El presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, estalla contra Renfe: "Porque sean unos inútiles que no son capaces de gestionar adecuadamente una avería, no pueden quedar aislados los extremeños"; y todos los diarios editorializan sobre el incidente que dejó a los pasajeros toda la noche a mitad de camino entre Madrid y Extremadura.
Los editoriales recogen la protesta extremeña y cargan las tintas contra Renfe: “Los responsables de Renfe bordaron el lunes la faena y asestaron un golpe más a los sufridos habitantes de Extremadura, una de las comunidades autónomas que en peor estado tiene las infraestructuras ferroviarias para comunicarse con el resto de España”, dice El País que añade que “la exhibición de desidia y de falta de reflejos no solo debe producir vergüenza a los responsables directos del descalabro, sino a cuantos tienen la obligación de que en España las cosas funcionen”.
En El Mundo: “Las averías padecidas el primer día del año en los trenes de Extremadura han propiciado imágenes lamentables que deberían abochornar a los gestores de Renfe y provocar en el Gobierno más reacción que unas palabras de comprensión para los usuarios, como las tuiteadas ayer por el ministro de Fomento, José Luis Ábalos, carentes de autocrítica”.
En este sentido: “El Gobierno y Renfe no pueden permitir que en el mapa ferroviario se dé una deficiencia de vertebración tan grave en ciertas regiones, lo que potencia una España de dos velocidades”.
“Los extremeños no son españoles de segunda”, dice ABC, que afirma que “tienen un tren de mediados de siglo pasado”, lo que ilustra el diario con un grabado en portada.
Concede La Razón que “la situación viene de lejos y no es imputable exclusivamente al actual Gobierno; hay una responsabilidad conjunta de la Administración porque las inversiones en este terreno son caras y lentas y deben estar acordadas bajo una política de infraestructuras de Estado”.