Diciembre, en concreto el día uno, abrió con una suerte de bomba endógena a los cimientos del proyecto deportivo del Movistar Team. Nairo Quitana se encontraba disfrutando de la celebración de la carrera que organiza en el departamento de Boyacá, Colombia. Y en ese ambiente de tributo, en los alrededores del Lago Sochagota y rodeado de compatriotas rendidos a su significado deportivo, el ciclista cafetero atendió a France 24 para ofrecer su sincera lectura de 2018 en lo respectivo a la marcha del equipo español.
"Que haya tres líderes en Movistar es una forma, pero personalmente no me gusta". Y expuso que el director de la estructura navarra, Eusebio Unzué, se encuentra convencido de que presentar a Alejandro Valverde, a Mikel Landa y a Quintana en una misma carrera es una fórmula que dará sus frutos. El escalador colombiano discrepa y lo ha subrayó a miles de kilómetros de España. Lo cierto es que la expepriencia venía a darle la razón, pues en el pasado Tour de Francia ninguno de los tres respesentantes del gigante telefónico pudieron clasificarse, siquiera, entre los cinco mejores (Landa fue el mejor, quedando en la séptima plaza).
Entonces, a semanas de la presentación oficial del equipo para la próxima temporada, Nairo hacía saltar por los aires un asunto ciertamente tabú en la estructura ciclista de origen navarro. Nairo y Mikel Landa tendrán 29 años cuando comience la Grande Boucle en el venidero mes de julio. Ambos se encuentran en el que debería ser el punto de inflexión de sus carreras. Uno trata de reivindicar su estatus dentro del equipo, aunque se le esté agotando el crédito como apuesta principal (lejos de la cima del Tour a la que apuntaba); y el alavés, por su parte, está cansado de ser segundo espada (eligió Movistar porque cree que está capacitado para triunfar en París).
Una publicación compartida de Nairo Quintana (@nairoquincoficial) el 16 Sep, 2018 a las 1:00 PDT
La batalla de egos era cuestión de tiempo, más si cabe la excelente actuación del veteranísimo Alejandro Valverde en 2018, hecho que les ha disparado la presión a los dos escaladores capitales del Movistar. Por eso, Eusebio Unzué ha tenido que poner blanco sobre negro la relación de fuerzas dentro de su vestuario. Las condiciones para el curso que empezará en enero han visto caerse de la candidatura en las grandes vueltas al murciano y han virado a Landa hacia el Giro, muy a su pesar. Nairo volverá a ser el centro sobre el que volverá a pivotar, por enésima vez, la lucha por reconquistar en anhelado Tour. Punto. Si hay alguna discrepancia, se solventará en diciembre de 2019.
Eso sí, el recorrido planteado por la organización de la Grande Boucle, que presenta una amalgama de citas montañosas sin parangón (con tres finales en alto que superan los 2.000 metros) y aleja al vigente Campeón del Mundo de ruta, ha forzado a Unzué a guardarse la carta de Landa por si el colombiano vuelve a pinchar en el asfalto. El vitoriano hará 'doblete', una manera de conformar las aspiraciones de Landa. Y es que la rumorología sobre la migración del vasco si volvía a resultar gregario en la práctica (tras serlo de Chris Froome, Vinzenzo Nibali y Nairo) arreciaban.
"Vamos a ir al Tour a optar a la victoria, ese es el gran objetivo, pero no es fácil, estamos en una década de dominio de Chris Froome y el Sky. Vamos a programar la temporada para que Nairo Quintana acuda en las mejores condiciones y trataremos de hacerlo lo mejor posible. Si Nairo recupera su ritmo habitual, confío plenamente en él. Este año no ha estado en su mejor rendimiento y le ha costado más marcar las diferencias donde antes lo hacía, que es en la montaña. Será nuestro líder en el Tour", ha zanjado el director del Movistar.
Y se ha limitado a exponer que "Landa es un corredor que lleva tiempo demostrando un gran nivel, pero en momento clave no ha tenido suerte, ha sufrido contratiempos, caídas que le han impedido recuperarse y demostrar lo que lleva dentro. El Giro de Italia es su carrera, allí es donde ha demostrado lo mejor de unas condiciones indudables". Por tanto, la pelota vuelve a estar en el tejado de un Quintana que ya se encuentra bajo sospecha más allá de los muros del Movistar.
Maravilloso dia entrenando en equipo.💪💪 Talde entrenamendu zoragarria😍
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El colombiano, de largo en la presentación del equipo, ha prometido lo siguiente: "Puedo ganar el Tour, ya he estado cerca, pero es cierto que se tiene que dar varios factores. Ahí está el caso de Geraint Thomas, quien lo intentó muchos años, aún con un líder por delante y este año ha sabido aprovechar la oportunidad. No sabemos qué puede pasar, necesito salud y suerte". "El Tour es una deuda pendiente y seguimos trabajando para lograr ese objetivo. Me quiero preparar bien, coger confianza y sabemos cómo trabajar para un reto del equipo y mío. Lo intentaremos un año más, insistiremos", sintetizó antes de puntualizar que la ruptura de la tricefalia es "positiva porque es bueno repartir las funciones y que cada uno tenga claros los objetivos".
Eso en lo que respecta al respaldado vencedor del Giro 2014 y de la Vuelta 2016. Landa, en cambio, ha forzado la mueca al tener que resignarse a competir por lo alto del Giro y, si le dan las piernas, volver a intentarlo para el Tour. "El Giro es una carrera que me dio todo y volver con la máxima aspiración me hace ilusión", reseñó sobre la ronda italiana, de la que fue tercero en 2015, cuando saltó al primer plano internacional. Y, preguntado por París, no quiso hacer más hincapié y reflexionó "es posible el doblete. ¿Por qué no?". "El año pasado no pudimos sacar partido del trío (Landa, Valverde y Nairo Quintana) y en 2019 en el Tour nos encontraremos Nairo y yo. Ojalá podamos sacarle partido a dos corredores de perfil escalador y que la suerte nos acompañe", escalreció.
Le acompañará en las carreteras transalpinas un Valverde encantado de la vida. "Estoy muy contento y muy ilusionado con llevar todo el próximo año el maillot arco iris. Es una pasada y habrá que disfrutarlo. Hacer este calendario es por cambiar un poco, nada más (Italia y España). El Giro no va a ser tan duro como el de este año, pero tampoco es suave. En 2019 no tengo objetivos claros, aunque con la intención de disfrutar", resumió un coloso que apuntará con especial interés a "las clásicas habituales, Flecha Valona y Lieja y hará el Tour de Flandes", según palabras de Unzué. El tiempo examinará si el potente equipo español ha dado en el clavo a la hora de distribuir candidaturas.