Rafael Nadal ya está en cuartos de final del Masters 1.000 de Indian Wells. Este miércoles doblegó al serbio Filip Krajinovic por 6-3 y 6-4 en una hora y 27 minutos. "Son grandes noticias, especialmente tras unas semanas duras y el resultado en Acapulco", declararía en la entrevista concedida a pie de pista, pasado el esfuerzo. Y es que en este primer Masters del curso, el balear está compitiendo con una soltura particular, como si hubiera arrinconado cierta presión.
Krajinovic, que venía de eliminar a David Goffin y Daniil Medvedev, entre otros, no tuvo opción ante la versión rodillo que está desplegando el español desde que aterrizara en el valle de Coachella. Tal es su grado de concentración que no tardó en hacerle notar al juez de silla que las pelotas no botaban a la misma altura, con lo que solicitó a la organización que las cambiaran antes del arranque del envite. Y cuando comenzó el enfrentamiento sufriría para aclimatarse.
El frío y el viento se unieron en la salida titubeante del zurdo legendario. Pero ese lapso le duró el 0-30 inicial. A partir de ahí jugó con la tensión, garra y clase que les son caratcerítcias, llevando al 113 de la ATP a escenarios incómodos. El primero de ellos por medio de golpeos muy largos que provocaron los errores no forzados del balcánico, para su primer break. Así, con 3-0, parecería encarrilar la manga, mas Krajinovic le exigiría más, ya que le rompió el servicio y forzó el 3-2. Ahí reaccionaría el balear con otra rotura y un drive sensacional (5-2). En 40 minutos cerró la primera manga.
Semis smile 😄🎾👌 @biancaandreescu_
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El serbio ganó confianza, visto lo visto, y trató de generar un incendio, con una montonera de agresividad que no le vería guarecerse de nuevo en el fondo de la pista. Pero Nadal no pestañeó y cambió su modelo de juego para amortiguar la maniobra ajena y romper el saque a las primeras de cambio (3-1). Esa muesca le dispararía hacia una gestión plena de oficio y categoría que zanjaría la cuestión. Ahora tendrá en frente al ganador del duelo entre el estadounidense John Isner y el ruso Karen Khachanov.
En sala de prensa lefue preguntado si se veía jugando con 38 años. "Probablemente no, a día de hoy. Pero cuando tenía 26 o 25 años, en ese momento no me veía jugando con casi 33. Así que nunca se sabe". De hecho, en su camino, en semis, podría curzarse Roger Federer, de 37 años. "Cuando esto ocurre, hay varios motivos. Lo primero, por supuesto, es que sientes una gran pasión por lo que haces. Lo segundo, puedes trabajar en la prevención de lesiones. Tratas al cuerpo de la manera adecuada. Y tercero, aún eres competitivo para ganar cosas importantes", reflexionó. Y también se refirió a la eliminación sorprendente de Djokovic. "La diferencia entre los tenistas no es muy grande. Nos separan pequeños detalles. Cualquier cosa puede pasar en este deporte, especialmente en este tipo de eventos que son disputados por los 50 mejores tenistas", sentenció.
Por otro lado, Garbiñe Muguruza vio frenada su buena inercia en el torneok californiano al ser derrotada en cuartos de final ante Bianca Andreescu. La canadiense, de 18 años, se ha convertido en la gran sorpresa del evento y de lo que va de año. Ganó a la española por 6-0 y 6-1 en 53 minutos, toda una exhibición que rimó con el único bajón mental que ha sufrido la caraqueña desde que deshizo las maletas para competir en este llamado 'paraíso del tenis'. No obstante, el set inicial duró 24 minutos.
Ni la arenga del entrenador Sam Sumyk hizo reaccionar a la hispano-venezolana, que comenzó cediendo los nueve primeros juegos del enfrentamiento. Andreescu, que se la jugará en semis ante la vencedora del Svitolina-Vondrousova, se ha convetido en la tercera jugadora que arriba a las semifinales de este torneo tras ser invitada por la WTA. Es por ello que partía del puesto 152 del ránking y finalizará esta semana, como poco, entre las 50 mejores tenistas del planeta. En 2019 ha estallado con 26 victorias (incluido el título en Newport Beach y una semifinal en Acapulco) y tres derrotas.
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"Ella jugó muy bien desde la primera bola. Se veía muy fresca y muy confiada. Creo que hoy mi nivel no fue tan bueno como los días anteriores, obviamente. Luché por encontrar una manera de cambiar las cosas, porque ella mantuvo un nivel muy alto todo el tiempo. Estuvo muy acertada en todos sus tiros, liderando mucho con la derecha. No sabía mucho sobre ella, pero está jugando muy bien. Espero con ganas jugar contra ella otra vez y ver cómo voy a jugarle", analizó Muguruza, quien ascenderá al puesto 17 de la WTA con casi total probabilidad.
En su hoja de ruta, a partir de esta fecha, quedan dos torneos en pista dura antes de afrontar la temporada de tierra batida. "Ha sido una buena semana a pesar de este resultado, y voy a seguir trabajando para ver cómo hacerlo mejor. Me sentí bien aquí y jugué buenos partidos. Me voy con buena energía", añadió Garbiñe, ilusionada por la mejoría que está experimentando en los relacionado con la consistencia -a pesar de su derrota de este miércoles-. El Abierto de Miami será su próxima cita, antes de competir en Monterrey (México) en la primera semana de abril
Finalmente, Roger Federer no está para contemplaciones. Si este martes abrasó a su compatriota Wawrinka, en este día se deshizo del jugador británico Kyle Edmund en 64 minutos. El cinco veces campeón en Indian Wells ganó con solidez, por 6-1 y 6-4. Ejecutó un plan dominador del tempo que le entregaría los cinco juegos inaugurales y supo cómo desinflar la reacción de su rival en la segunda manga, rompiéndole el saque en el quinto de juego para sellar su triunfo. Al suizo se le cruza en cuartos Hubert Hurkacz, un jugador ante el que nunca se ha enfrentado y que ha ganado a Denis Shapovalov.