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AFA. Reclamar igualdad de género real en el fútbol, en Argentina, denunciando a la federación

(Foto: Twitter: @Macasanchezj).

INSTA A LA FIFA

Twitter: @Macasanchezj

Diego García | Viernes 08 de febrero de 2019
Una jugadora ha hecho historia al efectuar tal reclamo atacando a la poderosa instancia americana.

Macarena Sánchez tiene 27 años y es futbolista. Y de manera consciente ha pasado este jueves a ser historia del feminismo, del fútbol y de Argentina. Porque, aunque se arriesgue a no poder volvera practicar el balompié, ha tomado la siguiente determinación: denunciar, mediante la interposición de una acción legal en contra de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que las mujeres tienen el mismo derecho que los hombres a ser consideradas como trabajadoras profesionales de dicho deporte.

Casi se cuenta ya un siglo desde que el fútbol masculino fue declarado actividad profesional en territorio argentino, pero en su versión femenina el caso es bien distinto. Todas las que cuentan con ficha en alguno de los clubes compiten en la categoría de amateurs, con lo que su sueldo -en ocasiones no sobran- es tan escueto que vivir de este deporte se torna imposible. Por ello, esta jugadora ha decidido asaltar el cielo atacando a uno de los organismo federativos más potentes de América.

Lo hace en un momento en el que la sociedad argentina está experimentando, con especial ardor, el avance de los movimientos feministas. En estos meses, el debate sobre lo concerniente a la igualdad de la mujer y el hombre en el país dirigido por Mauricio Macri -expresidente de Boca Juniors- ha tomado una tempratura tal que ya se han repartido posiciones en una polarización creciente dentro del cuero social de la nación argenta. El asunto del aborto, las denuncias de violación que han salpicado a algunas celebridades masculinas y las declaraciones de políticos de diverso signo han confeccionado un paisaje de piel muy fina en este sentido.

En este contexto Macarena ha soltado su bomba. Las redes sociales dieron foco a sus reclamos cuando supo que ya no pertenecía al UAI Urquiza, uno de los clubes más poderosos en el fútbol femenino -ganador en varias ocasiones de torneos de la AFA y la mejor representación argentina en la Copa Libertadores femenina (fueron terceras en la edición de 2015). El caso es que el 5 de enero, fecha en la que el balompié estaba de vacaciones, su entrenador le comunicó que no contaba con ella. Esa decisón, por reglamento, la impedía fichar por otro club hasta el verano, cuando hbiera concluido la Primera División.

Ante esta situación, Sánchez exigió de forma extrajudicial a los dirigentes del UAI Urquiza que se "regularice la relación laboral" de las futbolistas, instando a la AFA a que se "reconozca la relación laboral profesional entre la entidad deportiva y la jugadora". Y es que en el actual modelo, las futbolistas no pueden firmar contratos con sus respectivos clubes, sino que sólo cuentan con fichas de inscripción en los distintos torneos. Esto es, no tienen reconocido ningún tipo de derecho laboral. Hasta su 'despido', el club le había proporcionado un trabajo como administrativa y un salario de 400 pesos al mes (9,33 euros), en concepto de gastos de desplazamiento. Ese mecanismo y el de las becas, es el que usan los clubes para reclutar jugadoras.

"Estoy hace siete años en el club y no me lo esperaba a la mitad de un torneo. Menos que me lo informaran así, estando de vacaciones y por teléfono. Ellos saben que del fútbol depende toda tu vida, así que estas semanas las viví un poco angustiada y un poco metiendo la cabeza en esto, pensando en hacer algo no sólo para mí sino para todas. Así que no tuve mucho tiempo como para ponerme mal", confesó en una entrevista concedida a Clarín en esta semana.

En esa charla confirma que "vivo el fútbol de la mano con el feminismo". "Creo que el feminismo nos ha empujado a las mujeres, también en el fútbol, a ser conscientes del poder que tenemos, a no callarnos todas estas cuestiones. A mí en particular, me ayudó muchísimo a tomar la decisión de iniciar la demanda. Pero también es un tema que las chicas lo ven muy tabú. Para muchos la feminista es problemática, prosigue antes de exponer su posición global y las repercusiones que le ha conllevado.

"Es fuerte y no caí en la dimensión que había tomado hasta que publiqué el comunicado. Me di cuenta que fue la decisión correcta por más que me pueda influir deportivamente o en mi carrera. Y me siento bien porque hacía falta que alguien lo visibilizara. Obviamente que es un peso y por momentos me siento abrumada, con una mochila bastante grande en la espalda, pero eso me sirve para tomarlo con responsabilidad. No quiero que quede como que soy la abanderada, pero me gusta sentir que atrás de mí hay un montón de chicas en la misma situación que yo que me apoyan. Lo siento grupal y colectivo", reconoció. Su nombre ya saltado al centro de la escena argentina, uniendo fútbol y feminismo.

Y relató algunos de los ejemplos que ha conocido en el proceso de mentalización para dar el paso. "Hay casos muchísimo peores que el mío. Hay chicas que se pagan las lesiones que tienen en sus equipos y cosas que desconozco o que pasaron con chicas que ya no juegan, como Mónica Santino. Con ella hablo mucho y me está apoyando un montón. Ella me dijo: 'Aprovecha. Yo sé que por ahí es duro pensar que tal vez no jugás más al fútbol pero es lo que te tocó'", desglosa para, de inmediato, admitir que está digiriendo la posibilidad de no volver a competir. "Nunca hubo un caso así. Los dirigentes son muy poderosos y mueven todo el fútbol y estas cosas no les gustan. La mayoría son hombres y completamente machistas. No ven con buenos ojos que una mujer se les plante así", reflexiona al respecto.

"Es fuerte cuando lo pienso. Pero es lo que elegí. Siento que si no lo hacemos ahora no va a surgir del lado de los dirigentes, lamentablemente. Siento que las chicas que ahora tienen 5 o 6 años, como tenía yo cuando empecé, en un futuro lo van a poder disfrutar y van a poder evitarse todo lo que pasamos nosotras", continuó en un relato que se tornó emocionado al denunciar que "hay que salirse de la contaminación que tiene el fútbol, que está muy violentado y ensuciado por el negocio". "Me gustaría verlo con una nueva identidad y creo que esa nueva identidad la podemos aportar las mujeres. Y profesional porque queremos vivir de esto", proclamó.

En su mente y en la de sus abogadas está el hecho de aprovechar la ola actual de presión en favor de la igualdad de sexos y el hecho de que los propios futbolistas masculinos no ograron que se profesionalizara su estatus hasta que fueron a la huelga -en 1931-. Y son conscientes de la necesidad e gozar del apoyo internacional. De momento, ya cuentan con el respaldo de FIFPro, un organismo internacional que representa a los jugadores profesional alrededor del planeta. "Es inaceptable que los equipos de futbol, así como las federaciones de países en Latinodamérica o en otros sitios, traten a las jugadoras con condiciones inferiores a las de los hombres", ha declarado este órgano a la agencia de noticias AP.

En todo caso, hay caldo de cultivo para que Macarena acarree con la pesada carga que supone ser la primera en la historia en denunciar a la AFA. En 2017 las jugadoras de la selección nacional se fueron a huelga porque no disponían de camarines y tenían que desplazarse a través de largas distancias para jugar, en viajes de ida y vuelta con el fin de no pagar hotel. Y está todavía presente en el recuerdo la unidad y actividad de las futbolistas cuando Adidas presentó la camiseta de la Albiceleste para la Copa América femenina con modelos en lugar decon las jugadoras. Todo lo contrario que ocurre cuando se estrena material para Messi y compañía.

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