La Fiscalía ha pedido al tribunal del 1-O que investigue a uno de los testigos por falso testimonio en su declaración. Se trata del responsable de Difusión de Presidencia, Jaume Mestre, que ha respondido de forma evasiva y con constantes "no recuerdo" en su interrogatorio.
Mestre, que ha comparecido como testigo a petición de la Fiscalía, fue el encargado de Difusión de Presidencia durante el 1-O y aunque fue cesado tras la aplicación del 155, ahora ha vuelto a desempeñar el mismo puesto en el Govern de Quim Torra.
El testigo ha abordado el interrogatorio nervioso, con evasivas y sin recordar nada en la mayoría de las preguntas que le formulaba el fiscal Jaime Moreno relacionadas directamente con su trabajo, hasta el punto de que el presidente del tribunal, Manuel Marchena, se ha visto forzado a intervenir para advertirle de que podía incurrir en un delito de falso testimonio a la vista de sus respuestas.
"El tribunal no ha valorado su testimonio, pero lo que es evidente es que hay algunas preguntas que usted está eludiendo", ha explicado Marchena, que ha recordado que el falso testimonio se aplica no solo al que miente sin al que responde "con inexactitudes o respuestas evasivas".
El testigo ha negado haber mantenido conversaciones con la directora de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), responsable de la campaña de publicidad del anuncio de las vías del tren para el referéndum. También ha descartado haber emitido el pago de dos facturas de 93.000 euros y 180.000 euros por la difusión de esta campaña, pese a que la directora de la Corporación, Núria Llorach, le señaló en instrucción como el contacto de la Generalidad con el que trató para la emisión.
Ha sido en ese momento cuando el fiscal, al dar por finalizado su interrogatorio, ha pedido que se deduzca falso testimonio al juzgado de guardia, castigado con hasta dos años de prisión, a lo que Marchena ha respondido que el tribunal no puede valorar ahora si ha dicho la verdad o no, pero que lo valorará en sentencia.