Esta semana se anunció la última noticia directamente relacionada con el futuro de Fernando Alonso fuera de la Fórmula Uno. El equipo McLaren IndyCar emitió al planeta una información que aclaraba que el piloto español participará en las 500 Millas de Indianápolis con un motor de Chevrolet. En concreto, montará un V6 IndyCar de inyección directa turboalimentos de 2,2 litros con la idea de completar la Triple Corona (puesto que ya ha ganado el Gran Premio de Mónaco y las 24 horas de Le Mans).
Hacía 47 años que McLaren y Chevrolet no colaboraban juntos en un proyecto dedicado a la cita de Indianápolis (Estados Unidos). Ha tenido que llegar Alonso, con su aspiración de convertirse en el segundo piloto en la historia en conquistar los tres templos más importantes del automovilismo, para que los dos gigantes aúnen fuerzas de cara a la edición 103ª de la Indy500. "Será un privilegio. Tener el poder de Chevrolet detrás de mí significa que nos estamos poniendo en la mejor posición posible para competir en el frente", declaró el ovetense a la escudería de Woking (Reino Unido).
De este modo, el bicampeón del Mundial de Fórmula Uno perfila con precisión el horizonte más cercano, que pasa por competir en Indianápolis y, antes, en las 24 Horas de Daytona con Cadillac, la marca hermana de Chevrolet. "McLaren y Chevrolet tienen un pedigrí común en el automovilismo norteamericano y la oportunidad de reunir a las dos marcas para este evento especial fue demasiado buena para dejarla pasar. Al igual que McLaren, Chevrolet tiene la carrera en su corazón", ha manifestado Zak Brown, director general de McLaren Racing.
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Mientras que las piezas van encajando en la idea de Alonso para 2019, el piloto asturiano sigue probando nuevas emociones. Un día después de acabar el Gran Premio de Abu Dabi se subió al Chevrolet NASCAR de Jimmie Johnson. Y, en paralelo, siguen brotando testimonios que hablan sobre la nostalgia que la retirada de Fernando ha generado en el universo de la categoría élite del automovilismo internacional. En esta ocasión ha sido una voz más que autorizada la que ha reflexionado sobre la trascendencia de la pérdida del español.
Se trata de Ross Brawn, ex jefe de Ferrari y actual responsable de la Fórmula Uno a través de la gerencia deportiva de la empresa Liberty. El afamado responsable ha manifestado lo siguiente: "Creo que Fernando no ha ganado tanto como merecía su talento, en parte porque nunca pareció estar en el equipo correcto en el momento adecuado, pero siempre se mantuvo firme y asumió sus responsabilidades. Le echaremos de menos, sobre todo sus compañeros y rivales ya que todos, especialmente los mejores, saben lo importante que es tener enfrente a un oponente digno".
Lo ha expresado en un comunicado en el que lamenta la marcha del asturiano. "Conozco a Alonso muy bien, a pesar de que no hemos trabajado en el mismo equipo, pero hemos sido rivales durante muchos años y estoy muy triste de que haya decidido irse", aclaró, antes de señalar que la presencia del español en parrilla "fue lo que llevó a Hamilton y Vettel a hacer una especie de guardia de honor en Abu Dhabi al terminar la carrera. Fueron frecuentes las batallas entre Fernando y los otros dos campeones, pero allí el respeto y la emoción superó a todo. Lo que hicieron los tres pilotos es algo que recordaremos durante mucho tiempo".
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Este es el último capítulo en el que Brawn evidencia su admiración por Fernando. En marzo, antes de que se supiera la decisión del ovetense, subrayó que "si un piloto como Alonso no gana una carrera en 5 años, algo se está haciendo mal". No es baladí que uno de los responsables de la Fórmula Uno emita semejante autocrítica. Y continuó con esta aseveración: "Las diferencias entre equipos no tendrían que ser tan grandes. Si hay tanta distancia que un talento como Alonso no ha sido capaz de ganar un Gran Premio en cinco años por el hecho de no estar en el monoplaza adecuado, entonces algo va mal. La diferencia debería ser muy pequeña para permitirle ganar, pero ahora mismo estamos muy alejados de eso. Los tres primeros equipos (Mercedes, Ferrari y Red Bull) completaron todos los podios en 2017, excepto uno, y ese es un aspecto que no podemos tolerar".
Pasados unos meses, en julio de este año, el director técnico de Liberty Media reiteró que "la Fórmula Uno necesita pilotos como Fernando Alonso". Entonces, aplaudió la forma en la que el asturiano afrontó el Gran Premio disputado en Austria -argumentando que "realizó una grandiosa carrera porque estuvo dispuesto a luchar hasta la última vuelta, como siempre"- y susurró su temor sobre lo venidero. "Nunca se sabe, tal vez esté buscando la satisfacción fuera de la Fórmula Uno, pero realmente espero que ese no sea el caso. Todavía es muy rápido y la Fórmula Uno necesita pilotos con su indudable carisma y talento", confesó Brawn. Ya era demasiado tarde. Su autocrítica no llegó a tiempo para igualar la relación de fuerzas, una tesitura que habría amarrado la motivación del español con mayor fiabilidad.