Aunque las declaraciones electoralistas de los principales líderes políticos son casi permanentes en cualquier momento, arrecian últimamente la apariciones mediático-políticas de Pedro Sánchez y Pablo Casado a cuenta de la presentación de los Presupuestos Generales del Estado y del anuncio de los candidatos para las próximas elecciones europeas, autonómicas y municipales de mayo.
A primera hora de este sábado, el presidente del Gobierno ya copaba el interés informativo por un vídeo difundido en su cuenta en Twitter en el que resalta las medidas incluidas en los presupuestos que el lunes llevará al Congreso para su tramitación parlamentaria. Más tarde, ha participado en un acto en Barcelona en el que ha presentado al candidato socialista a la alcaldía, y en el que ha criticado los pactos alcanzados en Andalucía tras las elecciones autonómicas por tres formaciones que plantean como objetivo la "involución" y, ante las continuas peticiones de adelanto electoral del PP y Ciudadanos, les ha dicho que "esperen sentados", porque los socialistas van a gobernar hasta 2020.
Por su parte, el líder del PP presumía este viernes de que su formación es la que “más sabe pactar sin capitular de sus valores o renunciar a su programa electoral”, en alusión al acuerdo logrado en Andalucía; criticaba que el PSOE se haya planteado apoyar los presupuestos autonómicos de Cataluña, con las embajadas en el extranjero, el coste de la mansión de Puigdemont, la “propaganda de TV3” y la exclusión en la educación, a cambio de alargar “el alquiler en Moncloa”; y se lamentaba de que el proyecto presupuestario “que nadie se cree, por malo e innecesario”, no deja de ser una propuesta “letal, partidista, sectaria, irresponsable e irreal”.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado que el PP, Ciudadanos y Vox son los "voxsonaros" de la política española y ha recalcado, frente a los que reparten carnés de constitucionalistas, que el PSOE es el único partido leal con la Constitución "en la oposición y el Gobierno".
Para Sánchez, la derecha ha sufrido "mucho" durante el último año debido primero a la sentencia que "claramente" señalaba que se había financiado irregularmente y que le supuso una "bancarrota moral" y, ahora, por haber "abrazado sin rubor" los argumentos de la ultraderecha. De este modo, ha argumentado el secretario general de los socialistas, la derecha ha sumado a su "bancarrota moral" una "bancarrota ideológica".
Especialmente, ha rechazado la "banalización de la violencia de género" que se ha producido durante las negociaciones para la formación del nuevo gobierno andaluz, que ha contrastado con la defensa de "la tolerancia, el respeto, la igualdad, la libertad y la convivencia" que representa el PSOE. "Ese es y no otro el proyecto político del PSOE en el conjunto del país", ha recalcado Sánchez, quien ha insistido en la necesidad de no regresar al pasado y ha advertido a los nostálgicos de que se equivocan, porque "en el siglo XXI quien elija de adversario a las mujeres, pierde seguro".