El universo deportivo de Suecia yace todavía en shock este martes. Una de las estrellas del balonmano femenino del país ha anunciado que se retira, cuando sólo cuenta con 26 años. Esto es, en el momento en el que comienza la mayor plenitud de su carrera. Pero no sólo ha resultado chocante la noticia en sí, sino que la motivación por la que se aleja del foco es lo que ha ejecutado una vuelta de tuerca que han convertido a la protagonista, Louise "Loui" Sand, en una referencia que excede lo deportivo.
La jugadora que ha sido más de cien veces internacional con la selección absoluta, y logró el bronce en el Europeo de 2014, ha confesado que lo deja porque nació "en el cuerpo equivocado". Lo ha hecho público en la televisión pública sueca SVT, si bien ya lo había lanzado en un pódcast. "Lo he pasado muy mal en los últimos tiempos. Siempre he sabido a qué se debía, lo que de alguna manera es bueno. He nacido en el cuerpo equivocado. Si fuera una persona anónima sin minutos en la pantalla de televisión habría sido mucho más sencillo", proclamó.
Ante los micrófonos de la televisión, Sand señaló que abrirse al mundo y narrar su sufrimiento ha resultado un "alivio" pues había arratrado el padecimiento sobre la elección de la retirada desde hacía "mucho tiempo". "Me siento muy liberada por no tener que responder a preguntas sin necesidad de mentir. Siempre he sido una persona muy abierta", subrayó. Inmediatamente, la comunidad deportiva sueca le abrió los brazos a la valiente decisión. Una apuesta por la dignidad que rompe el contrato que tenía firmado con el Fleury francés y que pone en cuestión el patrocinio de Adidas.
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Sand, uno de los puntales del balonmano del país escandinavo por su estilo desde la posición de extremo, ya había avanzado algo de esto en su cuenta de Instagram. En esa red social ya susurró algo relativo a la noticia inminente con un texto que comenzaba del siguiente modo: "Hola, esto es difícil de decir y al mismo tiempo liberador. Ahora he elegido poner los zapatos de balonmano en el estante para siempre. He roto mi contrato con mi clubm el Fleury".
"El club y las chicas han sido absolutamente maravillosos. Gracias a todos los clubes por estos años. Gracias a todas las chicas con las que tuve el honor de jugar y a todas las personas alrededor del deporte. Gracias por haber tenido el honor de llevar la camiseta del equipo nacional sueco durante tantos años, durante más de 100 veces. Nunca lo pensé", prosigue un escrito que también extiende su agradecimiento a "mamá y papá, porque siempre me han impulsado en los partidos y entrenamientos desde que era pequeña. Especialmente porque me apoyan en esto y me aman sin importar lo que pase".
"Hay una razón por la que lo dejo, se puede escuchar en el archivo del pódcast (Spotify / pódcasts), en la sección adicional en la que puse todas las cartas sobre la mesa. He escuchado la sección y sueno muy sensible, hablando de esto como si nada. Pero era difícil hacerlo de otra manera, incluso robando algunas palabras. Espero que me entendáis y respetéis mi decisión. Ahora es el momento de vivir mi vida de verdad", concluye el mensaje de una jugadora que suma 105 partidos con Suecia, en los que marcó 221 goles, jugando siete fases finales con su selección.
Una publicación compartida de Loui Sand🗽 (@louisand) el 14 Sep, 2018 a las 2:11 PDT
En su currículo figuran los titulos de Liga con el Sävehof, los dos años que pasó jugando para el Brest Bretagne y su incorporación al Fleury. Sand, que es pareja de la futbolista sueca internacional Emma Berglund, hecho por el que también goza de una fama reseñable, explicó en televisión que el trastorno que le ha llevado a abandonar el deporte de élite le fue diagnosticado clínicamente. Tras esto, ha decidido comenzar un tratamiento con hormonas que hace imposible que prosiga con su trayectoria deportiva en el circuito femenino.
Afirmó, por último, que se encuentra desbordada por las muestras de "amor" recibidas, tanto de familiares y amigos como de desconocidos, en sus redes sociales. Y se despidió sin confirmar si va a someterse a una operación de cambio de sexo, asestando un golpe importante a las corrientes conservadoras que tanto terreno han ganado en la política y sociedad sueca. Y granjeándose, con ello, una ola de admiradores que ha venido aliñada, siempre desde el prisma escandinavo de proceder, por la crítica de los antagonistas ideológicos a esta realidad. Pues se ha posicionado en múltiples ocasiones contra el líder del pujante partido ultraderechista Jimmie Åkesson.