El Gobierno de Sánchez quiere evitar a toda costa que los restos de Francisco Franco sean enterrados en la cripta de La Almudena y, una semana después de la reunión con el Vaticano, parece tener un plan.
Así, el PSOE propondrá reformar la Ley de Memoria Histórica para prohibir expresamente que los restos de Franco reposen en lugares abiertos al público con carácter general. Con esta idea, fuentes socialistas han confirmado que estas enmiendas tendrán un régimen sancionador por el cual se podría llegar a cerrar de manera temporal o incluso definitiva el lugar que sirva para el enaltecimiento del dictador. De esta forma, el enterramiento de Franco en La Almudena solo sería posible si la Iglesia está dispuesta a cerrar la catedral al público.
Por otro lado, fuentes socialistas han precisado que sí permitirán que el dictador acabe en el cementerio de Mingorrubio, en El Pardo (Madrid), donde la familia Franco dispone de un panteón donde reposan los restos de Carmen Polo, la mujer del dictador, aunque "con algún tipo de condicionante".
El Ejecutivo está convencido de que las nuevas medidas saldrán adelante en el Congreso de los Diputados con los mismos apoyos que aprobaron la exhumación de Franco. Entonces, fueron el PP y Ciudadanos los únicos partidos que se abstuvieron.
La única objeción es que son estas dos formaciones las que manejan los tiempos al tener mayoría en la Mesa del Congreso y pueden pedir que se amplíe el plazo de enmiendas y, por tanto, también la exhumación de los restos. Ello hará imposible que este asunto se resuelva antes de fin de año como estaba previsto.