Los Lunes de El Imparcial

Dardo Scavino: El sueño de los mártires

Ensayo

Domingo 03 de febrero de 2019

Premio Anagrama de Ensayo. Anagrama. Barcelona, 2018. 238 páginas. 18, 90 €. Libro electrónico: 9, 99 €.

Por Alfredo Crespo Alcázar



En El sueño de los mártires. Meditaciones sobre una guerra actual, Dardo Scavino nos presenta un ensayo en el que reflexiona sobre una cuestión de máxima relevancia y actualidad como es el terrorismo yihadista. Para ello, combina en su disertación varias disciplinas, sobresaliendo al respecto filosofía, sociología e historia (explicando las semejanzas y diferencias entre el Estado Islámico y Al Qaeda). Asimismo, maneja abundantes fuentes y bibliografía.

El autor parte de una idea fundamental sobre la que vertebra el libro: el problema que implica el terrorismo yihadista es político, en ningún caso religioso. En función de este planteamiento, sostiene que la solución deberá de ser siempre política, no militar (de ahí su rechazo al uso de los drones y a las intervenciones en el terreno por parte de los ejércitos). Se trata de una premisa cuestionable, como corrobora por ejemplo la derrota del Estado Islámico en Mosul a manos de la coalición internacional.

Igualmente, Scavino efectúa otras consideraciones discutibles como la que vincula los atentados de Atocha (11-M) con la presencia de España en Irak. Además, sostiene que la inmediata retirada de nuestras tropas efectuada por el Gobierno de Rodríguez Zapatero supuso que dejáramos de estar en el punto de mira de Al Qaeda. Tal argumento parece no tener en cuenta que a partir de 2004, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado siguieron desarticulando células terroristas, evitando que las mismas atentaran contra la sociedad.

Con todo ello, el autor asigna las mayores cuotas de responsabilidad a Estados Unidos en la pervivencia del clima de inseguridad que actualmente se vive a nivel global y que tiene en Oriente Medio su epicentro. En ese sentido, Scavino enumera las políticas que, a su juicio, ha desarrollado históricamente Washington en la región emitiendo un juicio negativo sobre las mismas, las alianzas que sostuvo durante la existencia de la URSS (por ejemplo, con el Sha de Persia) y la actitud más reciente de los Gobiernos de George W. Bush, Barack Obama y Donald Trump. El veredicto final no sorprende en función del posicionamiento adoptado: Por el momento, los Estados Unidos y sus aliados no van a permitir que la región donde se encuentran las principales reservas petroleras del planeta escape a su control. Esta guerra promete prolongarse hasta que Occidente complete su transición energética” (p.235).

De mayor interés resulta la parte en la que analiza las razones por las que el yihadismo ha prendido en un país presuntamente laico como Francia, en el cual reside Scavino. Así, nos acerca algunos de los atentados más destacados desde el punto de vista mediático (como el perpetrado contra la revista Charlie Hebdó) y se detiene en las razones por las que jóvenes musulmanes asumen la ideología patrocinada por Al Qaeda y el Estado Islámico, bien para atentar en la misma nación en la que han nacido y se han educado (disfrutando de esta manera de todos los beneficios derivados del Estado del Bienestar como educación y sanidad), bien para convertirse en freedom fighters y trasladarse principalmente a Siria con la finalidad de combatir a los previamente estigmatizados como “infieles” y “apóstatas”.

Al respecto, señala que muchos de estos nuevos terroristas no habían tenido relación previa con el Islam. Sin embargo, una vez han llevado a cabo la conversión y han consumado su proceso personal de radicalización, acusan a sus padres de haberse sometido a una suerte de occidentalización, de la que se deriva la práctica de un “islam light”. En este sentido, el análisis del autor de la conducta de una joven musulmana francesa que viajó a Siria y, tras quedar embazada, regresó a su país natal resulta concluyente: En la dawla estaba obligada a ocultarse detrás de un velo integral, a aceptar el esposo que le impusieran las autoridades y a encargarse de todas las tareas domésticas […] pero se sentía más ‘libre’ que su madre occidentalizada porque, viviendo ‘entre hermanos’, podía practicar su religión sin que sus vecinos la mirasen de reojo o sin que sus compañeras de liceo la tachasen de extremista” (p. 40).