la Diputación de Jaén, junto con el legado del poeta (MH_OA_0008). Así lo apostilló al pie de dicho artículo Carlos Buero, el hijo de Antonio Buero Vallejo, en un comentario publicado ese mismo día en la página digital del diario, pero luego despublicado. Según yo le recuerdo y él me confirma.

El retrato en cuestión es el angélico carboncillo que el dramaturgo le dibujó al poeta en la cárcel de Conde de Toreno (Madrid), donde ambos compartieron celda durante nueve meses en 1940. Un retrato mítico. La estampa de MH. Como apunta Carlos Buero en el documental “Imprescindibles” dedicado a su padre (RTVE, 27-03-17): “Ese retrato es un icono cultural. Durante los años 70 se hizo una tirada en póster y prácticamente lo tenía todo el mundo”.

Itinerario y rectificación (1949-1981)

Un icono que Josefina Manresa dejó a un novísimo de 22 años, cuando en 1949 fue a visitarla a Cox (Alicante) para documentar los dos libros con los que inauguró la recepción hernandiana: el primer estudio crítico sobre el vate oriolano (Noticia sobre Miguel Hernández, 1951) y su primera biografía (Miguel Hernández, poeta, 1955). El adelantado se llamaba, efectivamente, Juan Guerrero Zamora.

Al que ahora Román acusa de haberse apropiado del retrato a título lucrativo. Presuntamente. Llamándole caradura, y engañador de mezquindades que causan repulsa y asco. Indirectamente. Y todo porque el periodista, que ofrece gusanos como si fuese incienso, lo ha encontrado culpable en la primera edición de los Recuerdos de la viuda de Miguel Hernández (mayo de 1980). Concretamente, en un fragmento enmendado por la propia Josefina Manresa en la “segunda edición corregida y ampliada” de sus memorias (1981). Quedando desde entonces, para las ediciones tercera (2010) y cuarta “especial” (2016) reimpreso como cito:

“En la página 132 de la primera edición de este libro (página 146 de esta segunda) donde denuncio la sustracción del original del dibujo que le hizo Antonio Buero Vallejo a Miguel en la cárcel, habiéndoselo yo dado al señor Guerrero Zamora, y no siéndome devuelto, me vi obligada a poner en mi libro la subsodicha [sic] operación. Debo anunciar que después de mi aclaración sobre esta [sic] asunto he recuperado el dibujo. Estaba en poder de un amigo que vivía en Alicante en aquel tiempo, en que yo le dejé al señor Guerrero Zamora dicho dibujo y toda la documentación para el libro que estaba escribiendo sobre Miguel”.

Crónica del malentendido (1980)

Y conviene reseñar que la primera edición de Recuerdos… salió el mes de mayo de 1980. Porque es en junio de ese mismo año cuando Guerrero Zamora responde a Manresa a través de su artículo “Mi libro sobre Miguel Hernández” lo siguiente: “Y por supuesto devolví cuanto me confiaron. Salvo los dibujos, retratos y fotografías que –recuérdelo la viuda de Hernández– entregué, con su permiso, al fotógrafo alicantino Francisco Sánchez para que tirase copias” (ABC, 12-06-80, p 103).

Lo que obligó a Manresa a rectificar en una entrevista concedida en julio: “En mi viaje a Madrid por lo del libro me han dicho que [el retrato] lo tiene un señor de Sevilla. Voy a escribirle a ver qué contesta, porque a ese otro chico, Guerrero Zamora, le escribí y no me respondió. Según él, mi carta era impertinente, pero ¿cómo iba a escribirle así? Hace tanto tiempo que no me acuerdo. Lo que sé es que se calló” (Blanco y Negro, 02-07-80, p. 46).

Como calló Manresa, en la edición corregida de sus memorias, el nombre del “amigo de Alicante” que apoderaba entonces el retrato. Que como suponía Guerrero Zamora, ni estaba Madrid ni estaba en Sevilla. Pero todo esto pudo haberlo averiguado fácilmente Román. De haber consultado y entrecomillado íntegramente cierta cita, que su artículo plasma amputada, de otro libro fundamental para el mundo hernandiano. El estudio con el que Guerrero Zamora desveló en 1990 el expediente judicial del poeta: Proceso a Miguel Hernández. El sumario 21.001.

Pues en dicha cita, antes de cerrar sus comillas, Román debería haber reflejado una cifra que en el libro de Guerrero va entre paréntesis: “(182)”. Una llamada al lector. El número de una nota que, omitida o descuidada por el periodista, habría llevado a este a la página 219 del Proceso… En cuya nota 15, el propio Guerrero Zamora relata y detalla todo lo que acabo de contar aquí.

Y esta es la infrahistoria del famoso retrato que Buero Vallejo regaló al poeta, que este le dio a su mujer, y que ella le dejó a Guerrero Zamora en 1949. Quien lo reprodujo en la primera biografía de su marido…, y no se lo quedó. Un retrato que Josefina Manresa recuperó en 1980 u 81. Y que quizá cedió en 1986 al Ayuntamiento de Elche, con el resto de los fondos del poeta (Información, 18-10-11). Millonario patrimonio, que la Diputación de Jaén compró a sus herederos en 2013 (ABC, 19-12-13).

Miguel Hernández en Raíz (1949)

A cada uno lo suyo, que diría Ulpiano. O como escribió el poeta Pedro Salinas a Guerrero Zamora desde su exilio estadounidense, el 7 de febrero de 1949: “La primera obligación de todos es respetarnos en lo que tenemos de respetable”. Carta citada por JGZ en Proceso… (p. 7). Y que remite a una colaboración que Salinas envió entonces a la revista Raíz (Cuadernos Literarios de la Facultad de filosofía y Letras). Revista fundada y dirigida un año antes, en la Universidad Complutense, por un estudiante llegado a Madrid desde Melilla en 1947: Juan Guerrero Zamora.

Una revista cuyo número 5, de junio de 1949, contó con textos de Santayana, Juan Eduardo Cirlot, Juan Gil-Albert, Pedro Salinas, Miguel Labordeta, etc. Pero que dicho mes abrió su primera página con un poema inédito de Miguel Hernández: “Antes del odio” (del póstumo Cancionero y romancero de ausencias, editado por primera vez en Argentina en 1958). Y página 1 de dicha revista, a cuyo pie su jovencísimo director escribió lo que extracto:

“Este poema, rigurosamente inédito, pertenece al libro póstumo y aún sin publicar: ‘Cancionero y romancero de ausencias’, que Miguel escribió en circunstancias muy dolorosas (…) Publicamos el poema con la debida autorización de la viuda de Miguel y habiéndole remunerado sus derechos, trámite que las revistas frecuentemente han omitido al insertar trabajos de Hernández, con un desenfado que perjudica a la citada viuda, cuyas condiciones económicas no le permiten el lujo de procurar el honor ajeno a costa de sus intereses. RAÍZ ofrece su homenaje y recuerdo al gran poeta Miguel Hernández”.

Me comenta Carlos Buero que su padre decía que Miguel Hernández “era un ángel”. Aunque yo creo que el ángel fue lo que miró a MH a través de un carboncillo de Buero Vallejo, en el penal de Conde de Toreno, un 25 de enero de 1940. En cuanto al primer biógrafo del poeta, si en algo me he equivocado ruego al lector que me lo demuestre. Mientras tanto, seguiré diciendo de Juan Guerrero Zamora lo mismo que él se atrevió a decir del oriolano en el prólogo de su Noticia sobre Miguel Hernández. En 1951: “Poco es cuanto se haga por popularizar un nombre que debe ser pronunciado con emoción y respeto”.

Imágenes (cronografía hernandiana de JGZ):

1949 Juan Guerrero Zamora (izda.) con Miguel Abad Miró, ante la lápida de Miguel Hernández en 1949. En JGZ: Obra Completa I, Consejería de Cultura y Festejos de Melilla, 2006, p. 442 (Esta edición acopia en dos volúmenes sólo la obra literaria de JGZ).

1949 JGZ (2º por la dcha.) con la viuda de MH y su hijo, Vicente Ramos y Manuel Molina, durante su encuentro en Cox el 11 de abril de 1949. En JGZ: Proceso a Miguel Hernández, Dossat, Madrid 1990, p. 4.

1949 Firmas y suscriptores de honor del nº 5 de la revista Raíz (Cuadernos Literarios de la Facultad de Filosofía y Letras), fundada y dirigida por JGZ. El número, de junio de 1949, abre con el poema de MH “Antes del odio”, del entonces inédito Cancionero y romancero de ausencias (1958) con nota a pie del director.

1951 Noticia sobre Miguel Hernández, por JGZ, Cuadernos de Política y Literatura, Madrid 1951. El primer estudio publicado sobre el poeta oriolano. Adelanto de la biografía de MH por JGZ, retenida por la censura hasta 1955.

1954 Las máscaras van al cielo, por JGZ, Juan Flors Editor, Barcelona 1954. Historia crítica del teatro católico. Aborda la obra dramática de MH (pp. 105 a 116).

1955 Miguel Hernández, poeta (1910-1942), por JGZ, El Grifón de Plata, Madrid 1955 (mayo). Es la primera biografía de MH publicada. La de Concha Zardoya, según JGZ: “Apareció en NY, The Hispanic Institute, 1955, como separata de sus textos publicados en julio y octubre de ese mismo año por Revista Hispánica Moderna” (en Proceso…, nota 1, p. 217).

1962 Historia del Teatro Contemporáneo (Vol. III), por JGZ, Juan Flors Editor, Barcelona 1962. Primera historia crítica y universal sobre este campo de conocimiento publicada en el mundo. En el tomo citado se aborda la dramática “neopopular” hernandiana (pp. 11 a 21).

1990 Proceso a Miguel Hernández. El sumario 21.001, por JGZ, Dossat, Madrid 1990. Desvela y contextualiza por primera vez el proceso judicial al poeta, con la publicación íntegra de documentos hasta entonces desconocidos.

1992 Agenda sobre un libro reciente: Proceso a Miguel Hernández. El sumario 21.001”, por JGZ, en Estudios sobre Miguel Hernández (separata), Universidad de Murcia 1992 (pp. 195 a 216). Sobre la recepción de su Proceso…, y algunas correcciones al mismo.