Los Lunes de El Imparcial

Laetitia Colombani: La trenza

Novela

Domingo 11 de noviembre de 2018

Traducción de José Antonio Soriano. Salamandra. Barcelona, 2018. 208 páginas. 18 €. Libro electrónico: 13,29 €.

Por Cora Cuenca Navarrete



Si en algo estoy de acuerdo con la autora de la novela que nos ocupa es en la acertada analogía que establece entre el creador literario y el cuidadoso artesano. No es difícil imaginar al artífice admirando con orgullo su obra, sea esta de la índole que sea, al término del proceso. Una última palabra, pincelada, o ingrediente que pone fin al artefacto que ha acompañado durante largas horas al maestro y del que ahora, en cierta forma, se debe despedir. Es entonces cuando llega nuestro turno, el de quienes consumimos la creación, ya sea leyéndola, saboreándola o maravillándonos con la cantidad de matices y detalles que nos ofrece.

La ópera prima de Laetitia Colombani (Burdeos, 1976), La trenza, es un ilustrativo ejemplo de esa ruta que se abre ante el artesano, un camino que este deberá construir a medida que lo va recorriendo. Simultaneidad en la creación, y en el caso que nos ocupa, simultaneidad en la narración. La autora propone tres historias paralelas hilvanadas originalmente en lo que respecta al “qué” y al “cómo” se constituye el relato. En primer lugar, escoge un motor que dé sentido a toda la trama y lo lleva hasta las últimas consecuencias con un resultado francamente acertado. Y en segundo, utiliza un interesante recurso metanarrativo a través del cual no solo accedemos a las marionetas, sino también a su poética titiritera. Haciendo uso de estas herramientas, Colombani va construyendo un mundo dolorosamente real, rehuyendo del artificio y adentrándose temerariamente en la intimidad de tres personas tan diferentes como valientes. De entre las páginas de La trenza surge un relato homogéneo, pero también emergen tres novelas particulares, y por ende, tres protagonistas, cada una de ellas con su ritmo, contexto y carácter propios.

La novela al completo supone una oda a todas las mujeres del planeta, a su resistencia y a su capacidad de sepultar la amargura y la tristeza bajo un manto de férrea voluntad. Se trata de un cuento contemporáneo, solo que sus heroínas no luchan contra un enemigo concreto, sino que se enfrentan a monstruos intangibles como lo son la tradición, el machismo y todas las formas de violencia que ejerce sobre ellas el sistema patriarcal dominante. La autora dota a las protagonistas de la energía y la luminosidad de una supernova, y hace que en ellas confluyan las experiencias de millones de mujeres. En continua ascensión vertical, nuestras heroínas van atravesando los muros milenarios que les impedían contemplar lo maravilloso del paisaje, y, una vez alcanzado cielo abierto, entrelazan sus dedos y juran que nunca más volverán a vivir en la oscuridad.