Opinión

¿Puede ser Errejón el gran triunfador?

Y DIGO YO

Javier Cámara | Martes 29 de enero de 2019

Turbias bajan las aguas en Podemos, donde sienten que los puñales de la traición están haciendo mucho daño, aún más, a una imagen de partido ya herida por culpa de chalés y pisos en barrios de lujo. Los que mandan, que solo son dos, quieren fuera de la formación morada a Íñigo Errejón y este, a su vez, no para de recordar que quiere a los herederos del 15-M como a un hijo porque él fue uno de sus fundadores.

Como aquí nadie da “puntada sin hilo”, que los medios de comunicación llenen los informativos y las redes sociales con que “Podemos cede” o “Podemos intenta acercarse a Errejón” no deja de ser una noticia falsa, lo que ahora llamamos fake. La finalidad, curiosamente, puede ser una y la contraria. Y esto, lógicamente, necesita una explicación.

El objetivo final de la propuesta de Pablo Iglesias e Irene Montero para que Carmena y Errejón formen parte de la lista de Podemos, una de esas plataformas con mil nombres distintos según la ciudad en la que uno se encuentre, buscaría “obligar” al antiguo número dos a que la rechace. Así tendrán un argumento más para expedientarle por enfrentarse al partido, como ya se ha hecho con otros “compañeros”, o exigirle que se marche por propia iniciativa.

Veremos si este miércoles decide ir -tiene derecho- al Consejo Ciudadano de Podemos, a pesar de querer concurrir a las próximas autonómicas y municipales con Más Madrid.

Por otra parte, la idea de que vuelva al redil, o por lo menos que no termine de marcharse del todo de Podemos, podría ser al tiempo la más tranquilizadora visto -o mejor, escuchado- el rumor que sobrevuela por Madrid al respecto de un posible pacto de Errejón con el PSOE e, incluso, Ciudadanos.

Errejón sería el gran triunfador, el verdadero espíritu del cambio, auténtico muñidor de pactos, el artífice de que el PP por fin saliera del Gobierno de la Comunidad de Madrid y mataría muchos pájaros con el mismo tiro, con la misma estrategia: no solo conseguiría echar a los populares (el gran objetivo, por no decir que el único), también ganaría enteros frente a Iglesias y dejaría fuera de juego a Podemos por no querer acercarse al PSOE, partido en el que al final -también se escucha en los mentideros- podría acabar recalando.

Nadie duda de que el PSOE se agarrará a un clavo ardiendo con tal de tener algo que decir en Madrid. La cuestión es si Ciudadanos se unirá al PSOE y una formación como Más Madrid para desalojar al PP del Gobierno de la Comunidad. Albert Rivera sabe que cuenta con mucho votante enfadado con el PP que, sin embargo, no aceptará que pacte con los socialistas. De cómo se comporte la formación naranja en Andalucía y de la claridad con que explique las posibles alianzas en Madrid dependerán en gran medida sus resultados en todo el territorio nacional.

Si finalmente Errejón se sale con la suya, puede fulminar de un plumazo a los cuatro grandes. PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos tendrán que pensarse muy bien cada movimiento, no para que no triunfe el socio de Carmena, sino para no salir escaldados. Y si todo es realmente así y, por alguna razón, se ve venir, la gente se lo huele o el votante lo intuye, el otro gran triunfador sería Vox.

Las apuestas están todavía sobre la mesa. Están a tiempo de cambiarlas. O no.