Editorial

Ciudadanos se desmarca del PP

EDITORIAL

Martes 30 de octubre de 2018

Desde que Pedro Sánchez ocupó La Moncloa con la siniestra moción de censura y la consiguiente llegada de Pablo Casado al frente del PP, Albert Rivera se ha quedado en terreno de nadie. Con el PP en el Gobierno, Ciudadanos interpretó a la perfección su papel de partido de centro. Denunciaba con fiereza la meliflua actitud del Rajoy frente al desafío secesionista, mientras atacaba sin piedad las veleidades de la izquierda y los separatistas

Pero ahora, para muchos, se ha convertido en la marca blanca del PP, lo que irrita a los dirigentes del partido naranja. Y esa es toda la explicación de la sorprendente maniobra que acaba de anunciar para desmarcarse del Partido Popular decidiendo no pedir más prórrogas a la fase de enmiendas de la Ley de Estabilidad y desbloquear su tramitación en la mesa del Congreso.

Ciudadanos, sin duda, ha primado sus intereses partidistas, pese al riesgo evidente de que los nefastos presupuestos de Pedro Sánchez, elaborados por Pablo Iglesias, salgan adelante. Aduce el partido naranja que este desbloqueo no implica que vaya a apoyar las cuentas del Gobierno, por ser “ilegales” y negociadas "en la cárcel" entre Oriol Junqueras y Pablo Iglesias. El líder de Ciudadanos ha asegurado que su partido presentará enmiendas parciales, porque "no puede permitir" que se suban los impuestos y se perjudique a la clase media. Pero su maniobra permite que la tramitación, bloqueada en la Mesa del Congreso, se ponga en marcha.

Pero Pablo Casado ha puesto el dedo en la llaga al pedir a Albert Rivera responsabilidad: " vayamos juntos en esto. No podemos facilitar unos malos presupuestos que son la semilla de una nueva recesión para España". Y Andrea Levy, vicesecretaria del PP, ha sugerido que “el cambio de posición de Ciudadanos en unas horas sobre los presupuestos puede mostrar una nueva sintonía con el PSOE".

Albert Rivera se ha equivocado al querer desmarcarse por sorpresa de Pablo Casado. Intereses partidistas aparte, solo la sintonía entre el PP y Ciudadanos puede frenar el Frente Popular puesto en marcha por Podemos y aceptado por el PSOE con el peligroso apoyo de los partidos separatistas. El “tour” de Pablo Iglesias por la cárcel solo tiene ese objetivo. De momento, el PSOE, Podemos y ERC ya negocian gobernar la Generalidad y la Alcaldía de Barcelona. Los dos grandes partidos ce centro derecha están obligados a entenderse antes de ser estrangulados por el nuevo cordón sanitario.