Los Lunes de El Imparcial

Félix J. Palma: El abrazo del monstruo

Novela

Domingo 27 de enero de 2019

Destino. Barcelona, 2019. 736 páginas. 21,90 €. Libro electrónico: 12,99 €.

Por Adrián Sanmartín



Félix J. Palma (Sanlúcar de Barrameda, 1968) saltó a la palestra literaria con la colección de relatos El vigilante de la salamandra (1998), a la que siguió Métodos de supervivencia (1999) y Las interioridades, en 2001, año en el que también publicó su primera novela, La hormiga que quiso ser astronauta, combinando a partir de ese momento los dos géneros. Así, en el del cuento, dio a la imprenta Los arácnidos (2003) y El menor espectáculo del mundo (2010), y en la novela Las corrientes oceánicas (2005). Gracias a esta producción, Félix J. Palma obtuvo varios premios y fue saludado por la crítica como un autor a quien había que seguirle la pista. Algo que se confirmó con la aparición en 2008 de El mapa del tiempo, primera parte de su monumental Trilogía victoriana, formada, junto a este título, por El mapa del cielo (2012) y El mapa del caos (2014).

La Trilogía victoriana supuso un antes y un después en la carrera de Félix J. Palma, consagrándole como una voz singular que con esta obra dio una vuelta de tuerca a la literatura de ciencia-ficción y fantástica y otorgó carta de naturaleza en nuestro país al steampunk, un subgénero que tiene a su santo patrón en H. G. Wells, a quien Palma rinde homenaje en su Trilogía victoriana.

Ahora, con El abrazo del monstruo, vuelve a demostrar que es maestro en la hibridación de géneros, con una mezcla de thriller y novela gótica, sin desdeñar algún elemento de novela histórica y metaliterarios -dentro de la novela se insertan capítulos de la novela escrita por su protagonista-, que abre la primera parte de las tres que la componen, con una significativa e inquietante cita de Stephen King. “Los monstruos son reales, y los fantasmas también: viven dentro de nosotros y, a veces, ellos ganan”. Protagoniza El abrazo del monstruo Diego Arce, un escritor de novelas policiacas y de terror, que tuvo un éxito descomunal con Sangre y ambar, en la que dio vida al personaje de El Monstruo, un psicópata secuestrador y asesino de niñas en la Barcelona modernista, que ponía como condición para liberarlas que su padre se sometiera y superara crueles y siniestras pruebas, que debían realizar en el escenario de un teatro, como por ejemplo cortarse la lengua.

Diego Arce no se encuentra en su mejor momento, presionado por su editor para que resucite al Monstruo. Y, en estas, alguien va a resucitarlo, pero en la realidad: la hija de Diego Arce, una niña de siete años, será secuestrada y su padre obligado a llevar a cabo tres caprichosas y terribles pruebas que le plantea el Monstruo. El inspector Rocamora intentará por todos los medios descubrir y apresar al secuestrador, pero con escaso éxito. ¿Quién se oculta detrás del Monstruo?

El abrazo del monstruo, a la que solo cabría objetarle una quizá excesiva extensión, demorándose a veces en detalles un tanto repetitivos, consigue crear una tensión y una intriga que te atrapan desde el principio y te sumergen en un mundo de pesadilla donde la maldad se ramifica y manifiesta su aterradora potencia. Y también sus muchas posibilidades literarias, pues como reza la cita de Alfred Hitchcock estampada al principio de la segunda parte de la novela: “Una película vale lo que vale su villano”.