Las emisiones de gases de efecto invernadero continúan aumentando, por eso los aspectos críticos del clima ya son preocupantes; por ejemplo, sequias, temporales, inundaciones, los bosques están disminuyendo, ambos polos pierden superficie, se calientan los océanos y aumenta el nivel del mar, además a medida que estos se acidifican, desaparecen los arrecifes de coral. Esta era la situación del cambio climático hace días en momentos que deliberaban en este mes de diciembre 197 naciones, en la cumbre ambiental de Naciones Unidas denominada COP24 en Katowice (Polonia). Hace ya mucho tiempo que se vienen realizando estas conferencias mundiales, la COP 1 tuvo lugar en Berlin en el año 1995, con pocos avances desde entonces ya que año a año crecen las emisiones que ya son un 53 por ciento mayores.
Días antes de esta COP-24, el grupo de científicos y expertos (IPCC), convocados por Naciones Unidas, había encendido la alarma suministrando información para ser tomada en cuenta en esta reunión de casi todas las naciones. Recordemos que el IPCC es el órgano internacional encargado de evaluar los conocimientos científicos relativos al cambio climático, sus impactos y sus riesgos, así como las posibles opciones de mitigación de las emisiones. En este informe del IPCC se señala que para limitar el calentamiento global a 1.5C” se necesitarían transiciones “rápidas y de gran alcance” en la tierra, la energía, la industria, los edificios, el transporte y las ciudades. Según el IPCC, preservar nuestro clima requiere que las emisiones globales de CO2 disminuyan hacia 2030 alrededor de 45 por ciento respecto de los niveles del 2010. Esto significa que se necesitaría compensar cualquier emisión excedente por medio de la remoción del CO2 de la atmosfera, ya que si se permite que la temperatura global aumente más de 1.5C” será necesario depender en el futuro de nuevas técnicas que absorban CO2 de la atmosfera, pero la efectividad de estas técnicas no está probada.
Cuando el Secretario General de Naciones Unidas inauguro las deliberaciones de esta COP-24 expreso que “Somos la última generación que puede frenar el cambio climático”. Esto exige abatir sin demoras las emisiones causadas por los combustibles fosiles, expandiendo la participación en la matriz energética de las nuevas energías limpias. Para avanzar en una nueva política ambiental la cooperación multilateral es esencial, ya que. ayuda a los países a tener en cuenta el bienestar de los pueblos más allá de sus fronteras. Ese ánimo es el que motivó la COP-21 en 2015: que concreto el Acuerdo de París, cuando los países se comprometieron a contener el aumento de las temperaturas mundiales por encima de los niveles preindustriales por debajo de 2 grados centígrados, meta que exige avanzar hacia una economía con cero emisiones de carbono en las próximas décadas. La reunión de Katowice no aporto pasos realmente importantes para reducir sin demoras las emisiones. El problema será más difícil de arreglar a medida que pasa el tiempo, esto significa que nuestros hijos serian quienes deberán afrontar esta negativa herencia.