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EEUU asegura que no es verdad que se ofreciera inmunidad a Karadzic

denuncia irregularidades

Jueves 31 de julio de 2008
EE.UU ha salido al paso tras las declaraciones de Radovan Karadzic en su comparecencia ante el Tribunal Penal Interna cional de la Haya. El antiguo mediador estadounidense de paz para Bosnia, Richard Holbrooke, ha rechazado las insinuaciones de Karadzic, quien aseguró que Estados Unidos le había ofrecido un trato por el que se ahorraría el procesamiento por crímenes de guerra si salía del Gobierno. El antiguo líder serbo bosnio, que fue detenido la semana pasada después de escapar durante once años, apareció el pasado jueves por primera vez ante un juez para contestar por los cargos de genocidio por su papel en la guerra de Bosnia.

Karadzic aseguró ante el tribunal que había recibido una oferta de Holbrooke en representación del Gobierno estadounidense bajo el cual se retiraría de la vida pública y daría otros pasos mientras que Washington intentaría persuadir a los fiscales para que levantasen los cargos contra él. Holbrooke, por su parte, ha comentado desde Washington que había "cero" verdad en dichas afirmaciones. "Este es un caso viejo que Karadzic comenzó en 1996". "Un trato así había sido inmoral y falto de ética (...), obviamente no ocurrió", aseguró.

El Departamento de Estado norteamericano también negó las acusaciones de Karadzic. "El embajador Holbrooke y nosotros hemos dejado claro repetidas veces que no se ha hecho ningún acuerdo por el que Radovan Karadzic pudiese haber tenido inmunidad para ser juzgado o arrestado", comentó el portavoz del Departamento Sean McCormack en un comunicado.

Holbrooke reconoció que, como ciudadano y enviado especial del ex presidente Bill Clinton, negoció la salida de Karadzic de la oficina con el entonces presidente serbio Slobodan Milosevic. "Y para explicar esto a su propia gente, desveló la historia entonces, y la ha adornado durante doce años, pero hay cero verdad en ello", añadió.

Su primera comparecencia
Radovan Karadzic, sentado por primera vez en el banquillo del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia, escuchó serio y tranquilo la acta de acusación que contenía once cargos de crímenes de guerra y lesa a la humanidad. Después, tomó la palabra, denunció presuntas irregularidades en su detención y mencionó un acuerdo secreto con Estados Unidos para garantizar su impunidad. El asistente del secretario de Estado del Gobierno de Bill Clinton, Richard Holbrook le exigió a cambio retirarse de la vida pública para no poner en riesgo la paz alcanzada en Dayton.

El ex presidente serbobosnio Radovan Karadzic pidió en la tarde del jueves al Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) más tiempo para estudiar los cargos en su contra antes de hacer el alegato de su defensa. Era la primera vez que Karadzic, que fue arrestado la semana pasada tras permanecer más de 11 años huido, comparecía ante el tribunal que le va a juzgar por los cargos de genocidio, crímenes contra la Humanidad y crímenes de guerra.

Como ya se había anunciado, se presentó sin un abogado y con la decisión de defenderse a sí mismo. "Tengo un consejero legal, pero he decidido representarme a mí mismo", dijo Karadzic ante la pregunta del juez Alphons Orie de si comparecer "sólo", sin abogado, era una "elección libre".

De acuerdo con el procedimiento habitual, en esta primera comparecencia el ex presidente serbobosnio escuchó tranquilo el acta de acusación.

El juez Orie ha leído los once cargos de crímenes de guerra y lesa a la humanidad presuntamente ocurridos durante la guerra de Bosnia (1992-1995), entre los que destacan el genocidio de Srebrenica y el asedio de Sarajevo. El cargo de genocidio se refiere a la matanza de casi 8.000 musulmanes varones en julio de 1995 en el enclave de Srebrenica, protegido entonces por "cascos azules" holandeses. El acta de acusación contra Karadzic indica que las fuerzas serbobosnias iniciaron ya desde abril de 1992 una "campaña de limpieza étnica" contra los musulmanes bosnios. Se le inculpa asimismo de crímenes de guerra por utilizar a 284 soldados de las fuerzas de la ONU como escudos humanos cuando el ejército serbobosnio temía la intervención de la OTAN contra sus posiciones.

Después el TPIY le pidieron que se declarara culpable o inocente. Al renunciar a ello para, según dijo, estudiar más el caso, ya que anunció que se va a defender a sí mismo, el tribunal dictaminó que el procedimiento se aplace 30 días para reconsiderar su postura. Si vuelve a negarse, se entenderá que se declara 'no culpable'.

Las quejas y denuncias de Karadzic

En su turno de palabra, Karadzic denunció presuntas "irregularidades" en su traslado desde Belgrado al Tribunal. "En Belgrado se me retuvo de modo irregular, se me secuestró por parte de civiles que no conozco, no me leyeron mis derechos, ni se me dio acceso al teléfono para que mis amigos no me tuvieran que buscar en hospitales", afirmó Karadzic.

Ante las reticencias del juez Alphons Orie a que plantease estas cuestiones durante la primera vista oral y su petición de que el acusado lo haga por escrito y con pruebas en las instancias pertinentes, Karadzic respondió: "es importante la rapidez ante las amenazas que sufro".

Recordó su "opinión" sobre el Tribunal que le juzga, al que nunca ha concedido legitimidad -aunque no lo repitió en esta ocasión- pero afirmó que no tiene "quejas" en cuanto al trato de los funcionarios de La Haya y tampoco sobre el lugar donde permanece detenido, ya que ha estado "en lugares peores", afirmó.

Además, aludió a un supuesto trato secreto con EEUU en 1996 para retirarse de la vida pública a cambio de inmunidad. Lo selló, según ha declarado, con el entonces asistente del secretario de Estado del Gobierno de Bill Clinton, Richard Holbrook.
Holbrook, mediador en los Acuerdos de Dayton, le exigió que se apartara de la vida pública para no poner en riesgo la paz alcanzada en Dayton y que puso fin a la guerra de Bosnia.


Al tiempo que hacía este anuncio, Karadzic reconoció que teme por su vida. "Es una cuestión de vida o muerte (...) si el señor Holbrooke todavía quiere mi muerte, y no hay aquí pena de muerte, su brazo es lo suficientemente largo para encontrarme aquí", dijo Karadzic en su primera comparecencia ante el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY). "Con esto quiero demostrar por qué estoy en este Tribunal ahora y no en 1996... Tenía peligro de perder la vida", añadió.

El juez Alphons Orie ha contestado que "este Tribunal evidentemente no tiene nada que ver con esos supuestos acuerdos que plantea con ciertos Estados" y le ha instado a plantear estas cuestiones por escrito y aportando pruebas. Además, le ha asegurado que el Tribunal velará por su seguridad mientras se encuentre allí detenido.

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