El Atlético, eliminado de la Copa del Rey, estaba urgido este sábado por sumar de tres en tres ante el Getafe. A pesar del ramillete de bajas que le siguen acuciando, y que obligaron a Diego Pablo Simeone a tirar de un racimo de canteranos sin experiencia en la élite para completar la convocatoria, el sistema rojiblanco no podía ceder terreno en este enero que está a punto de clausurarse, pues el hacinamiento de partidos se le aflojó al caer eliminado ante el Girona. Así las cosas, se trataba de defender el invicto casero y de tumbar a uno de los bloques más rocosos.
Con Lucas y Arias en los laterales, Thomas y Lemar volvían al once y Griezmann contaba con la compañía de Kalinic. Ese once, aliñado por Rodri, Saúl, Godín, Giménez y Oblak, saldría al verde dispuesto a desarbolar al muro de Bordalás, que sigue vivo en la competición copera y eligió repartir descansos en la medida de lo posible. El problema para los 'azulones' se desnudaría temprano: no gozaron de la cohesión competitiva en el achique que les es característica durante el primer tiempo.
Este brete les complicaría la supervivencia global en el envite, ya que caerían en el magnetismo de un Antoine Griezmann determinante. Una vez más, el galo tiró de sus compañeros para desnudar la densidad en la que se había enredado la circulación horizontal local. El centrocampismo ganaba la partida a la acreatividad hasta que el galo, en el minuto 27, embocó a la red su primer tiro a puerta. Un zurdazo raso y fulgurante batió a David Soria y restó tensión a los colchoneros, obligando a los visitantes a replantearse la escena.
El undécimo gol del delantero (más seis asistencias) en los últimos quince enfrentamientos disputados -siete dianas en los siete duelos precedentes- rompió el plan de un Getafe que había alcanzado a anestesiar el tempo, germinando un examen a la paciencia y concentración locales. Mas el tanto de Griezmann descomprimió el ajedrez de repente, en una exhibición de pegada que ampliaría, antes del camino a vestuarios, Saíul. Ñíguez, diez minutos más tarde, firmó el 2-0 al conectar el rechace del meta rival ante el tiro previo de Kalinic.
Thomas gritó un protagonismo en las dos fases del juego -fue el asistente del primer tanto y puso un centro que Lucas no tradujo en peligro por poco- resaltaría sobre la labor algo descoordinada de la retaguardia sureña. No reaccionarían con ambición ni valentía los pupilos de Bordalás, impotentes ante el oficio del dibujo del 'Cholo'. Aunque se había competido según sus parámetros se irían al descanso con una montaña por escalar. Porque se medían a la mejor defensa de LaLiga -la menos goleada-.
En la reanudación, en cambio, los visitantes sí adelantarían líneas y asumirían más la iniciativa con balón. Eso sí, no inquietarían a Oblak a pesar de la entrada de Mata por Jorge Molina en el incio del segundo acto. Tampoco amortizarían las molestias que sufrió Godín -por las que tuvo que ser recambiado por Juanfran-. El arquero esloveno no estrenaría sus guantes en pleno descenso de revoluciones generalizadas. El golpe jerárquico sobre la mesa de un conjunto que empieza a asustar con y sin pelota, pues sus piezas nuevas están encajando en la efectiva filosofía, al fin, sentenciaría un triunfo empañado por las expulsiones de Djené y Cabrera.
Sus dos zarpazos revestidos de chispazos descontextualizado en la previa del entretiempo bastaría para apocar a un Getafe sin argumentos cuando quedó contreñido a remontar. Por ello, los rojiblancos trabajaron y recogieron la sexta victoria en las últimas siete jornadas, un escorzo firme en la persecución del Barça y del liderato. Amén del candado colocado en el Metropolitano (17 duelos sin derrota) y fuera de él, ya que amontonan 18 fechas encadenadas sin caer. La potencialidad del compromiso de los jugadores colchoneros ya asoma irrefutable. Aunque los lesionados sigan engordando la enfermería -en este día cayó Godín-. Y, finalmente, Álvaro Morata sobrevoló la discusión del graderío. Su refuerzo vendría a acelerar la velocidad del viaje hacia los títulos del sólido Atlético.
- Ficha técnica:
2 - Atlético de Madrid: Jan Oblak; Arias, Giménez, Godín (Juanfran, m. 46), Lucas; Saúl, Thomas, Rodrigo, Lemar; Griezmann y Kalinic (Mollejo, m. 62).
0 - Getafe: David Soria; Damián Suárez, Djené, Bruno, Leandro Cabrera; Portillo, Arambarri, Maksimovic (Cristóforo, m. 65), Antunes (Samu Sáiz, m. 57); Ángel y Jorge Molina (Mata, m. 46).
Goles: 1-0, m. 27: Griezmann. 2-0, m. 37: Saúl.
Árbitro: Iglesias Villanueva (C. Gallego). Expulsó por doble tarjeta amarilla a Djené (m. 33 y 88) y Cabrera (m. 83 y 90), ambos del Getafe. Amonestó a los locales Arias (m. 48) y Rodrigo (m. 75) y a los visitantes Ángel (m. 47) y Cristóforo (m. 70).
Incidencias: partido correspondiente a la vigésimo primera jornada de LaLiga Santander, disputado en el estadio Wanda Metropolitano ante unos 55.709 espectadores. Antes del inicio del encuentro, Adelardo Rodríguez, el futbolista con más partidos de la historia del club rojiblanco, entregó a Koke Resurrección una placa conmemorativa por sus 400 choques con el Atlético.