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Mundiales. La estelar Simone Biles se va de Doha con 'sólo' cuatro oros

GIMNASIA ARTÍSTICA

EL IMPARCIAL | Sábado 03 de noviembre de 2018
La atleta estadounidense, de rango legendario, no obtuvo su pleno en las seis competiciones en las que participó.

Simone Biles tiene 21 años y es historia del deporte. La gimnasta estadounidense ha salido del Mundial de Doha con cuatro oros de las seis pruebas en las que participaba -primera mujer que logra cuatro cetros mundiales en el concurso general y que llega a un total de 13 preseas doradas mundialistas-. Y, además, es un emblema de la lucha feminista en el país norteamericano después de haber denunciado públicamente haber sido víctima del doctor Nassar -exmédico del equipo olímpico de gimnasia estadounidense, condenado a 60 años de cárcel-.

Asimismo, la reina de la gimnasia, que decidió tomarse un año sabátido tras arrasar en los Juegos Olímpicos de Río -contaba entonces con 19 primaveras-, tuvo que lidiar con un cálculo renal que a punto estuvo de dejarla fuera del evento de Doha. Había reaparecido en la competición de los Campeonatos de Estados Unidos, celebrados en el pasado agosto, llegando a evidenciar que no tiene rival en el presente y puede que tampoco lo encuentre en los anales del deporte. "Un cálculo renal no me va a impedir realizar lo que he venido a hacer en Qatar", prometió em sala de prensa. Y lo ha cumplido.

Porque Biles, nacida en Columbus, y renacida en 2018, colapsó a sus rivales en cuatro de las seis pruebas en las que participó en esta cita mundialista de la que se ha despedido este sábado con una mochila histórica de cuatro medallas de oro mundiales en concurso general -puntuación de 57.491-. Un broche de oro inmaculado para una joven que tuvo la valentía suficiente para parar y recuperarse mentalmente de las secuelas del éxito y el infierno en pleno apogeo.

La plata y el bronce que redondearon su tarjeta final permitieron tocar el cielo a la china Liu Tingting, de 18 años y que logró su primer oro mundial en la barra de equilibrios. En esa disciplina también sería superada por la canadiense Anne-Marie Padurariu, de sólo 16 años. Y la segunda plaza correspondió a la final de asimétricas celebrada el viernes. En el resto de eventos ha mostrado su poderío sin parangón. El último dejaría en la cuneta del podio a la estadounidense Morgan Hurd y la japonesa Mai Murakami, que defendía el título.

Biles, que cuenta en su currículo con los cuatro oros olímpicos de Río 2016 y con ince títulos mundiales individuales, hizo las maletas en Doha tras dominar en la competición por equipos, en el concurso completo individual y en las finales individuales de salto y suelo. Su nombre quedó grabado en los libros de esta competición internacional al uniformarse como la primera deportista que logra obtener medalla en todas las pruebas en las que compite dentro de una cita mundialista desde 1987.

Por otro lado, en lo concerniente a la última fecha masculina destacó el neerlandés Epke Zonderland con su tercer oro en barra fija. Venció al histórico gimnasta japonés Kohei Uchimura y al estadounidense Sam Mikulak. De este modo, el campeón olímpico europeo (Londres 2012) regresó a lo más alto del podio de este aparato desde que lo lograra en Nanning 2014. Por último, el chino Zou Jingyuan, de 20 años, revalidó el título en paralelas. El ucraniano Oleg Verniaiev y el ruso Artur Dalaloyan -campeón del concurso completo- le acompañaron en el cajón. Y en salto alzó los brazos el norcoreano Ri Se-gwang, de 33 años y triple campeón mundial de esa disciplina.

Finalmente, para el recuerdo de este Mundial quedará lo vivido el pasado 29 de octubre. En esa fecha el equipo masculino de China se proclamó campeón del Mundo de gimnasia, tras arrebatar el cetro a Rusia por sólo 0.049 puntos. Este ajustado triunfo entregó a los asiáticos su duodécimo título mundialista y les conllevó la reconquista de una prueba que cedieron hace tres años (Glasgow) en favor de un equipo japonés que en Catar se conformó con el bronce.

Pagarían los nipones la lesión de su gran estrella, Kohei Uchinura, que tan sólo actuó en cuatro de los seis aparatos. El desenlace contravino unos pronósticos que daban a Rusia el favoritismo. Los rusos, no obstante, allanaron su camino triunfal pretendido en una rotación en suelo, en la que los gimnastas europeos aventajaron en 2.401 puntos a China. Pero Ruoteng Xiao y Chaopan Lin se lucieron en el caballo con arcos y recortaron la brecha a menos de un punto -0.968-.

Rusia volvería al ataque en los dos siguientes aparatos, las anillas y el salto. Su buen hacer les situó en la cima, con 1.919 puntos a falta de los dos últimas rotaciones. En ese punto, con la presión sobre sus hombros, Shudi Deng, Chaopan Lin y Jingyan Zou resplandecerían con unos maravillosos 16.200. Casi la perfección a falta de un aparato. Arrasaron a los rusos y pasaron a encabezar la general por 0.948 puntos. La competitividad de los europeos le llevó a arañar en la barra y quedar con todo a favor si el ejercicio final de Nikita Nagornyy respondía. No lo hizo. Se quedó en unos decepcionantes 13.733 que otorgaron el triunfo a China.

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