Opinión

La convocatoria

TRIBUNA

Natalia K. Denisova | Sábado 16 de febrero de 2019

Las elecciones generales convocadas para el 28 de abril son la gran oportunidad para ejercer nuestros derechos democráticos de votación y, posteriormente, elección. ¿Serán muchos los que se atrevan a ejercer este derecho pensando en el interés general de la nación? ¿Votan los ciudadanos pensando en el bien común o en el interés particular? … Difícil es imaginar que los votantes se desprendan de sus intereses particulares para pensar qué opción es más conveniente para España, cuando la propia convocatoria de las elecciones ha sido pensada en provecho de un partido. El particularismo político sigue maltratando la democracia española. Sánchez es tan particularista como sus socios nacionalistas.

El ahorro que supondría convocar las elecciones generales en mayo sería un alivio para el erario público. Sin embargo, saltándose todo tipo de lógica, Sánchez convoca los comicios con un mes de anticipación a las municipales y autonómicas. A Sánchez le trae sin cuidado el interés general. España. Su única preocupación es llevarse bien con los barones socialistas, que podrían aprovechar algunas migajas en las elecciones autonómicas. Ha demostrado una vez más que no es un estadista sino un pequeño funcionarios de un partido que sólo busca su interés privado.

Por otra parte, están los electores de a pie. ¿Cuáles son sus principales cuitas y preocupaciones? Vaya usted a saber… Pero tengo la sensación que se mueven antes por las lentejas que por construir el bien común con sus semejantes. Solo se preocupan por la supervivencia básica: guardar el puesto de trabajo, la subida de las pensiones o de los salarios a los funcionarios… O sea por todo aquello que los gobernantes populistas les ofrecen todos los días y a todas horas. Si el electorado se preocupase por algo más grande y magnánimo, los partidos políticos no se dedicarían a la manipulación barata de los ciudadanos con limosnas como los incrementos de los pagos a 1-2%.

Es menester reconocer que el electorado no estaría tan preocupado en estas miserias, si hubiera alguien, algún político con coraje que se atreviera reventar ese melifluo y populista discurso… ¿Dónde están esos políticos? Parecían que estaban el domingo pasado en Colón, pero callaron y, ahora, quizá no les quede otra cosa que someterse a las lógicas populistas y populacheras de Sánchez. O sea, otra vez, tenemos que encarar unas elecciones bajo la alternativa: o me votas o nadie te llenará la andorga. La democracia, por enésima vez, es reducida, limitada y castrada por la cuestión social.