James Harden sigue alimentando su candidatura a revalidar el galardón a MVP de la temporada. Y lo ha hecho cobrándose dos víctimas de relumbrón en estos días. Todo comenzó en pasado domingo, cuando sus Rockets viajaron a Boston con no demasiadas esperanzas, pues no acaban de despegarse la irregularidad e incosistencia que les tiene muy lejos de la cima de la Conferencia Oeste y del privilegio de jugar con factor cancha durante todos los playoffs.
En ese envite ante los Celtics saldrían vencedores los tejanos. Lo consiguieron, una vez más, gracias a una actuación impresionante de su estrella. Porque, aunque se han recuperado de sus lesiones todos los peones imprescindibles -Chris Paul y Clint Capella, sobre todo-, 'La Barba' debe lucirse de manera singular para que los suyos se apunten victorias. Mike d'Antoni no ha dado con la tecla, ni los traspasos invernales han aportado lo que se esperaba. A falta de dos meses para el final del calendario, su conjunto sigue dependiendo de Harden.
Y el escola no afloja y mantiene un respingo de estadística que le está viendo arrollar registros históricos. Su tarjeta en el Garden fue de 42 puntos, incluidos 6 triples de 18 intentos, siete rebotes defensivos, cuatro asistencias y dos robos. Era el partido número 24 de este ejercicio en el que alcanza, al menos, los 42 puntos. Un barbaridad que no cesa y que deparó en el triunfo de los Rockets por 104-115 sobre los Celtics. Esa noche se apoyaría en Eric Gordon (32 puntos, incluidos ocho triples de 12 intentos) y de Chris Paul (15 puntos, 12 asistencias, seis rebotes y tres robos).
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Después de esa gesta, Harden y su equipo viajaron a Toronto para medirse al segundo mejor equipo de la Conferencia Este. Jugaron ante los canadienses este miércoles y sobrevivieron por 95-107 al esfuerzo coral local. 'La Barba' se fue hasta los 35 puntos, arribando al segundo puesto de la tala estadística de aquellos que han anotado 28 o más puntos en partidos consecutivos (sólo por detrás, como no, de Wilt Chamberlain). Por esta vía se apuaron los tejanos a su sexta victoria consecutiva, la mejor racha de su temporada. Se encuentran con un balance global de 39-25, a cinco partidos de los Warriors y a 4 de los Nuggets.
Eric Gordon, en este brete, sólo selló 13 puntos. Pero bastó. Los Raptors contaron con el desempeño de Kawhi Leonard (26 puntos), Pascal Siakam (17 puntos y 10 rebotes), Danny Green (14 puntos), Serge Ibaka (10 puntos y 15 rebotes) y un Marc Gasol (8 puntos y un rebote) que sigue siendo reservado para la post temporada, etapa en la que hará más falta su personalidad defensiva y su lectura del juego. Mienras tanto, el fichaje estrella de los canadienses sigue con el aterrizaje en el sistema de Nick Nurse.
Por otro lado, en la NBA ya se ha inaugurado la cosecha de tanking. Y esta práctica consistente en perder el mayor número de partidos para ser de los peores equipos y, con ello, alcanzar los escaños más altos en el draft venidero, ha contaminado a los Dallas Mavericks. Y, con ello, a Luka Doncic. El esloveno, candidato a Novato del Año -ha ganado todos los premios al Rookie del Mes-, marcha en un bloque que no tiene opciones de llegar a los playoffs y que decidió, en diciembre, reconstruir su proyecto, traspasando a cuatro de los cinco titulares para abrir hueco salarial.
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Trajeron a Kristaps Porzingis y ahora anhelan condimentar esa pareja juvenil extraordinaria con una contratación potente (se habla de Kevin Durant) y con algún talento novato de campanillas. Para cumplimentar este segundo apartado estan constreñidos a perder y bajar ese 27-36 que les tiene antepenúltimos en su Conferencia, sólo por delante de Grizzlies y Suns -el equipo que eligió como número uno a DeAndre Ayton-. Lo específico de las necesidades de los Mavs tiene que ver con el traspaso por el que se hicieron con Doncic.
Para reclutar al ex jugador del Real Madrid enviaron a Atlanta a Trae Young y una primera ronda del sorteo universitario. Esta opción está protegida este año y en 2020, por lo que les toca ahora perder todo lo que les queda de calendario si no quieren esperar a medio plazo para completar el renacimiento ideado. Mas, la NBA ha implementado una enmienda regulatoria para evitar el tanking, o al menos para matizarlo. En principio, a Dallas le bastaría con ser de los cinco peores equipos de la liga, pero esa modificación hace que el reparto de las posiciones preferenciales del draft se deluciden con una lotería previa que tiende a igualar las probabilidades de los equipos con menos victorias.
De momento, son los octavos peores, con lo que poseen un 26% de opciones de llevarse una de las 5 primeras elecciones, el objetivo prioritario de la franquicia tejana. Y el fondo de la liga está muy inaccesible, ya que Knicks (13-51), Suns (14-51), Cavs (16-48) y Bulls (18-46) tienen ya un abismo de diferencia en cuanto a derrotas, con menos de 20 partidos por disputar. Este es el escenario que le toca saborear a Doncic en su extraordinario estreno en la mejor liga de baloncesto del planeta. Por suerte, su condidatura a finalizar como el mejor novato se cruza con Trae Young, que también está implicado en tanking.