El Ayuntamiento de Madrid pone en marcha un plan de choque para frenar la proliferación de la oruga procesionaria. Este plan, dotado con un millón de euros, se suma a los tratamientos habituales que el Área de Medio Ambiente y Movilidad realiza habitualmente para luchar contra estas orugas.
Los trabajos especiales comenzaron este miércoles y se prolongarán hasta el 10 de abril incidiendo, sobre todo, en las zonas más cercanas a centros escolares y las infantiles. Entre cuatro y cinco equipos de operarios en cada distrito se están encargando de retirar los bolsones de procesionaria de los árboles -pinos y cedros- y recoger las orugas del suelo para evitar su entierro y frenar su ciclo de reproducción.
La procesionaria ha estado siempre en Madrid pero este año, debido al calor y a la falta de lluvias, la salida de los bolsones y bajada de los árboles de la oruga procesionaria se ha adelantado.
El Ayuntamiento advierte de que hay que evitar la manipulación de las orugas e incluso acercarse a ellas, especialmente en el caso de menores, y los animales de compañía, porque son urticantes y pueden producir intoxicaciones. De este modo, también recuerda que, en caso de observar alguna, los ciudadanos pueden llamar al 010 para que el Ayuntamiento actúe.