Deportes

Rafa Nadal jugará la final del Abierto de Australia tras vencer a Tsitsipas

(Foto: Efe).

TENIS

EL IMPARCIAL | Jueves 24 de enero de 2019

"No tengo ni idea qué conclusiones puedo sacar de este partido. Sólo conseguí seis juegos en este partido. No sé, me siento muy extraño. Es cierto que estoy feliz por el torneo realizado pero a la vez decepcionado por lo de hoy. Es muy decepcionante que no haya podido acercarme a él en ningún momento. Definitivamente esta no es la forma que quería despedirme del torneo. Al menos quería luchar, quizás forzar un cuarto set, no irme de aquí sólo con seis juegos conseguidos. Me sentí en cierta medida como con la mente en blanco, cosa que es muy extraña porque nunca noto eso cuando estoy en medio de un partido", confesó Stefanos Tsitsipas tras haber sido eliminado por Rafael Nadal en las semifinales del Abierto de Australia.

El griego, de 20 años, cayó contra la leyenda sin poder haber intermediado en su destino. Perdió por 6-2, 6-4 y 6-0, un electrónico que confirma la barbaridad que está firmando el emblema del tenis español en este primer Grand Slam del curso. Porque en ninguno de los partidos, de las rondas superadas hasta llegar a la final, ha cedido un sólo set. Un registro de índole histórica que le han granjeado el favoritismo en la pelea por su segundo entorchado en Melbourne, después de haber jugado otras cuatro finales en la pista central aussie (2012, 2014 y 2017).

Menos de dos horas y sólo seis juegos concedidos bastaron para encumbrar la categoría y la puesta a punto física de Nadal, ese icono que renunció a competir tras el Abierto de Estados Unidos, sacrificando la pelea por el número uno de la ATP en favor de una buena recuperación por mor del renacer esperado en este 2019. La jugada está saliendo a la perfección. Así lo ha analizado el manacorí al término del envite de este jueves: "A parte de que he sacado muy bien, es importante que continúe bien las jugadas tras el servicio, es importante que el rival vea lejos la posibilidad de lograr la rotura. Espero poder mantener el buen revés para ser todavía más imprevisible".

Ver esta publicación en Instagram

Amazing sky today during my match. #onfire #AusOpen

Una publicación compartida de Rafa Nadal (@rafaelnadal) el 18 Ene, 2019 a las 3:04 PST

Borró de la pista al verdugo de Roger Federer, comenzando por asestar un break a su rvial en el primer tramo del set, debido a su valentía al resto. La agresividad mostrada, aliñada por su precisión y la exigencia continuada de concentración al oponente abrasaría al heleno, inacapaz para mantener la mente dentro del juego. "Me ha parecido como estar en otra dimensión de tenis", recalcó en sala de prensa. Los más de 39 grados de temperatura que soportaron tampoco ayudaría al resurgir de Stefanos.

De esta manera, Nadal espera rival del enfrentamiento que desarrollarán el serbio Novak Djokovic y al francés Lucas Pouille en la otra semifinal. Al respecto, comentó ante los micros que 'Nole' "tiene que ganar su partido primero pero, si fuera contra él, sería una final muy complicada porque es el número uno y el actual rival a batir". Y explicó que se siente complacido por, al fin, disfrutar en el Malbourne Park. "Es una cuestión de tomarlo o cogerlo. El deporte no está en deuda con nadie, aunque sí que es verdad que en este torneo he sufrido momentos muy duros por lesiones".

Y finalizó su diagnóstico especificando que "si te soy sincero en Toronto gané el torneo jugando bastante mal. También es cierto que él (Tsitsipas ) no estaba tan bien como ahora, pero en general no fue una buena semana en cuanto a sensaciones". Es claro que los ajustes realizados durante su proceso de rehabilitación han sombrado un rendimiento imperial, que ha acomplejado a un jugador griego, prometedor, que le puso en complicaciones en 2018. Ahora, en cambio, las tornas se han girado y es el zurdo español el que está marcando la pauta de este deporte.

Ver esta publicación en Instagram

Wow

Una publicación compartida de Naomi Osaka 大坂なおみ (@naomiosakatennis) el 24 Ene, 2019 a las 2:10 PST

Cosa distinta es lo que se vive en la igualada batalla por la cima de la WTA. Tanto es así que la final femenina del torneo Australia por excelencia, que medirá a la checa Petra Kvitova y a la japonesa Naomi Osaka desembocará en la entrega del número uno para la vencedora de ese partido. La europea se deshizo en su semifinal de la sorprendente estadounidense Danielle Collins, por 7-6(2) y 6-9, mientras que la nipone, promesa presente y futura, tumbó a Karolina Kvitova (8ª favorita), por 6-2, 4-6 y 6-4.

La checa, que debuta en el último peldaño de Melbourne, nutrió su sensacional arranque de año, en el que amontona ya doce partidos ganados. Esa inercia la ha llevado a cosechar el título en Sídney y a granjearse su primera final en un 'major' de pista dura. Y Osaka, en su caso, sigue rompiendo barreras. Neutralizó a la verdugo de Serena Williams (16ª) y la española Garbiñe Muguruza (18ª) y está en condiciones de convertirse el próximo lunes en la primera tenista japonesa que logra hacer cima na la WTA por primera vez en la historia. Casi nada para una jugadora que viene de haber conquistado el US Open ante Serena en el pasado curso.

TEMAS RELACIONADOS: