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Euroliga. El Real Madrid gana la guerra en el OAKA ante el Panathinaikos | 73-74

JORNADA 29

EL IMPARCIAL | Jueves 28 de marzo de 2019
Jugó mal, pero remontó 18 puntos y venció con un triple sobre la bocina de Rudy.

Sin nada que jugarse, el Real Madrid viajó a Atenas para medirse al Panathinaikos. Lo hacía después de haber perdido ante Baskonia y Barcelona de manera consecutiva y con escasas opciones de finalizar en el primer puesto de la Euroliga. Esta sensación de tener los deberes hechos -acabar entre los cuatro mejores- sería un hecho cuando se tradujo en complacencia durante el primer cuarto de éxtasis heleno y debacle española.

Porque, aunque Sergio Llull y Tavares abrieron fuego para dar ventaja a los madrileños en el primer pestañeo, se desencadenaría un trueno verde. Tomaría forma la escapada local con un tempo acelerado y una concatenación de jugadas finalizadas en 2+1 que sonrojaron la labor defensiva del sistema de Pablo Laso, anegando, con ello, la puntería en ataque de los visitantes. Estaban desconectados y lo pagarían muy caro. De hecho, del 0-3 se pasó con rapidez al 18-6 del minuto 5.

Los españoles lucían un semblante colectivo e individual desorientado. No estaban en disposición de ajustar en el cierre, empastar la intensidad local o abrazar el tino en la anotación para salir a flote. El vendaval se tornó en bofetón al término de los primeros 10 minutos. El electrónico fijó un 32-14 esclarecedor de lo visto. Calathes había volado y hecho descarrillar a un Madrid falto de energía y atención. Laso charlaría con los suyos y la reacción se iniciaría en el segundo cuarto. Amanecieron Facundo Campazzo y Jaycee Carroll y Tavares empezó a hacerse grande. Y, sobre todo, apareció en escena la ejecución defensiva -eso sí, hasta el último cuarto no resplandecería-.

El Panathinaikos quedó apagado -seis minutos tardarían en estrenar la relación de tiros de campo anotados en ese segundo periodo-, con el entrenador Rick Pitino desgañitándose desde la banca. La metamorfosis se había precipitado y su colchón precoz se habñia reducido a 12 puntos. Nick Calathes asestaría siete puntos seguidos para extraer a los locales del hoyo en el que se habían metido y con el fin de mantener el control al descanso (45-33).

La dinámica, en cambio, se había modificado. Crecía la convicción del viegente campeón y flaqueaba la gestión griega de la renta. Poco a poco, los merengues ganaban presencia en todos los parámetros. Llull -ocho puntos en un minuto- sería el artífice de la constatación de la remontada. En el minuto 23 Pitino se vio obligado a pedir tiempo, pues el marcador esputaba un 50-44 propicio para el orgullo herido del Real Madrid. Y el técnico estadounidense consiguió que sus subordinados reaccionaran, al menos, para seguir mandando.

La ley de Tavares en la pintura -mezcla de exhibición al rebote y de aportación anotadora, con una tarjeta de 14 puntos, 16 rebotes y 29 de valoración- inyectó la anhelada igualdad y el tercer cuarto expiró con un triple de Santi Yusta sobre la bocina (todo un aviso de lo venidero, para el esperanzador 59-53). En todo caso, no estaba brillando el Madrid en ninguno de los dos lados de la cancha, pero su personalidad y el juego del caboverdiano bastaron, ante el colapso local. Aún así, Langford y Thomas alzaron el telón del último periodo con dos triples que aparentaron enfriar la inercia madrileña.

Pero Thompkins respondió desde la línea de tres y el sistema de Laso despegaría con un parcial de 10-0 en el mejor de los momentos. Esa ascensión depararía un minuto postrero maravilloso en lo relativo a la tensión. No llegaría a ponerse por delante el conjunto español nunca, debido a su mala ejecución en el tiro, hasta que se activó una última posesión de 21 segundos y que arrancó con ventaja helena por 73-71. En esa jugada final, muy trompicada, la pelota le cayó a Rudy. El tirador se la jugó con un triple con el contador a cero y con Deshaun Thomas encima. Y entró. El OAKA se frotó los ojos, congelado, y el Madrid escapó vivo sin saber muy bien cómo.


- Ficha técnica:

73 - Panathinaikos (32+13+14+14): Calathes (14), Thomas (8), Kilpatrick (8), Papagiannis (9) y Papapetrou (7) -cinco inicial-, Lanford (14), Gist (1), Vougioukas (6), Lekavicius (2), Lojeski (2), Antetokounmpo(2).

74 - Real Madrid (14+19+20+21): Llull (12), Taylor (2), Fernández (13), Randolph (5) y Tavares (14) -quinteto titular-, Causeur (-), Campazzo (5), Ayón (4), Yusta (3), Carroll (6), Kuzmic (-) y Thompkins (10)

Árbitros: Luigi Lamonica, Damir Javor y Anne Panther. Sin eliminados.

Incidencias: Partido de la vigésimo novena jornada de la fase regular de la Euroliga, disputado en el Olympic Sports Center (OAKA) de Atenas ante 18.003 espectadores.

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