El jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalidad, Quim Torra, han posado con las ministras y consejeros ante los fotógrafos y cámaras al término de su reunión en el Palacio de Pedralbes, en donde los presidentes han estado durante poco más de una hora.
Sánchez y Torra se han reunido a solas poco después de las 19:15 horas, en paralelo a otra reunión entre la vicepresidenta del Ejecutivo, Carmen Calvo, la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, y el vicepresidente catalán, Pere Aragonès, y la consejera de Presidencia, Elsa Artadi.
Terminados los dos encuentros, los seis se han reunido en una misma sala para posar ante los fotógrafos, con Sánchez y Torra en el centro y todos de pie.
Tras esta fotografía, Sánchez y Torra han abandonado juntos y hablando de forma distendida el Palacio de Pedralbes, sobre las 20:40 horas, para dirigirse en sus respectivos coches al acto de los premios que entrega la patronal Foment del Treball.
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha dicho que Torra "es un supremacista que alienta la violencia y quiere destruir España" y ha criticado que el presidente del Gobierno le salude como si fuera un jefe de Estado.
En su cuenta de Twitter se ha referido al saludo institucional que Sánchez y Torra han protagonizado antes de la reunión en el Palacio de Pedralbes. Ha considerado que la imagen que deja la llegada de Sánchez al encuentro es la de "la humillación" y ha calificado el encuentro de "una nueva irresponsabilidad histórica". "Sánchez trata como si fuera un jefe de Estado a un supremacista que alienta la violencia y quiere destruir España mientras rompe todos los puentes con los constitucionalistas", ha opinado Rivera.
Pablo Casado por su parte ha calificado de "vergonzante" esta minicumbre. El líder del PP, también desde su cuenta de Twitter, ha calificado el encuentro como una "contrapartida vergonzante por el apoyo a la moción de censura". "Es humillante ver a un presidente de España agasajando a quien reclama la vía eslovena de confrontación civil en Cataluña", ha opinado Casado. Ha añadido que "no todo vale para seguir en el poder" y ha pedido nuevamente a Sánchez que aplique el artículo 155 de la Constitución o que convoque elecciones generales.
Lo curioso es que esa maceta parece haber venido directamente de Madrid, lo que indica que el equipo del presidente venía preparado para cualquier contingencia después de arduas negociaciones por el formato de la reunión.