Opinión

1969-2019: Presencia viva de Mounier

TRIBUNA

Carlos Díaz | Viernes 05 de abril de 2019

Juan Manuel Burgos anuncia su llegada inminente a la Universidad Anahuac fundada por el santo Padre Masiel, algunos de cuyos santos hijos se proclaman personalistas de a de veras, personalistas chingones, de hueso colorado (no personalistas comunitarios, hasta ahí podíamos llegar). He aquí sus palabras sin el menor desperdicio, ya que hasta el rabo todo es toro: “En muy pocos días empiezo otro viaje al querido México y aprovecho para decir que, como español, no solo no considero que debo pedir perdón, sino que estoy tremendamente orgulloso de lo que España hizo para que naciese Mexico porque, no lo olvidemos, México no existía antes de que los españoles llegaran allí. Solo había un conjunto de pueblos que no formaban una nación ni una unidad. Y, en particular, y como es sabido por todos, los aztecas, además de ser expertos en los sacrificios humanos, dominaban y esclavizaban a todos los pueblos vecinos. Por eso, otros pueblos indígenas, entre ellos los tlaxcaltecas, lucharon junto con los españoles para liberarse de su yugo. Desde mi punto de vista todo lo que suponga enfrentar a españoles y mexicanos no es bueno para ninguno de los dos puesto que somos pueblos hermanos y ambos debemos aprender unos de otros. Por último, en cuanto al supuesto genocidio, pido algo tan simple como que alguien se pasee por las calles de Boston, Chicago o Los Ángeles y vea cuánta sangre indígena queda. Justo lo contrario de lo que sucede en toda Hispanoamérica. Si los anglosajones hubieran colonizado América, la sangre indígena hubiera desaparecido. Al menos esto es lo que de hecho ha pasado en el Norte. ¡Viva México! ¡Viva España!”.

Pues, como lo entonara Manolo Escobar antes de que le robaran su carro, ¡que viva España, España es la mejor! Burgos no es de la mitad de los españoles que piensa, sino de la de quienes embisten, todo sea por la patria, el honor es la divisa de la Guardia Civil, Santiago matamoros y cierra España, no podemos dar un paso atrás después de la sangre derramada en defensa de la enseña española… ¡cuánta caspa a Vox en grito!… ¿Que México y -por derivación los mexicanos- no existían antes de llegar los españoles a fundarla? ¡Pues a derramar semen calentito en las indígenas, al fin y al cabo lo exige la monarquía (antes sangre y semen, ahora sólo semen monarcodemocrático), a por ellas, embaracemos a las indias, al fin y al cabo no tienen alma, raza desalmada, ¡y además no son más que mujeres, no es pecado, qué generosidad la de nuestro precioso semen de virreyes! ¿Que España sustituyó sus nefastos ídolos autóctonos eventradores y dilaceradores sedientos de la sangre de sus fieles creyentes con pretensión de dioses, más malos que el diablo, el diablo mismo? ¡Favor que se les hizo! ¿Que se les masacró, expolió, animalizó y degradó? ¡Infundios, leyendas negras! ¿Pero cómo se atreven a quejarse, acaso su astuta rebeldía merecía un lecho de pétalos de rosa? ¡Las coronas florales para los divinos centauros conquistadores, de qué se quejan ustedes, hay que joderse! Además, los conquistadores anglosajones no dejaron ni un sólo indícola vivo para contarlo, luego no hubo holocausto, puras mentiras. ¿Que los de Tlaxcala fueron unos traidores y se aliaron con Hernán Cortés para escapar a la dominación de sus coterráneos? ¡Pues qué inteligentesgentesgentes, así sustituían un yugo duro por otro más suave, al fin y al cabo todos bajamos la cerviz para conservarla! ¿Que los mexicas y demás pueblos indígenas no eran nadie porque no formaban una unidad, que en consecuencia no existían y que les hicimos el favor demiúrgico de crearles a partir de su nada? “¿Hay alguien ahí?” No, nadie, señorito, soy yo”, responde la criadita autóctona. ¡Ellos y ellas andaban como ovejas sin pastor, pues toma la verdadera unidad del yugo y las fechas, ya les hicimos el favor de
ayuntarse y de sub-yugarse arrodillados ante el esplendor de la corona de la España unitaria! ¿Que los lumpenconquistadores vinieron a México cegados por la fiebre tifoidea del oro? ¡Enriquecerse no es malo! Y además, que los desagradecidos críticos antiespañoles hagan turismo cultural por USA para que comparen, y si encuentran algo mejor lo compren. Si los predecesores del homo trumpensis o trompense no han dejado ni un sólo indio como testigo - bien exterminados no queda ni Zerristaco para contarlo- tampoco los hornos crematorios existieron jamás. Bola de mentirosos e ingratos estos indígenas taimados y astutos, se les ve plumero… Así pues, dejémonos ya de una vez de tonterías y entonemos de nuevo aquella maravillosa canción: Olvidemos el pasado, olvidemos el pasado y volvamos al amor, porque si no es a tu lado, porque si no es a tu lado dónde voy a estar mejor... En fin, alumnos míos de dog-torado de esta santa Universidad Anáhuac que esperáis mi inerrante doctrina tomista-y-de-las-Jons, vosotros o ustedes, los que aguardáis como agua de mayo mis divinas palabras –vox populi catolici vox Dei-, deponed el tono, cese la verbosidad y la inquina, somos hermanos e incluso primos, por favor, no hablemos tan golpeado, ¡Viva México! ¡Viva España! ¡Arriba Franco!” ¡Arriba siempre! ¿A poco no defendió Franco a capa y espada la Hispanidad maternal de la madre patria? Pues loor a su memoria.

Dicho esto, ya me estoy imaginando los rostros guerreros de esos patriotas francotiradores de Franco. Este resentido (yo) es un bicho de ponzoñosa lengua, un fracasado y un apóstata de la Santa Causa, un infiltrado de Podemos ¡que además se dice católico! Bueno, bueno, por mi parte haiga paz, les concedo que al menos aciertan al reseñar mi condición pecadora. Pero no, miren, no; eso sí que no: ni soy ahora un criptopodemita con criptonita, ni fui ayer un criptocatólico infiltrado en las filas anarquistas de la CNT (Curas No Temáis), ni busco una cripta para rezar con pureza profiláctica, ni me hice pasar nunca por lo que no soy, en eso soy tan indio que se me ve el plumero: estoy más visto que el TBO (te veo). Así que vamos a poner las cosas donde me parece que deben estar: españolistas no, gracias; antiespañolistas tampoco, gracias; ni patrias ni antipatrias. No me busquen en esas latitudes tan poco latas o amplias de miras, pues soy anarquista por la gracia de Dios desde hace mucho tiempo y para empeorarlo no he dejado de estudiar ni siquiera el día en que murieron mis padres, sabe uno tan poco…

Franco está enterrado en el valle de los caídos, algo de sinonimia tan cercana al valle de los muertos egipcios y, aunque sólo fuera porque su caída arrastró también la nuestra y la mía, cerremos de una vez y para siempre herméticamente la tapa del sepulcro del Caudillo, que para muchos continúa siendo el redivivo Sepulcro del Cid. Sellemos, pues, con sigilo el sello de esa pesada losa –a cadáver revuelto ganancia de pescadores-. Y con ella cerremos también la cloaca Expaña, el oro de Moscú, el fondo de reptiles y la cal viva del Señor X, y las mansiones-albañales que ahora sí podéis comprar a plazos aplazando la revolución que viene ahorita. Nada de eso coló, cuela, ni colará, por mucho que nos pongan a todos la medalla de Cristobal Colón y Carvajal. ¡Dejad a los muertos que entierren a sus muertos! Por el amor del daimon que en vosotros cree aunque vosotros no creáis en él, ¡plegad ya de una vez la espiral de psicoanálisis barato: los muertos franquistas que vos matáis, señor Iglesias, turiferarios, botafumeiros, procesionarios y miméticas procesionarias, la Hydra policéfala rebrota! Vuestra elefantiásica memoria histórica hiede. Por mí, de una vez, que dejen a Franco con su franquicia caído o decaído en el valle de los caídos. No es mi pedo.

¿Que estoy muy desubicado, que soy un doctor erroris causa? Tengo una enorme hoja de servicios a la revolución insobornable durante medio siglo, es decir, a la revolución personalista y comunitaria, que por supuesto
no me sirve para nada y respecto de la cual no tengo por qué quejarme porque fue elegida por mí. Pero, no habiendo mal que por bien no venga, este mi fracaso curricular, lejos de haberme entumecido en la poltrona, me tonifica, y ahí me tienes cual imberbe escalando todavía sin desmayo fortalezas para mí demasiado pinas dando cuantos golpes de Estado puedo al Estado y a toda su pirámide de sacrificios. ¿Que estoy Desubicado, más Ubu que Ubi (esta última con be y no con uve)? Lo mío es la modesta insurgencia no violenta contra las fronteras convertidas en trincheras por quienes nunca dieron han dado un paso al frente para ir de frente al frente de Aragón, primera línea de fuego. Los siempre sensatos hace tiempo que también a mí me han querido enterrar (al menos a mí me han dejado en paz, no como a otros). Las cobardes proles supervivientes fueron los primeros en presentarse en taquilla para exhumar del humus los cadáveres de sus padres y abuelos, completando el resto de sus currícula los masters, licenciaturas y doctorados fraudulentos favorecidos por catedráticos mañosos que al fin también se mueren constitucionalmente, triste epitafio académico. Los muertos al hoyo y los vivos al boyo.

Aquellos que -morts sans sepulture- sí pagaron la derrota con su cara sangre derramada no tuvieron tiempo para narrar a sus hijos y nietos los motivos por los cuales abrazaron la causa perdedora del comunismo libertario, la verdadera memoria histórica, la de los príncipes anarcocomunistas como Piotr Kropotkin, defensor del apoyo mutuo contra la lucha por la vida, o la de los nobles anarcopacifistas como León Tolstoi. ¿Tolstoi? No, perdón, se dice Tolstuá, como aquella cursi universitaria cegata y afrancesada. Las memorias dedicadas hoy a anular la memoria bélica fueron fraude en la guerra, fraude en la postguerra y siempre pertinaz sequía. Falsa historia interminable porque mañana nuevos albañiles arrancarán la lápida onomástica del que vino a sustituir al anterior lapidario para lapidarle también a él con otro nombre superpuesto: quien a lápida mata a lápida ha de morir.…

Desde esta Tijuana de mis pecados, caravanas de tristeza donde caminan y cabalgan las sombras negras, en esta Tijuana en que estoy viendo todo lo que no quiero ver, y que -conforme a mi costumbre empresarial (es
decir, estar siempre cazando la misma presa)- acabo de escribir de un tirón un libro aún inédito: Fronteras y desesperos. Además, tras escribirlo lo he leído y no está tan mal. Desde que apareció mi primer libro en 1969 Personalismo obrero, presencia viva de Mounier hasta hoy, medio siglo exacto después, tal parece que no haya hecho su servidor otra cosa que andar deschavetado (casi como el tal Chávez). No se preocupen, los próximos cincuenta años serán aún de más deschavete; parodiando un poco a un escritor de verdad, Sánchez Ferlosio, vendrán más años que nos harán más deschavetados. En efecto, el Real Madrid cada vez está peor y a este paso vamos a descender a segunda división.