La oposición al chavismo sigue dando pasos en el marco de la afrenta acelerada que inauguró Juan Guaidó hace días. Este martes la Asamblea Nacional de Venezuela (AN, Parlamento), de contundente mayoría opositora, ha aprobado una ley que regirá una eventual transición en el país que suprima el régimen bolivariano para dar paso a otro sistema. Para que entre en vigor este texto, se ha aclarado, primero ha de apartarse del poder Nicolás Maduro.
Se trata de la llamada Ley del Estatuto que rige la Transición a la Democracia y el Restablecimiento de la Constitución. Su contenido fue volado como válido por la mayoría disidente de la Cámara y, con ello, queda preparado el andamiaje legal para la formación de un Gobierno transitorio, del que se precisa su duración y competencias políticas y económicas. En el texto se explica que doce meses antes de la instalación de ese Ejecutivo de transición han de ser convocadas elecciones y se renovarán los poderes públicos, incluido el electoral. Sólo así se harían efectivos los comicios.
Asimismo, la ley entrega al Parlamento la capacidad de asegurar "el ejercicio efectivo de los derechos a la libre postulación a cargos de elección popular y al sufragio". Este punto alude, con nitidez, al perseguido levantamiento de la inhabilitación política que recae sobre varios líderes opositores, destacando en este grupo el dos veces candidato a la Presidencia Henrique Capriles. Y se esclarece la capacidad para dictar leyes que permitan atender la "emergencia humanitaria" que niega el chavismo.
El contenido legal contempla que se promueva el rescate de la economía del país caribeño, pues la Cámara calcula que las cuentas venezolanas han caído a la mitad del monto que tenía en 2013. En 6 capítulos y 40 artículos se desglosa una ley que ha visto cómo se le agregaban los puntos relativos a la autorización del Legislativo para conformar la directiva de la estatal Pdvsa y sus filiales, controlar activos recuperados, establecer una "gaceta" informativa y resolver todo lo que no haya previsto el estatuto.
Omar Barboza, diputado y anterior jefe del Parlamento, ha señalado a esta ley como "indispensable" para la transición. Su lectura refiere que el documento establece "la ruta jurídica y política" para esta se haga "respetando el marco constitucional". Y es que la Cámara lleva en "desacato" hace 3 años por el Supremo, desconociendo la legitimidad de Maduro, de quien consideran que "usurpa" la Presidencia. Es por esto que entienden que las competencias del Gobierno recaen en Guaidó, el presidente del Parlamento. Al menos hasta que se convoquen elecciones presidenciales.
Asimismo, el Parlamento nombró este martes a representantes diplomáticos de Venezuela ante los gobiernos de Brasil, Guatemala y Paraguay. En uana frenta a Maduro. En la sesión ordinaria, se nombró como representante ante Brasil a la doctora en Ciencias Políticas María Teresa Belandria; ante Guatemala fue elegida la periodista y politóloga María Teresa Romero; y David Olsen ejercerá ese rol ante Paraguay. Estos nombres se han sumado a los once representantes y embajadores que ya habían sido designados hace una semana por la mayoría antichavista de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento). Y también fe designado el diputado Julio Borges como representante del Estado venezolano ante el Grupo de Lima, conformado por 14 países americanos.
Pecisamente, Julio Borges ha afirmado este martes que los que pelean por un cambio político en su nación están firmemente decididos a no "enfriar" la presión y "rematar la faena" para "fracturar" con rapidez al régimen de Nicolás Maduro. "Irreversible significa o que Maduro se va por las buenas, que es lo que se está tratando de construir ahora, o Maduro se va a tener que ir por las malas, y en todo caso él es el que tiene en este momento la decisión, pero él tiene que tener la certeza de que el tiempo no corre a favor de él y la presión se va a incrementar", sentenció. Dos de los hasta ahora nombrados, Carlos Vecchio y Julio Borges, son destacados dirigentes opositores que han impulsado la presión internacional contra el chavismo.
Y, por último, el presidente de Colombia, Iván Duque, afirmó que si la democracia y esperanza vuelven a Venezuela se abriría un mercado de más de 7.000 millones de dólares para los empresarios internacionales. "Si logramos entre todos los países del continente el fin de la dictadura de Venezuela y si permitimos que Venezuela recupere las libertades y recupere la vocación empresarial y recupere el consumo, ahí tendremos también una gran oportunidad para Colombia", subrayó.