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Fórmula Uno. Raikkonen y su leyenda: "Beber me hace ser mejor piloto"

AUTOMOVILISMO

EL IMPARCIAL | Miércoles 13 de marzo de 2019
El finés está a punto de arrancar su nueva andadura en el Mundial.

El Mundial de Fórmula Uno arrancará este fin de semana con el Gran Premio de Australia. Lo hará con Kimi Raikkonen pilotando en el cirtuito de Albert Park un monoplaza distinto a los elaborados por Ferrari. El finés cambió de aires en invierno y ahora se encuentra motivado y en disposición de exprimir al máximo el prototipo desarrollado por Alfa Romeo Racing. Se trata de una etapa más para el veterano piloto, que afronta en 2019 su curso en esta categoría número 17.

Y lo hace afreciendo unas declaraciones particulares. El campeón del Mundial con el equipo de Maranello en 2007 y subcampeón con McLaren en 2003 y 2005 está curtido en mil batallas y no esconde que posee una imagen particular. Apodado 'Iceman' por su manera de afrontar los momentos emotivos de las carreras y por su forma de celebrar en público sus logros, se sabe envuelto en una aureola críptica. Quizas, por ello, ahora que se siente liberado de la presión de la estructura transalpina más pomposa, ha abierto su visión.

Con 39 años ha pasado por el podcast de la web oficial de la Fórmula 1, concediendo una entrevista a Beyond the Grid. En esa charla se ha desnudado en parte, señalando que "obviamente, se ha tomado como una broma a menudo, pero en realidad creo que es más una verdad que una broma. A menudo he pilotado mejor después de hacer lo que quiero entre carreras que si no pudiera salir a pasarlo bien, beber y esas cosas". Ese es su titular.

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Back for the afternoon session! ????? #Kimi7 #GetCloser

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"Hay demasiadas teorías probadas de que pilotas mejor si te diviertes un poco más", ha justificado. Y lo ha ejemplicado al considerar que h comprobado tal aseveración de primera mano, cuando disparó su rendimiento a bordo del Lotus en un lapso concreto de la temporada de 2013 -fue segundo en las carreras de Hungría y Bélgica-. "Todo el verano fue más o menos de carreras y de fiestas. No es nada nuevo, para mí es normal. Fuera puede parecer un poco extraño, pero para mí, en el pasado, era una historia muy normal", arguyó.

Al galope de su personaje, ese que vocifera dentro del cockpit y ataca sin reparos a otros pilotos usando la radio, remata esta comparecencia haciendo hincapié en que "siempre pensé que hacer eso te hace estar más relajado y necesitas poner más esfuerzo y concentración en la pista porque estás un poco inseguro. Y luego el resultado final es mejor". Estas palabras no hacen sino refutar la figura especial de un pilot impasible ante los focos que elude la fama y todo lo que la envuelve. No esta cómodo con ella ni quiere asumir su responsabilidad como modelo ante la juventud. Sólo se dedica a pilotar. Y sabe cómo hacerlo, así lo demuestra su palmarés.

Estas perlas de Raikkonen han arribado en la misma semana crucial en la que Red Bull ha decidido dar a Max Verstappen una inyección de autoestima que, en todo caso, no necesita. Chris Horner, jefe de la escudería austríaca que aspira a reducir las distancias con Ferrari y Mercedes tras el trabajo en pretemporada y la implementación de las modificaciones, ha proclamado, sin pestañear, que ni se plantean la posibilidad de intercambiar a Lewis Hamilton por el joven neerlandés.

Así de rotundo se ha mostrado ante la cuestión efectuada por el británico Daily Mail. "Max (Verstappen) es el futuro, tiene 21 años y está evolucionando. Tanto él como Lewis son pilotos fenomenales. Lewis es uno de los mejores de todos los tiempos y Max ha ganado Grandes Premios, pero aún no ha competido por un campeonato. Sin embargo, en términos de habilidades integrales, competitividad y velocidad, Max es capaz de pelear hombro con hombro con Lewis", ha incidido.

"Max fue el que más puntuó por detrás de Hamilton en la segunda mitad de la temporada pasada, así que eso demuestra lo bien que estaba pilotando. Fue criticado en algunos momentos cuando mostró emoción después de la carrera de Brasil con Ocon, pero al menos había pasión. La gente se identifica con ese tipo de emociones, por eso es por lo que tiene tantos seguidores", amplió Horner, relativizando el carácter conflictivo que en ocasiones ha asomado en su apuesta personal. Esa que ha provocado el adiós de Daniel Ricciardo.

En las manos de Horner está ahora el paso de corresponder con esos elogios. Verstappen afronta, con 21 años y cuatro cursos de experiencia en el profesionalismo, el que espera sea el año de su consagración como alternativa a Hamilton y a Sebsatian Vettel. No podrá llevar a cabo su objetivo, sin impacientarse como en él es propio, si Red Bull no completa la evolución prometida. Australia empezará a dictar sentencia, pues los test han susurrado que todo sigue igual en la parte alta de la clasificación.

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