Opinión

Maldad electoral y selección de políticos

TRIBUNA

Agapito Maestre | Lunes 01 de abril de 2019

Para algunos esta campaña electoral es la más importante desde la llegada de la democracia. Yo tengo mis reservas sobre su relevancia, pero no se puede negar que llevar a cabo una elección nacional con una región en rebelión, como es el caso de Cataluña, no es asunto sencillo. Hay una seria sospecha de que España desaparezca, concebida como una nación compuesta por seres libres e iguales ante la ley, si el PSOE gana. Quizá eso sea un bulo, pero se ha instalado por todas partes la opinión de que si el PSOE tiene que conformar gobierno con los separatistas y Podemos, entonces desaparecerá la actual España de la Constitución del 78. Nadie se priva de repetir que si el 28 de Abril ganara el PSOE, Sánchez indultará a los golpistas catalanes. Dicen que si el PSOE consigue formar gobierno después del 28A, Sánchez promocionará un referéndum para que se independice Cataluña de España. Dicen que si gana el PSOE, Sánchez conseguirá que España, ahora con más fuerza que en tiempos de Guerra y González, no la conozca ni la madre que la parió.

Dicen, dicen y dicen que si el PSOE gana, todo será apocalíptico. Se trata nada más y nada menos de hacer desaparecer la nación. Puede ser. Pero las penas nunca viene solas. Siempre hay males peores. Dicho por lo derecho: la maldad política en España no es liquida. Es sólida, real y persistente. ¿Cuál es la principal maldad de este periodo electoral? Hacer compatible esas graves acusaciones contra el PSOE sin hacer demasiado para impedirlas. Hay fuerzas políticas que acusan al bloque socialista e independentista de que hará desaparecer España, pero ellos apenas hacen nada para detener ese proceso. Basta ver los mecanismos de selección de sus candidatos y el desprecio por sus propias estructuras de selección para hacerse cargo de sus ineptitudes. Predicen el Apocalipsis y lo combaten con toreros, artistas, periodistas, la chispa de la vida de Coca-Cola y la crema de la intelectualidad…¡Hay que joderse con estos profetas!

Lo peor de esta campaña electoral es que apenas hay una sola idea clara sobre el nuevo Estado que, entre todos, hemos de hacer. ¿O es que acaso cree alguien que se sale de un proceso golpista igual que de una campaña contra el hambre? Ingenuos. No cabe la menor duda de que estamos sometidos al vértigo de un proceso político que cuestiona la nación, por un lado, y por otro no sabe qué ha hacer con el Estado. Asistimos a ciento de mitines políticos sin que nadie exprese una idea transparente sobre la figura de un nuevo Estado-nación. Si es verdad que esta campaña electoral es la más importante de la democracia, entonces no entiendo por qué los líderes no se están empleando a fondo a la hora de definir sus propuestas sobre la nación española. De hecho, si somos rigurosos, solo hay tres viejas propuestas sobre España: hacerla desaparecer como Nación (PSOE, Podemos y separatistas), que las cosas sigan más o menos como están en la Constitución (PP y C´s) y, finalmente, que desaparezca paulatinamente la España de las Autonomías (Vox). El resto de asuntos es negociable.