Opinión

Examen de Selectividad a Santiago Abascal

TRIBUNA

Emilio Arnao | Miércoles 12 de diciembre de 2018

Mi alumno descarriado y bachiller en cánones Santi:

Ay, ¡qué estudiante más zopenco eres¡ Te diré dos cosas de entrada: una, que lamento que no me contestaras a la carta que te envié muy amablemente, incluso tratándote de usted -no quise hacerlo con el argentinismo “vos”, por no incomodarte con la posible familiaridad léxica con “Vox”, nombre de tu partidito colegial, en otro medio de comunicación cuyo nombre callaré, pues conozco tu habilidad para hacer uso de las fake news y otros contrabandos informáticos. Y la siguiente es que, al no recibir contestación con acuse de recibo, entendí dado lo escrito allí que, o que no leíste mi misiva, o que, leyéndola, no te enteraste absolutamente de nada, como yo ya presuponía que así iba a suceder dadas tus malas notas no sólo en cultura en general, sino en todas las asignaturas de este Bachillerato para adultos que imparto para que tú, Santi, mi traviesillo chiquillo y pinchaúvas que eres, puedas acceder a la Universidad pública a la que tú desees.

Por tanto, si primero me dirigí a ti como presidente de un partido que ha obtenido 12 diputados en la Junta de Andalucía, y, al darme cuenta que no estás preparado para el mundo de la política, ahora me dirijo a ti como profesor. Y lo hago, porque soy Doctor en Filología Hispánica por la UIB y tengo algunos estudios en Filosofía en forma de doctorando por la UCM a los cuales por decisión propia renuncié, por no molestar a mi director de tesis, catedrático y especialista en Ortega y Gasset, que de ello iba mi tesis, y cuyo nombre callaré, pues, como bachiller que eres, en nada te interesa de momento.

Mi querido bachiller: es que veo y oigo y siento que careces absolutamente de información no sólo en Ciencias Políticas, sino en caligrafía, gramática parda, ortografía, historia de España, filosofía básica, literatura universal y otras minucias que te serán beneficiosas. Por ello, en el caso que tu actitud como rebelde sin causa, que también cuenta en la enseñanza pública, te aprobaré o no según yo, al corregir, dé por buena la nota que sea la más acertada.

Empecemos las clases preparatorias para el próximo examen de selectividad como forma de acceso a la universidad pública cuya fecha coincide justo con la toma de posesión del próximo presidente o presidenta de la Junta de Andalucía. Así que empecemos, pues no hay tiempo que perder. Vamos allá. Lo primero que te pido es que sepas, tú que cabalgas como una amazonas en esos caballitos a los que ni siquiera sabes susurrar, que todo caballo es un animal que tiene sentimientos, inteligencia y, ante todo, un espíritu libre que tú, mozo vasco, desconoces por completo. Si no me crees, pregúntaselo a los Domecq, o a los toreros que realmente amaron a los animales y que tú tanto alardeas de ellos sin tener ni idea de quiénes fueron: sólo dos ejemplos, Manolete o Antonio Bienvenida, por cierto, éste último nacido en Caracas, cuarto hijo de la dinastía conformada por el Papa Negro y Carmen Jiménez. Primera clase de tauromaquia. Sigamos con la preparación del examen.

Escúchame porque escuchar es mejor que hablar y no, como tú haces, despotricar, desbarrar, maldecir en vez de refrenarte. De otro modo, me veré obligado a ponerte un Capistrano, que es lo que se usa en la equinoterapia, porque es que pasa que los caballos ayudan a vencer enfermedades mentales, de las cuales la que tú padeces es la de creer que eres el resplandor del centro de la atención de todo quisque, ¡Estamos, potrillo potro de las postrimerías¡

Te voy a hacer usa serie de preguntas, pero yo, como profesor corrupto que soy, te voy a dar las respuestas más o menos exactas. Empecemos por el principio:

Y ésta ya es la primera pregunta: “En ‘empecemos por el principio’, ¿hay aquí reiteración o acaso estamos ante una contradicción?” Respuesta: Se puede empezar por el principio, pero también se puede empezar por el final, incluso se puede empezar regresando o volviendo al inicio: Ejemplos: existe una película que titula así: “Volver a empezar”, dirigida por José Luis Garci, quien fue el primero de los directores españoles que obtuvo un Óscar por cinta de cine estrenada en 1982. En este filme, se narra la historia de un exiliado que, con la llegada de la democracia a este país o patria o como tú quieras llamar a España, se vuelve a encontrar con la mujer a la que amó desde su más temprana juventud. Pero hay, en estos momentos de avances, muchos retos a la hora de “volver a empezar”. Desde hace ya algunos años, existen muchas mujeres especializadas en temas relacionados con erradicar la violencia de género de una vez por todas y que, tú, ay, torillo y machito adolescente, quieres abolir como ley que tanto ha costado regular apelando a que no hay causa de violencia en estos asesinos a los que tú llamas novios de la muerte. A alguna de ellas te remito. El feminismo es un valor universal que viene defendiéndose desde los albores de la Historia. Te mando como lectura obligatoria “Lisístrata”. No te preocupes, es una comedia griega de un tal Aristófanes. Por eso a muchos de estos camisas negras se les está informando de cómo “volver a empezar” tanto desde el punto de vista de la psicología como desde otros ámbitos. Te recomiendo alguna de estas terapias. “Volver a empezar” también es un importante reto para enfermedades como el Alzheimer y otras desconocidas con las que algunas fundaciones o institutos, por ejemplo, el Institut Català de Neurociències Aplicades y Alzheimer Centre Educacional, están investigando con resultados óptimos.

Segunda pregunta: “¿Quién fue el que inició la Reconquista contra los moros y quién o quiénes la finalizaron?” Venga, zangolotino, que ésta te la sabes. ¿Acaso no naciste tú por allí arriba, sí, en Bilbao, justamente un 14 de abril de 1976? ¿Te suena esta fecha, 14 de abril de 1931? Te explico: fue el día de la proclamación de la Segunda República Española cuando botaron, cual barco hacia el mar del exilio, al Rey Alfonso XIII, y que duró hasta el 1 de abril de 1939, fecha en que tu General bajo palio decidió acabar la última -¿digo última?- guerra civil española para dar paso a la dictadura franquista. Santi, en la Constitución de 1931, en su artículo quinto, se establece que la capital de la República se fijara en Madrid; en su artículo cuarto se establece el castellano como idioma oficial de dicha República; sin embargo, fueron lenguas cooficiales el catalán en Cataluña con la aprobación del Estatuto de Autonomía en 1932 y el euskera en el País vasco tras la aprobación también del Estatuto Vasco en 1936.

Santiaguillo, ¿es que no sabes hablar en euskera? No me lo puedo creer. Veamos, bachiller que dices tener la carrera de sociología, aunque sólo fueran estudios con los que te licenciaste en la Universidad de Deusto en 2003. Y ya sabemos lo que pasa en Deusto. Te lo digo porque, tras la victoria de Mariano Rajoy en las elecciones de 2011, al abandonar su escaño tu compa de pupitre Carlos Urquijo, siendo tú el segundo de la lista, y que yo sé que discrepabas con la línea oficial de PP del País Vasco próxima a María San Gil, fue el entonces presidente Antonio Basagoiti el que, viendo por dónde iban tus astas de torete, te obligó a renunciar a ese escaño que para ti era una manera de alcanzar la heroicidad de don Pelayo. Santi, sé sincero conmigo: algo de euskera debías saber para entrar en el Parlamento Vasco, pues de otro modo, no sé si por ley, hubiera sido imposible ser cargo electo.

Prosigamos con la Reconquista: Toma esta tesis de Martín F. Ríos Saloma, 2008, La Reconquista: génesis de un mito historiográfico. Anda lee un poquillo desde las páginas 191 hasta la 216. No me fastidies que quieres ahora ir al programa de la tele “El Gato al Agua” para que te hagan una entrevista. Te dejaré que vayas cuando hagas los deberes. Vale, chato.

Te daré la respuesta sólo en unas líneas en donde se habla de “La pérdida y restauración de España: un relato mediaval”. Desde los ancestros, el laudus hispaniae de San Isidoro se ha considerado testimonio de una clara conciencia de pertenencia e identificación con las tierras peninsulares del pueblo visigodo. Más allá del hecho de que dicho escrito laudatorio pueda expresar o no una conciencia “hispana” o “española”, lo cierto es que refleja claramente la existencia de una identidad política y cultural a la que se conoció como “reino visigodo”. Pasadas unas cuatro décadas tras la invasión del 711, el autor anónimo de la denominada Crónica mozárabe del 754 construyó un relato a cerca de la conquista y de las desgracias que habían caído sobre Hispania al verse sometida al poder de los infieles, las cuales, según el texto, habrían sido mayores que las de la propia Roma. Correspondió, sin embargo, a los autores de las crónicas del ciclo de Alfonso III, redactadas a finales del siglo IX y principios del X, engarzar en un relato coherente las noticias sobre los últimos años del reino visigodo y el primer siglo de la monarquía asturiana con el fin de exaltar al mencionado monarca y legitimar históricamente su proyecto político al vincular a la familia real astur con los monarcas visigodos. De esta suerte, los autores de la Crónica Albeldense elaboraron una relación de los soberanos visigodos (ordo gentis gotorum).

En fin, sigue Martín F. Ríos dando dato tras dato para llegar a la siguiente conclusión, más o menos, que es la que quiero que te aprendas de memoria: que en ningún momento de este relato se llegó a hablar de Reconquista, sino que parece ser que la idea se sostenía en la liberación del pueblo cristiano y no la conquista de un territorio perdido. Mira, Santi, chiquillo, escribe a rotulador lo siguiente: “Hubo que esperar al siglo XIII para que Rodrigo Jiménez de Rada, arzobispo de Toledo, redactara la Primera Historia General de España desde un punto de vista meramente castellano”.

Y, hablando de Historia, te diré, Santi, que hay tantas Historias de España, de Cataluña, de Estados Unidos o de Eslovenia como autores haya. Yo, por ejemplo, siempre que leo algún libro de Historia en lo primero que me fijo es en el autor. La Historia, a diferencia de la Literatura, es una de las acciones-reacciones en donde la subjetividad, la ficción o los propios principios ideológicos del narrador dan al texto la infinita versión de tantísimos otros textos ante la misma Historia.

Pero, ay, pillín, que ya has hecho chuletas para el examen y he visto que en tu cuaderno tienes unos libros sobre Historia que dices que tú has escrito. A ver, a ver: “Secesión y exclusión en el País Vasco”, Ikusager Ediciones, Vitoria, 2004. “¿Derecho de autodeterminación? Sobre el pretendido derecho de secesión del Pueblo Vasco”. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, 2004. “En Defensa de España. Razones para el patriotismo español”. Ediciones Encuentro, Madrid 2008. Con Gustavo Bueno Sánchez. “No me rindo”. La Esfera de los Libros. Madrid, 2014. Con Gonzalo Altozano, y “Hay un camino a la derecha”. Stella Maris, Madrid, 2015. Con Kiko Méndez-Monasterio.

Pero también sé que tienes más libritos publicados. Ay, es que eres como El buscón llamado don Pablos, siempre como bachiller comiendo pasteles hechos de carne humana, o peor aún, como un Rinconete y Cortadillo, que ya estoy un poco cansado de que uses el patio de Monipodio como una caterva de rufianes, prostitutas y raterillos, todos andaluces encima. ¡Voto a Dios¡, ¿por qué razón crees tú que se venden estas chuletillas de examen en Amazon.es? ¿Acaso es un anhelo tuyo de posteridad cual héroe o rey católico para acabar siendo enterrado en la Capilla Real de Granada, junto a Isabel y Fernando y Juana la Loca y el Hermoso Felipe? ¿Seguro que está en tu viaje onírico hacia el más allá lucir un collar con medallón que represente a Santiago, como el que lleva la reina Isabel?

Para que me contestes aquí tienes unos apuntes de religión en relación con la muerte: “Por doquiera, en confusión, sangre y muerte, robo y fraude, corrupción, deslealtad, agitación, perjurio…” (Sabiduría 14:25) “Dichoso y santo el que participa en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene poder sobre éstos, sino que serán Sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él mil años” (Apocalipsis 20:6).

Tercera pregunta: “A ver, ¿quiénes son esos 12 coleguillas, varones y hembras, que han entrado en el Palacio de San Telmo siendo tú presidente de esta organización o secta que es Vox?” Te respondo como si fuera un locutor de radio transmitiendo la alineación del equipo que a ti más te guste, bien el Boca Junior o el River. Seguramente seas un hooligan de este último, pues el otro día le ganó al Boca en la capital de España, dándonos los argentinos toda una lección de comportamiento. Te diré que para los argentinos el balompié, aparte de una religión para ellos, es la forma más eficaz y elegante de evadirse de la crisis política continúa en que la Argentina está sumida. Durante muchos años no sólo la Argentina, sino casi todo Latinoamérica han sido expoliadas, a falta de buenas administraciones, por culpa de la injerencia del FMI, del Banco Mundial, de la OCDE, de la OMC, en fin, de las políticas liberales de Occidente y esta dolarización de cagarrutas o chuzos de punta que de tanta punta son ultrachuzos. Pero yo, que siempre he sido un optimista convencido, hago mía esta disyuntiva entre la “década perdida” y la “década ganada” de José Luis Machinea, quien fue secretario general de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), cuando comenzó la crisis de 2007 en EEUU, hoy ya reconvertida en la Gran Recesión en el entero Mundo. Ahí se nos habla que nuestros hermanos a los que tú llamas sudacas creen más en la democracia que en el capitalismo alimentado por este mercado Global que a ti, zangalero, no sé si te gusta o no, pues eras como un pedo, que nunca sabe uno si sale de la boca o del orto.

Salen los 12 jugadores a la cancha. El estadio lleva por nombre “El Valle de los Caídos”. Retransmite Jorge Valdano, del que recuerdo un comentario suyo durante una entrevista que le hicieron en México en 1989: “La violencia la ejecutan más jóvenes que viejos, más hombres que mujeres, pero, sobre todo, más pobres que ricos”.

Comienza la vox que llega a millones de hogares:

“Con el número 1, Francisco Serrano, candidato a la Presidencia de la Junta, 53 años el pibe, pero joven como un juez que, condenado por varios tribunales supremos y un constitucional, ahí está el cheto Serrano, rehabilitado y en excedencia, la concha de tu madre, Paco.

Con el número 2, la médica, a la que le tiramos los galgos, linda y mamita de 7 gardelitos, María José Piñero, otra conchita.

Con el número 3, nuestra luz, nuestra bella y linda, Luz Belinda Rodríguez, che, entendés, 38 años y forzuda, milico como las amantes de Perón, pero en casa con la pata de palo atada a la mesa, che, qué pena.

Con el número 4, Rodrigo Alonso, empresario y teleco, pyme, pibe, 38 años, boludo, que sos Gardel con guitarra eléctrica.

Con el número 5, Eugenio Moltó, un veterano, perdón, un veterinario, che, que no le llega el agua el tanque, qué buena onda, andate, que ya hay carne de chancho sin antidoping.

Con el número 6, Ana Gil Román, ancianita, pero qué lolas, secretaria sin secretos, anda a cagar, la mamita de toda esta boludez, vayamos a llorarle o a cobrarle a Magoya.

Con el número 7, Manolito, Manolazo, Manuel Gavira, un boga, abogado, nuestro trolo, qué pelotudez, che, qué líder, qué grande, que lindo gaditano.

Con el número 8, Angelita, con la raja, Ángela Mulas, otra boga, abogada y andate.

Con el número 9, Rafael Segovia, médico, sobrino de Antonio Segovia, che, ¿no te acordás?, sí, pibe, el que fue alcalde de Huelva entre 1955 y 1966, aquí sí que hay pija, chota, poronga, chorizo.

Con el número 10, Paco José Ocaña Castellón, ay, que me meo, la re mil reconcha, que el cloro se me va para la luna, Paco, con sus drones, piloto de aviación comercial, coaching y estratega, especialista en comunicación, qué planazo, que el dron se le va por el ojete.

Con el número 11, Benito Mussolini, perdón, Morillo, milico también, che, qué par de pelotas, la concha del mono.

Y, por último, en el banquillo, ay, mi mamá, mamá, el grande, el único, el que nunca se curó con Fidel Castro, donde nos cortan las piernas, nuestro 10, Dieguito, Dieguito, la mano de Dios, la manito de Maradona, el pelusa, ay, dieguito, que no te corten las piernas, pelotudo. Ahí está, Alejandro Hernández, el zar Alejandro II, el que, según el poeta liberal Vasili Zhukovski, tuvo poco interés por los asuntos militares, anda a cagar, che, el pibe, el muy pelotudo, fue un débil, un cagao, un castrao, un moño y vainilla.”

Santiago Abascal: hasta aquí el examen de selectividad para acceder a la Universidad pública que tú quieras. Por mí, un cum laude, un laurel, una coronación, un anillo del pescador. Ahora vas y lo cascas, que no es por no ir que si hay que ir se va. Por eso andá y vete a Numancia por ver al que te ha escrito tus libros, que no es otro que este viajero que pertenece al Club des Haschischins. Ya sabes, tu intelectual de oro, incienso y mirra, Fernando Sánchez Dragó, que es una suerte de Gérald de Nerval pero cruzado con Gárgoris y Habidis. Él, que es el faraón de la Iberia profunda, te conducirá hacia la Luz a partir del inconsciente colectivo de raíz jungiana. Te llevará de la mano por cuevas prehistóricas, con mitos machos y cabríos. Ambos, envueltos en el lisérgico placer del hachís de la morería, podréis atravesar el Camino de Santiago o el del Santo Grial, por lo que no dudo que alcanzaréis la gloria eterna mientras ría la primavera, pues por cielo, tierra y mar os espera, arriba escuadras a vencer esta España a la que vais a joder.

Pero cágome en el blasón de los monarcas que se precian, cercados de tudescos, de dar la vida y dispensar las Parcas, pues en el tribunal de sus gregüescos, con aflojar y comprimir las arcas, cualquier culo lo hace con vuestros dos cuescos, Santiago y Fernando, tanto monta monta tanto, el yugo, la flecha, el mote heráldico, el flai, el joe, el may, la pajita, el pito o ésta mi última pedorreta. Abur, habibi. Me despido de ti. Yo, Denis Sassou-Nguesso, Presidente de la República del Congo, cuyo lema es “Unidad, Trabajo y Progreso”.

NOTA: Te regalo un BMW, porque sé que te gusta conducir. Cuidado con los controles de alcoholemia y drogas varias para estas fiestas navideñas con belén y árbol y caza furtiva en esas tierras de Murcia donde incluso hay agricultores, que ahí hay votos y ex votos y vates y vitos corleones y viva la virgen virguera de la viruela batasuna. Suerte y “tricchi-tracchi”, que dicen los sicilianos. “Laster arte¡” “Bai”.