La exigencia del calendario y la tenacidaz de las lesiones obligaron al Atlético de Madrid a exprimirse este domingo en su visita a Montilivi. El colchoneros tenían a su disposición la capacidad de presionar a los líderes del campeonato si conseguían sacar los tres puntos ante un Girona cada vez más rocoso y reconocible. Diego Pablo Simeone reprodujo su once prototípico, pero Saúl tuvo que actuar como lateral izquierdo. Koke, Thomas y Rodri ocuparían la medular, con Lemar como enlace entre esa lína y la punta, conformada por Dego Costa y Griezmann.
Saldrían los visitantes con voluntad jerárquica. tomando el cuero y el ritmo. Elevaron la persión hasta encerrar a los catatalnes, que se desplegaron con trez zagueros y dos carrileros largos. La posesión e iniciaitva era de un sistema un dibujo rojiblanco tendente a disfrutar más de su calidad técnica, pero la resistencia local quedaría contrastada con una maniobra táctica que poco a poco les negó la clausura y le vio ganar metros y peso en la dinámica.
Y se destaparía la pareja formada por Patrick Roberts y Àlex Granell, en el carril izquierdo, como el arma principal de los gerundenses. Le saldría bien a Eusebio la reconversión de Granell y el ataque a la espalda de Santiago Arias les daría resultado, pues desestabilizarían el intento de monólogo madrileño inicial. Y rozaron la apertura del marcador cuando Granell, Aleix García, y Cristhian Stuani probaron a Oblak. Mas, la primera opción nítida la tuvieron los capitalinos, en el minuto 32. Saúl conectó con un pase quirúrgico con Griezmann. El francés estrellaría su remate con el larguero. En cambio, el susto no amilanó a los catalanes, que respindieron con nuevos intentos sobre el arco del esloveno.
Bernardo Espinosa advirtió del peligro que estaba rondando a la puerta colchonera y el trabajo de escapismo local daría frutos en el descuento del primer acto. En ese trecho emergió Stuani -pichichi- para forzar un penalti que el delantero uruguayo transformaría con un chut excelente. Todo había comenzado con un error en el pase de Rodri que amortizó Roberts. Era la decimotercera diana de un delantero que lleva dos años soñados en Girona. Y con esas se afirmaría el 3-5-2 dispuesto por Eusebio -plagiado de la era Machín- para afrontar una reanudación en la que los favoritos debían exponer más ambición.
En el arranque de la segunda mitad los catalanes supieron anestesiar las revoluciones y arribaban a posiciones de remate. Oblak salvaría a los suyos antes del minuto 60 y un zurdazo emitido por Granell lamió la madera, a través de un lanzamiento de falta. Debía concentrarse un Atlético abocado a una contrarreloj, pero sólo alcanzó esa lucidez energética y mental en el desenlace. Entonces, con Gorka Iraizoz en la portería ajena (entró por la lesión de Bono-, evidenciaría su competitividad identitaria. Mas, no le bastaría más que para casar un empate. Iraizoz aplazaría el 1-1 con una gran parada ante Saúl, pero nada pudo hacer ante el gol en propia meta de Jonás Ramalho -pase de Correa y remate de Diego Costa-. Los últimos ocho minutos se quemarón de manera irreversible para dejar a ambos clubes con ganas de más.
- Ficha técnica:
1 - Girona: Bono (Gorka Iraizoz, m. 71); Pedro Porro, Jonás Ramalho, Bernardo Espinosa, Juanpe, Àlex Granell; Pere Pons, Aleix García (Valery Fernández, m. 82), Borja García; Patrick Roberts (Portu, m. 65) y Cristhian Stuani.
1 - Atlético de Madrid: Jan Oblak; Santiago Arias (Gelson Martins, m. 74), Stefan Savic, Lucas Hernández, Saúl Ñíguez; Koke, Rodrigo Hernández (Ángel Correa, m. 63), Thomas Partey; Antoine Griezmann, Diego Costa y Thomas Lemar.
Goles: 1-0: m. 47+: Cristhian Stuani, de penalti. 1-1: m. 82, Jonás Ramalho, en propia meta.
Árbitro: Ricardo de Burgos Bengoetxea (Colegio vasco). Amonestó a los visitantes Antoine Griezmann (m. 17), Koke (m. 41), Thomas (m. 72), Diego Costa (m. 88) y Saúl Ñíguez (m. 88).
Incidencias: Partido correspondiente a la decimocuarta jornada de LaLiga Santander, disputado en el Estadio Municipal de Montilivi ante 12.104 espectadores.