Segunda reunión en la ronda de contactos de Pedro Sánchez para formar gobierno. Este martes recibe a Albert Rivera, líder de Ciudadanos, sobre el que recae una especial presión para pactar con los socialistas. Sin embargo, Rivera ha dejado ya claro que no pactará con los socialistas.
El presidente de Cs ha ofrecido al presidente del Gobierno sin embargo los senadores de su partido, así como los 57 escaños en el Congreso, para que ponga en marcha el artículo 155 de la Constitución en Cataluña.
Así lo ha apuntado Rivera en rueda de prensa en La Moncloa tras su reunión con Sánchez, que ha durado menos de una hora, y en la que también ha transmitido al jefe del Ejecutivo su voluntad de "liderar una oposición firme para controlar y vigilar el Gobierno que formen PSOE y Podemos", pero que sea al mismo tiempo leal con el Estado.
Rivera ha llegado puntual, a las once de la mañana, con el rostro serio que evidencia la frialdad de las relaciones entre ambos y ha sido recibido por el presidente en la escalinata del Palacio de la Moncloa con un apretón de manos.
“¡Con Rivera, no!”, coreaban los militantes frente a la sede del PSOE en Ferraz la misma noche en que el PSOE ganó las elecciones. Lo cierto es que una coalición rojo-naranja daría una holgada mayoría a Sánchez para Gobernar y no sería necesario recurrir al apoyo de nacionalistas y secesionistas.
Es la opción favorita de los empresarios, según muchos analistas y observadores e incluso el rival de Rivera, Pablo Casado, ha pedido al líder de Ciudadanos que permita el gobierno de Sánchez.
Sin embargo, el líder de Ciudadanos se ha decantado por un papel de “oposición firme y de Estado”, convencido de que después del subidón de votos que experimentó su partido frente al Partido Popular de Casado, está llamado a liderar la derecha española.
“Ni se nos pasa por la cabeza dar alas a un Gobierno hecho con populistas y apoyado por nacionalistas”, manifestó su lugarteniente en la formación naranja, Inés Arrimadas. La líder valoraba así la reunión de este martes y daba por hecho que Sánchez pactará con Iglesias.
Y ello a pesar de que Ciudadanos mantiene pactos con el PSOE en comunidades como Aragón o Castilla-La Mancha.
Sobre las palabras de Pablo Casado, Arrimadas animaba al líder del PP a “escuchar mejor a sus votantes” y afirmaba que “ahora le va a tocar al señor Casado apoyar a Ciudadanos, y esa es la respuesta que nos gustaría escuchar.
El líder del PP trasladaba este lunes al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, que no facilitará su investidura con una abstención, pero sugería que lo hiciera Ciudadanos para que el nuevo Ejecutivo no dependa de los votos de los partidos separatistas.
Según los analistas consultados, muchas de estas declaraciones son ‘globos sonda’, ya que no habrá pactos en firme hasta que no pasen las elecciones locales y autonómicas que se avecinan, con los partidos enfrascados en la precampaña electoral.