El Barcelona regresó a la actividad liguera tras el parón de selecciones nacionales con la oportunidad de colocarse a 13 puntos del segundo clasificado. Si vencían al Espanyol presionarían al Atlético de Madrid de manera sobresaliente. Pero quedaba en cuestión la mentalización y el fuelle de los astros azulgranas internacionales ante la intensidad y exigencia del derbi catalán. Por todo ello, el Camp Nou se preparó para una tarde resbaladiza, en la que Rudí apostaría por atrincherar a los visitantes con la idea de desgastar la paciencia del favorito.
Optó por fijar a tres centrales y generar una superpoblación en el centro de la cancha, conduciendo a los líderes a forzar sus avances hacia los laterales. Y esa fórmula le valdría para anestesiar el tempo y bloquear la capacidad combinativa coral del coloso, que en poco recuerda al aspecto que lucía en la era Guardiola-Vilanova. Así, le costaría llegar a posiciones de remate al sistema de Valverde. Con Coutinho acompañando a Messi y Luis Sárez en punta sólo fiscalizarían seriamente a Diego López una vez antes del descanso.
Un lanzamiento de falta ejecutado por Messi superó la barrera y fue mal despejado por Víctor Sánchez. El meta, en escorzo, rechazaría el rebote con muchos apuros. Y 'La Pulga' protagonizaría otro par de aproximaciones. La primera fue taponada por un defensa y en la segunda cruzaría en exceso su volea. También lo intentarían Rakitic -chut ajustado al poste- y Suárez -perdonó un centro de Jordi Alba-. El dominio del balón y del territorio azulgrana resultó total, hasta el punto de contituir un monólogo. El Espanyol no se estiraría no conectaría con Borja Iglesias. El problema para los pupilos de Rubi es que en la reanudación no mejoraría su tino para lanzar contras y su apuesta quedó aferrada, simplemente, a empatar a cero.
Sólo un chut débil de Melendo desde la frontal, que estrenó los guantes de Ter Stegen, desperezaría al alemán. Jordi lba había abierto las hostilidades sin éxito y los técnicos moverían sus poiezas pasada la, hora de denso juego. Valverde daba entrada a Malcom y Sergi Roberto -por Arthur y Semedo-, mientras que saltarían al verde los visitantes Wu Lei y Sergio García -por Borja Iglesias y Melendo-. Aún así, se mantendría el guión y Rakitic y Coutinho no daban con la tecla en el remate. Sí lo hizo el recién entrado Malcom, que hizo volar a Diego López.
La incertidumbre es expandía por cada esquina del templo culé. En cambio, emergió Lionel Messi. Por enésima vez. Lo gris de su colectivo fue alumbrado por su talento. O simplemente por la amenzada de su clase. Y es que inauguraría el marcador con un lanzamiento tímido de falta desde la frontal. Víctor Sánchez retrasó su posición para defender el poste, pero cabeceó hacia su propia portería. López no pudo volver a mquillar el error del compañero y la filosofía visitante se derrumbaba a 20 minutos para la conclusión. Sólo en esa altura ganaría ambició un bloque 'perico' falto de calidad y fe con el cuero. Messi cercenaría sus opciones y daría un gran paso hacia el título sentenciando con su segunda diana, a pase de Malcom -al borde del descuento-.
- Ficha técnica:
2 - Barcelona: Ter Stegen: Semedo (Sergi Roberto, min.59), Piqué, Lenglet, Jordi Alba; Sergio Busquets, Rakitic, Arthur (Malcom, min.59), Messi, Coutinho (Arturo Vidal, min.82), Luis Suárez.
0 - Espanyol: Diego López; Rosales, Naldo, Lluís, Hermoso, Pedrosa; Granero, Víctor Sánchez (Alfa Semedo, min.78), Roca, Melendo (Sergio García, min.65); Borja Iglesias (Wu Lei, min.63).
Goles: 1-0: Messi, min.71. 2-0: Messi, min.89.
Árbitro: Del Cerro Grande (Comité madrileño). Mostró tarjeta amarilla a Víctor Sánchez (min.70), Granero (min.73), Pedrosa (mi.87) y Rosales (min.92).
Incidencias: partido de la 29ª jornada de LaLiga Santander disputado en el Camp Nou ante 92.795 espectadores. Antes del encuentro, el primer equipo del Barcelona de baloncesto ofreció a la afición su vigésimo quinto título de Copa del Rey.