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Fallece Pitita Ridruejo, una de las damas de la alta sociedad española

(Foto: EFE/Archivo/Alberto Martín).

88 AÑOS

EL IMPARCIAL | Lunes 06 de mayo de 2019

Esperanza Ridruejo Brieva, conocida como Pitita Ridruejo, ha fallecido a los 88 años en Madrid. ¡Hola! adelanta la información sobre una de los rostros más conocidos de la alta sociedad española.

La aristócrata, casada Mike Stilianopoulos, embajador de Filipinas en España y Reino Unido durante 59 años, enviudó en 2016.

Ridruejo nació en Soria, el 17 de diciembre de 1930. Es la hija primogénita del matrimonio que tuvo lugar entre las dos familias más ricas y poderosas de Soria, los Ridruejo y los Brieva. Siendo muy pequeña se trasladó con sus padres a Madrid.

Durante la Guerra Civil (1936-39) residió en Soria, San Juan de Luz, en Francia, y Burgos. Luego, con su familia se instaló de nuevo en Madrid. Durante su niñez y juventud tuvo una institutriz inglesa.
Estudió bachillerato en el colegio de monjas de La Asunción de Santa Isabel, sito en la calle Santa Isabel, en Madrid. Consiguió brillantes calificaciones e intentó convencer a su padre para que le permitiese cursar la carrera de Filosofía y Letras, pero los esfuerzos resultaron inútiles.

Pasó un verano en Inglaterra perfeccionando el idioma, en el colegio de la Asunción, en Belmont, donde consiguió el certificado de "profiency", y estudió literatura y arte, durante un año, en Ginebra (Suiza).
Al regresar a Madrid siguió estudiando en el Instituto Británico y realizó diversos cursos por correspondencia, entre ellos, uno de ayudante de laboratorio. Trabajó como dama enfermera y asistenta social en el Hospital de San José y Santa Adela, de la Cruz Roja.

En su época adolescente y de primera juventud se dedicó a practicar el férreo sentido religioso inculcado por sus padres, su institutriz y las monjas del colegio donde estudió. Realizó cuestaciones para el Domund, visitaba los barrios pobres de Madrid, formaba parte de las llamadas Hijas de María y asistía a ejercicios espirituales impartidos en casas del Opus Dei.

En 1955 conoció a José Manuel Stilianópulos Estella, filipino de ascendencia griega e hijo de una familia adinerada. Dos años después, en junio de 1957, se casó con él en Madrid, adoptando la nacionalidad de éste. Tras una luna de miel que duró tres meses, se instalaron en Manila. En esta ciudad Pitita abortó y contrajo unas fiebres que desmejoraron mucho su salud. Vivieron en España en 1960 varios años y tuvieron dos hijos.

En 1969 el matrimonio Stilianópulos se trasladó a Roma, donde su marido trabajó como agente de cambio y bolsa para una firma de Wall Street. En esta ciudad permanecieron cuatro años, hasta 1973. Fue entonces cuando Pitita llevó una vida bohemia. Recibió clases de yoga; comenzó a pintar y colgó parte de su producción en algunas exposiciones en Roma, como: 90 Naif (Galería La Faluca), en 1971; Exposicion al aire libre (Ayuntamiento de Roma), en 1971; Homenaje a Picasso (Galería Vijande), en 1972.

Protagonizó dos películas para la televisión alemana (1970) y realizó en 1971, a petición de Fellini, las pruebas para trabajar en un film a las órdenes del director italiano, pero el traslado de su marido le obligo a abandonar el proyecto. También en aquella época comenzó a interesarse por las filosofías orientales.

En 1972 el presidente Marcos ofreció a su marido la Embajada filipina en Londres. Pero al ir a Manila a recibir el nombramiento, se instauró la ley marcial y el matrimonio hubo de permanecer allí varios meses.

Después de un tiempo, Pitita, que estaba embarazada, pudo regresar a España, y más adelante volvió su marido. En 1973 fueron nombrados embajadores de Filipinas en España. Durante esa etapa acompañaron a los entonces príncipes de España en su viaje a Filipinas. Luego, en 1977, su marido fue nombrado embajador ante el Reino Unido, por lo que se trasladó a Londres. También, y hasta 1983, compatibilizó la representación ante Finlandia, Suecia, Noruega y Dinamarca, con sede en la capital británica. Entre los viajes oficiales que realizó, mencionar las visitas oficiales a Filipinas de la princesa Margarita, hermana de la reina Isabel II, y el Papa Juan Pablo II.

En su etapa londinense desarrolló una intensa actividad social y se introdujo en el mundo de la moda. También inició sus estudios de parapsicología, historia de las religiones y filosofías orientales.
En 1983 el matrimonio Stilianópulos decidió abandonar la carrera diplomática e instalarse en España para dedicarse a sus negocios particulares.

Ridruejo comenzó ya en los años 60 a alcanzar popularidad. En su lanzamiento a la fama contribuyó mucho, sin duda, Francisco Umbral, quien le dedicó un alto número de crónicas.

Algunos medios de comunicación la definen como simpática, guapa, joven, inteligente, culta y elegante. Otros aseguran que es la mujer que ha hecho un arte del vestir. Entre sus amigos se la conoce como "la anfitriona ideal". Su nombre figura en las más prestigiosas revistas de moda. Ha aparecido en los primeros puestos de todas las listas que sobre elegancia se confeccionan, y en 1973 recibió el Premio Paride (cortina D'Ampezzo) a la elegancia europea y el Premio a la Elegancia del diario Pueblo. También, en las ediciones de 1974, 1975 y 1976 recibió el Primer premio ABC a la elegancia y el Primer Premio Blanco y Negro a la elegancia (1975).

Otros galardones recibidos en los años setenta fueron: Garbanzo de Plata (1976), Premio "T" de Triunfador a los valores humanos (1976) y Premio Oasis a la personalidad (1976).
A escribir sobre temas de filosofías orientales dedicó mucho tiempo.

Se documentó exhaustivamente y escribió desde 1984 varias colaboraciones (22 artículos) para la revista "Tiempo". Luego, entre 1986 y 1988 colaboró con el diario "ABC", en el que publicó artículos sobre temas filosóficos y religiosos.

En la actualidad, cambió las filosofías orientales por los designios divinos. Le gusta asistir sólo a fiestas con fines benéficos, es decir, la recaudación de fondos para la lucha contra el cáncer, la Cruz Roja, los niños subnormales, etc.; y forma parte de una organización llamada "el rastrillo para niños pobres".

Era defensora a ultranza de los milagros de la Virgen Maria, estando presente en la aparición de ésta el 2 de junio de 1984 en El Escorial, que duró ocho minutos.

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