Se trata de la jugada más increíble vista en un torneo de tenis de mesa. Sucedió en en un partido del Club de Tenis de Mesa de Trondheim, en Noruega, y muestra cómo el joven de 15 años Chris Chen se sobrepone a un resbalón para continuar jugando. Aunque perdió el punto, el vídeo demuestra que no hay que rendirse nunca.