El PSOE trata de desmarcarse de Bildu sólo 48 horas después de haber buscado su apoyo para sacar adelante sus decretos sociales en la Diputación Permanente del Congreso.
En el Consejo de Ministros de este viernes, Isabel Celaá se refirió a la polémica sesión en el Parlamento Vasco en la que el diputado Julen Arzuaga, de Bildu, llamó "nazis" y "asquerosos" a policías y guardias civiles presentes en la tribuna de invitados para asistir a la votación de la Ley de Abusos Policiales.
La portavoz del Ejecutivo dijo que las expresiones de Arzuaga son "del todo inaceptables" al tiempo que defendió la postura del PSE, que votó a favor de la norma junto al PNV. "Son pocos los casos, identificados y concretos, y no hay ninguna sospecha sobre los cuerpos de seguridad". A esas afirmaciones añadió un aviso al partido de Arnaldo Otegui: "Bildu tiene todavía causas pendientes con la democracia":
Tanto PP como Ciudadanos han criticado duramente al PSOE por su vínculo con Bildu, y concretamente la Ley aprobada en el Parlamento Vasco, que será recurrida al Constitucional por parte del partido de Pablo Casado, y llevada al Defensor del Pueblo por parte de la formación liderada por Albert Rivera.
Mientras tanto, Otegui se ha erigido esta semana como "decisivo" en el próximo Gobierno si Pedro Sánchez consigue reeditar su Presidencia conscientes de su papel decisivo en la Diputación Permanente, donde su voto fue determinante para sacar adelante los decretos de los 'viernes sociales' del Ejecutivo; un voto que, según Bildu, fue buscado insistentemente durante la semana por parte del grupo parlamentario socialista con un "sinfín" de llamadas al partido proetarra.