EDITORIAL
Viernes 01 de febrero de 2019
En poco más de medio año al frente del PP, Pablo Casado ha logrado éxitos indiscutibles para su partido. A pesar de su juventud, hoy cumple 38 años, tiene una vasta experiencia política. Tras presidir las Nuevas Generaciones del PP, entre otros cargos, ha sido diputado de la Asamblea de Madrid, portavoz de la Comisión de Justicia y de la de Presupuestos, director del gabinete de Aznar, diputado y portavoz del Congreso y en julio del pasado año se convirtió en presidente de su partido.
Desde que fue elegido en las primarias de julio del PP, ha ejercido una inteligente y rocosa oposición al Gobierno de Pedro Sánchez. Pero hasta ahora, su mayor éxito político lo ha conseguido al lograr la presidencia de la Junta de Andalucía para Juan Manuel Moreno Bonilla, tras las difíciles negociaciones con Ciudadanos y Vox y arrebatando al PSOE el poder después de 36 años ininterrumpidos.
Hay que elogiar también la lucha titánica de Pablo Casado para lograr mantener al PP como el gran partido del centro derecha español. La irrupción de Vox, fruto de la meliflua actuación de Rajoy en Cataluña, ha propiciado el éxito del partido de Santiago Abascal. Y Ciudadanos mantiene su fuerza política tras el éxito de Inés Arrimadas al derrotar a los separatistas en las elecciones autonómicas catalanas. Pese a todo, salvo el recocinado CIS de Tezanos, todas las encuestas sitúan al PP en cabeza de los partidos de centro derecha.
La estrategia política de Pablo Casado ahora se centra en mantener el liderazgo del PP sin olvidar que la única fórmula para gobernar los municipios y autonomías en las elecciones de mayo y el Gobierno de la nación, en las generales, pasa por mantener los acuerdos con Ciudadanos y Vox. El partido de Albert Rivera no se lo pondrá fácil. Pero solo un pacto entre los tres partidos de centro derecha logrará derrotar a la letal alianza del PSOE con Podemos y los separatistas.
Pablo Casado recibe hoy multitud de felicitaciones por su 38 cumpleaños. El presidente del PP puede estar satisfecho del trabajo realizado al frente de su partido. Pero tendrá que mantener la cabeza fría y aplicar su inteligencia política para lograr los grandes objetivos que se avecinan. Ganar en las elecciones municipales, autonómicas, europeas y generales.