Estados Unidos fue de los primeros países en asumir como válida y legítima la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente de Venezuela. Desde entonces, la Casa Blanca no ha parado de presionar a la comunidad internacional con el fin de que esa argucia destinada a derrocar a Nicolás Maduro cuente con el mayor apoyo externo posible. Pero, además, están moviéndose con el fin de dar un golpe definitivo al sistema bolivariano.
El último capítulo de esa maniobra, que tiene por objetivo de convencer a los los militares que duden si mantienen el apoyo al chavismo, ha sido anunciado por medio de John Bolton, asesor de Seguridad Nacional del mandatario de Estados Unidos, Trump. Publicó, por medio de las redes sociales, que desde el Despacho Oval se ha promulgado la siguiente oferta: habrá una exención de sanciones a los generales y militares venezolanos de alto rango que rompan con Maduro.
Y es que el gigante estadounidense ya ha lanzado sanciones contra un puñado de altos cargos de las Fuerzas Armadas ofiialistas. Tiene sancionados a militares con importante nexo con Maduro, como son el teniente general del Ejército, Gerardo José Izquierdo Torres, y el general de división de la Guardia Nacional Bolivariana, Fabio Enrique Zavarse Pabón. Pero también han desplegado una inhabilitación económica al titular de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López.
Por eso es importante la exención de sanciones ofertada. "Estados Unidos considerará una exención de sanciones para cualquier oficial militar venezolano de alto rango que defienda la democracia y reconozca al Gobierno constitucional del presidente Juan Guaidó. Si no, el círculo financiero internacional se les cerrará completamente. ¡Tomen la decisión correcta!", ha escrito en su cuenta de Twitter Bolton, accionando una presión notable en torno a unos militares que estos días viven una tensión no conocida.
Porque la población de su país les está viendo cómo bloquean la entrada de ayuda humanitaria por órdenes del Gobierno, en una suerte de atentado contra el bienestar de los ciudadanos a los que defienden. Ese es el nudo sobre el que la oposición, liderada por Guaidó, y países como Estados Unidos están trabajado. No obstante, hasta la fecha sólo ha alzado la voz en favor del presidente autoproclamado un general, pero se ha filtrado que el grueso de las Fuerzas Armadas no estaría en el momento de mayor compromiso con el dirigente chavista. Porque la crisis también les ha llegado a ellos o a sus familiares.
El Gobierno de Trump lleva más de una semana pidiendo a los militares y a las fuerzas de seguridad venezolanas que rompan con Maduro. El propio Bolton aseguró,, hace una semana, que "los militares venezolanos de menor rango son profundamente conscientes de las desesperadas condiciones económicas en el país, y están buscando formas de apoyar al Gobierno de la Asamblea Nacional". Entonces, ya solicitó a "los oficiales de rango medio", que considera que quieren salir del país o apoyar a Guaidó, un paso al frente.
Dijo que la Casa Blanca está "al tanto de contactos significativos entre oficiales generales y simpatizantes de la Asamblea Nacional". Y Trump, por su parte, ha hecho hincapié en que "todas las opciones están sobre la mesa" para responder en caso de que Maduro no acepte entregar el poder Guaidó. Un susurro violento que puso la guinda a la escalada de tensión que se ha desatado en la nación petrolera después del pasado 23 de enero, día en que Guaidó se autoproclamó presidente ante la "usurpación" de la Presidencia de los chavistas.