AL AIRE LIBRE

ENTRE TIRANOS ANDA EL JUEGO

Luis María ANSON | Miércoles 30 de enero de 2019
Hugo Chávez y Nicolás Maduro fueron discípulos predilectos de Fidel Castro. El sátrapa cubano estuvo...

Hugo Chávez y Nicolás Maduro fueron discípulos predilectos de Fidel Castro. El sátrapa cubano estuvo entronizado en los altares de ambos dirigentes venezolanos. Castro ha encarnado una dictadura de cincuenta años que se prolonga impávida en sus sucesores. Una dictadura comunista, por cierto, de especial dureza que descargó sus armas sobre los balbuceos de los pocos opositores que se atrevieron a abrir la boca. Fidel Castro no fue propiamente un dictador. Fue un tirano.

Nicolás Maduro sí es un dictador. Mejor dicho, un dictadorzuelo. No me parece mal que el presidente del Gobierno español le haya calificado, con exceso, de tirano. Le faltó añadir que el venezolano es discípulo del tirano Fidel Castro. Pero no lo hizo. Pedro Sánchez visitó con unción los santuarios cubanos y ni por un momento calificó de dictadura, muchos menos de tiranía, al castrismo.

Al líder socialista español se le agiganta ahora un problema con el que no contaba. Su gran aliado, el hombre que maquinó y vertebró la moción de censura, el político sagaz que le aupó hasta el palacio de la Moncloa, se siente profundamente ofendido al comprobar que Sánchez ha agredido a Nicolás Maduro. Y si el presidente depende de los secesionistas para mantenerse en el poder, esa dependencia es todavía mayor con relación a Podemos. Pablo Iglesias, incluso, podría instrumentar una moción de censura que desarzonaría a Sánchez de su cabalgadura monclovita y que supondría la inmediata convocatoria de nuevas elecciones generales.

Entre tiranos -Chávez, Maduro, Fidel Castro, Raúl Castro- anda el juego. Pedro Sánchez ha desafiado abiertamente a Pablo Iglesias, aprovechándose de la crisis interna de Podemos. Veremos si hay o no respuesta podemita.